domingo, 16 de octubre de 2016

Tiempo sosegado


El aire huele a Otoño...

No es la tenue
evocación de hojas maceradas
que en el ambiente flota ,
ni es el peso del humos
que se apega a las faldas de la tierra
o la leve neblina
que nos vela los ojos.

Es todo eso y más,
es la insistencia
con que la luz dorada de la la tarde
pone el alma en huir, siguiendo el rastro
del pájaro viajero.

Y el rumor de los pasos que se pierden
por alamedas grises ,tapizadas
de ausencias y languores,
rumbo a ninguna parte ,
más allá de ese espacio donde el frío prospera
y se mueren los sueños
abrumados de olvido.

Es la premonición
de que , aun incluso así,
es este un tiempo sosegado y casi amable.

Que las grandes tristezas
son las que todavía nos quedan por llegar.