lunes, 27 de febrero de 2017

La vida


La vida...Nadie sabe por qué se nos regala...
O por qué se nos vende tan cara en ocasiones.
Queremos apropiarnos sus más preciados dones
y el   tiempo  es hipoteca que nadie nos avala.

Como madre solícita, suele tener a gala
mostrar sus ubres llenas y tersos sus pezones,
y como puta vieja , a poco que te pones
a gozarla de cerca, le ves la cara mala.

Hay que vivir a ciegas, qué importa si nos toca
en la frente y nos signa su estrella rutilante
o si nos muerde el alma y al caos nos aboca.

Porque es pasión y vicio, delirio y sinsentido
hay que amarla a la fuerza y apurar cada instante
que al final sólo importa saber que se ha vivido.