domingo, 2 de abril de 2017

Serenidad


Con qué serenidad discurre el río,
ajeno a si decora su ribera
polícroma y vivaz la primavera
o el otoño la viste de rocío.

Ha perdido el empuje aquel bravío
que tuvo curso arriba, se dijera
que en su tramo final antepusiera
el ganar en encanto y señorío.

Modulando un murmullo rumoroso,
con el que acuna al mundo y lo adormece,
se encamina a un océano brumoso.

El vaciarse en él no lo entristece,
tras el largo camino es el reposo
que quien bien ha cumplido se merece.