jueves, 7 de abril de 2016

Diálogos del silencio


Para hablarte,  mi voz  hago paloma
que hacia el cielo modula un suave arrullo,
intentando encontrar algún idioma
 persuasor que se avenga con el tuyo

Me vuelvo   de ceniza,  barro o   sal
por hallarte en la tierra.  Y   soy acento
de un  arpegio de cuerdas de cristal,
quebrándose  al buscarte sobre el viento.

Una vez y otra vez  tenaz repito
cómo una letanía, mi oración,
que acaba siendo queja a voz en grito.

Desgarra el aire mi  interrogación:
¿Hay alguien  por ahí?Un infinito
eco silente me da contestación.

¿Serás lucubración
o existes en verdad? Lo que no dudo
       es que el  sordo te haces  o estás mudo.