viernes, 26 de febrero de 2016

Celebración



En tiempos yo no estaba sobre aviso.
 Por eso le cantaba a la mañana,
que nacía exultante ,con desgana
como le canta un pájaro, por puro compromiso  

Luego aprendí a cantarle , si hace al caso,
a cualquier nimiedad , al fascinante
volar de las polillas , al instante
en que se ruboriza la luz en el ocaso.

¿Porque ,quién dilucida dónde empieza
o en qué lugar acaba la belleza?
¿Qué inspira a celebrarla en  rapto sensitivo?

Ahora, terminando mi aventura
de vivir, solo sé  que la hermosura
 más cierta es  este frágil milagro de estar vivo.