lunes, 23 de febrero de 2015

Prodigio en un mundo futuro

La conformidad prospera dentro como una mala hierba: Sabes que naciste entre estiércol y en él morirás. 

 Tras las alambradas de Lumpenword no se vive tan mal ,  sobre todo desde que el Decreto para Preservar la Paz y la Convivencia garantiza a todo el mundo  techo y dos comidas diarias .
Además,  casi podemos considerarnos unos privilegiados  puesto que disponemos de todo nuestro tiempo.

 Solemos escabullirnos por las alcantarillas hasta Privilegeland para distraernos un rato apostando: 
-.Tres millones a que la del caniche vuelve la cabeza .
-.Cinco a que el calvo del cochazo escupe.
-. Cien a que esa rubia de los collares de perlas acaba llorando...

Nadie nos lo impide ,parece que venir de donde venimos nos hiciese invisibles.
 Nunca  pasa  nada diferente ni emocionante.

Excepto aquella tarde en que la preciosa niñita fijó  en nosotros su mirada de color miel.
  E inesperadamente nos sonrió.