lunes, 24 de abril de 2017

De carne y hueso

¿Sabes?,
yo también soy
una frágil criatura quebradiza.

Un ser humano, hecho, como todos
de carne viva y hueso,
y sangro si me pinchan,
me quiebro con los golpes
 y cuando a la fuerza me introducen
 cualquier cosa  en la boca,
vomito,
si no muerdo.

Si no derramo lágrimas,
es solo por no hacerle competencia
a tanto y tanto orvallo
como arrecia en la vida.

Si no me quejo nunca,
es solo por no darle cuartos al pregonero
y alas sucias al morbo

Si no grito,
es para no espantar de mi jardín  en ruinas
a los huidizos pájaros
y por no desarmar los arquitrabes
más sólidos del cielo.

Pero mira mis ojos,
que son dos pozos ciegos, ahogados en tristezas.

Escucha la congoja
que habita en mis silencios.

Interpreta en clave de alarido
todo el dolor amargo,
que ,semejando pétalos, de mi pecho deflagra
y que exprimo a conciencia
y lo voy destilando,
gota
a
gota.
hasta que me vacío
verso a verso.

Después
atrévete, si puedes,
a decir que no siento ni padezco.