lunes, 20 de junio de 2016

Regresión (La Edad de la Inocencia)


Regresar a la Edad de la Inocencia,
esa dicen que es la última merced
que la vida nos tiene reservada.

Después de reducirnos
a  derrotada carne  irredimible
se decide  a mostrarse compasiva 
y nos deja volver allí donde existir
 resultaba un quehacer maravilloso,
  sencillo y absorbente .

Al tiempo en que  vivir  se reducía
a bañarse en la acequia al salir de la escuela,
a asaltar las higueras en  busca de algún nido,
a arrasar los trigales jugando al escondite
a seguir  por las noches  en el cielo de Agosto
las estelas  que dejan las estrellas fugaces
y pedir un deseo...

En dormirse soñando
con que todo es posible.

*****

Ahora que el insomnio impenitente
se enseñorea de las madrugadas
 sueño despierta con  que  llegue pronto
 ese soplo de frío que todo lo anestesia
 y nos signa la frente con el don de olvidar
cómo pesa el presente, 
cómo duele el pasado,
cómo inquieta el futuro...

Y nos hace aovillarnos sobre  nosotros mismos
en una provechosa regresión
hasta lo elemental  de los orígenes.

Y recordar tan solo
 el germen  del latido 
 y la felicidad
que da aspirar el aire.

Y  volver a llenarnos el corazón de gozo
al ir tarareando las viejas cancioncillas
que un día en su regazo te susurró tu madre.