domingo, 11 de enero de 2015

Paisaje interior



Bosque sombrío, río rumoroso,
que enamorado de las campanillas
azules que bordean sus orillas
las requiebra con cántico armonioso.

Decorado en que un duende generoso
pone a mis pies mil flores amarillas,
anuncio de un país de maravillas
en que un alma cansada halla reposo.

Yo no sé si eres sólido y concreto
o si al cerrar los ojos te imagino,
a fuerza de ser algo imprescindible.

O si eres , a voces, el secreto
sobre lo irrenunciable de un destino
que cuenta un corazón incorregible.