lunes, 10 de abril de 2017

A propósito de nadie

El tiempo no hablará sobre nosotros.

¿ Qué podría contar?

Que fuimos la elección incomprensible
de una materia absurda,
malherida de afán de trascendencia
y amante de apostar por el milagro,
para dejar un rastro insustancial
de vanidad y sueños sobre el mundo

Un reguero de versos que en su ambición no alcanza
para parar la guerra,
para calmar el hambre
para amansar el torpe
zarpazo sobre el alma del dolor.

Jamás nadie dirá
una sola palabra de aquellas que aventaron
sobre los temporales nuestras plumas,
ni en lápidas de mármol gozarán nuestros nombres
de prestigioso olvido.

Seremos solamente
el eco imperceptible
que conforma el latido que alienta a las estrellas.

Ese que solo escuchan los atentos,
los que buscan
un destello en el aire y un rumor en la luz.

Ese que por sencillo se hace esencia
que respetan los siglos.

Que el universo escucha
 hasta erigirse en su mejor vocero
   y ,sin desmayo,
llenando  sus silencios  de sentido , 
apasionadamente  lo proclama.