jueves, 6 de abril de 2017

Brillo





Con unos ojos que le son extraños
un día la mirada se tropieza,
a pesar de que tiene la certeza
de que los lleva viendo muchos años.

La sonrisa, que acaba donde empieza
el rictus delator de desengaños,
le es familiar. Los gestos, los huraños
surcos donde se oculta la belleza...
.
Y culpas al cristal y a la inclemente
clara luz matutina que desviste
y deja a la intemperie lo evidente.

Y te culpas a ti, que no supiste
domar al tiempo. Solo por paciente,
lo has vuelto brillo en la pupila triste.