lunes, 25 de abril de 2016

Densidad


Densidad,
consistencia granítica,
es lo que hoy traspiran y  me exigen,
que respire los átomos del aire.

Después de transitar por tantos siglos
de volatilidad e intrascendencia
ha llegado la hora 
de descender  al mundo hecho de barro
y de fatalidad.

Si llueven piedras
¿  De qué sirve  negar
 que siguiendo el mandato  de  cierta ley ley estúpida,
 suelen caer,por fuerza, para abajo?

Que por algún motivo,
que  mi  enorme ignorancia desconoce,
han adquirido la  muy mala costumbre
de ir a aterrizar en mi cabeza.

Y no es juicioso
devolverlas arriba , pues más tarde o temprano
volverán a caer.

Es mejor enfrentarse a lo evidente
y hacer de su  textura rigurosa
una oportunidad.

Si el cielo manda
mensajes proponiéndonos lo sólido
como única opción  que nos permite,
pues démosle la vuelta.

Catedrales
habré de levantar .

Arte  esculpido
desafiando las leyes de la lógica 
con el cincel de los acentos  justos
sobre  palabras pétreas,
pasión hecho milagro y esplendor
de mármoles y encajes
en donde lo concreto se desliga
de su peso  y consigue la materia
convertirse en un sueño
y el espíritu
consiente en habitarla y ser  testigo
de su vuelta   al lugar
del que fue en otro tiempo desterrada.

Puede lo denso
vencer  la despiadada resistencia
que lo etéreo le ofrece
y aspirar a lo alto.

Todo consiste ir tomando impulso
con los pies en el suelo 
y en no dejar que el frío 
 de  la desilusión se vuelva en nuestra contra.

Después , solo es sacar esas verdades 
que  impregnan nuestras densas y humanas estructuras

Y dejar que se  vayan elevando,
fragilidad perenne,
 sus esencias.