sábado, 24 de enero de 2015

Inercia


Resbalo.

La epidermis del tiempo es impermeable.

Inmune
a la sal del sudor,
a la hiel de las bilis,
al dulzor pegajoso de la sangre,
poco ha de hacer sobre ella
este PH neutro de una lágrima.

La inercia es la virtud
dudosa que hoy me toca.

Acomodarme,
a imitación del plácido
vagar serpenteante de las gotas de lluvia,
a irme deslizando sobre el limbo
del envés de la vida
en busca del destino de tierra que me aguarda
si antes no consigo
engañar a la luz
y evaporarme.

Y en el mientras tanto , acaso consentir
en negociar la náusea.

Bendito sea y se nos vuelva goce
el tacto tóxico
viscoso y frío de la piel del sapo