sábado, 18 de marzo de 2017

Rumor de claridad



Solo pide que aguces el oído,
que aquietes el latido tumultuoso
del corazón
y afines
todos los sensitivos diapasones
que te pueblan la sangre.

Prospera en el silencio
y en la cómplice unción de la clausura
con voluptuosidad.

Encendidos susurros
parecen ascender de la hojarasca
bajo la cual el alma le confía
a la tierra callada sus secretos.

Tenues crepitaciones,
fuego y música,
que hablan de los días luminosos
donde sentirse arder gozosamente
de ignición espontánea era posible ,
en los que relumbró igual que un ascua
la flor de la pasión.


Después, qué poco importa
que se todo se reduzca a ser ceniza,
grisura enamorada,
inerte,
irredimible...

Que las sombras se alarguen
sobre este camposanto de ilusiones marchitas
y se anuncie la noche
más fría e interminable del invierno.

Contra ti nada pueden 
 las intrigas veladas de su oscuro designio.

Conoces la verdad imprescindible
para seguir sonriendo y apurando
ese fulgor que queda prendido del sollozo .

Que anida el germen vivo
de toda claridad en tus adentros.