miércoles, 19 de abril de 2017

Impaciencia


Nos puede la impaciencia.

Muchas veces tememos
que las cosas no lleguen.

Lo mismo que criaturas ansiosas y malcriadas,
exigimos que todo ocurra aquí y ahora

Nos mordemos las uñas
porque apenas si crecen
los bulbos que plantamos en Enero
o escrutamos el cielo en busca de una nube
que calme los suspiros sedientos de la hierba
en pleno mes de agosto.

Pero todo termina
por llegar cuando toca.

A su tiempo,
la lluvia nos empapa,
el romero florece
y el amor nos bendice.

Y advienen las noches de grillos y luciérnagas
y las tardes de luz adormecida,
perfumadas de mosto ,

Nos inunda el nirvana,
nos sorprende el diluvio,
asoma un arco iris desteñido...

El amor se deshoja.

Después de la tormenta
el aire se te ha vuelto más sereno
y ya no tienes prisa.

Por fin sabes
que todo lo que deba ser será.

Que lo bello es vivir
sintiendo singular, precioso , cada instante ,
saboreando los pequeños goces
y los grandes pesares y congojas
que nos brinde la vida .

Pidiendo solamente
que, llegue, cuando llegue, la muerte se aproxime
sin dolor y sin ruido.

Muy

des
.
.
pa
.
.
.
cio.