domingo, 11 de diciembre de 2016

Ese jilguero


Ese tierno jilguero desdichado
nunca aprendió a volar,
nació cautivo
y dentro de su jaula puritana
no halla el espacio suficiente
que conquistar, con que poner a prueba
la ambición, la pericia,
el derroche de brío de sus alas

Ese tibio jilguero ensimismado
en su armonioso trino enfebrecido
por la pasión de acariciar las nubes,
solo puede soñar con que lo intenta
cada vez que una pluma afortunada
se desprende y consigue planear,
liberada y feliz, haciendo suyo
el aire  y su turgencia

Ese infeliz jilguero,
al que le caben
dentro del pecho a un tiempo sus quebrantos
y las claves gentiles de la música,
me ha enseñado a vivir.

Me ha demostrado con su humilde ejemplo
que siempre hay un camino 
 que lleva a la alegría,
y es aquel
que logras con empeño hacer cantando.

Pintando  sus paisajes más sombríos
de risueños colores ,
derrochándose
en sedosos y mágicos arpegios .