domingo, 30 de abril de 2017

Señal


Aquí, a mi alrededor, parece que la calma
al encontrado por fin el momento preciso
para manifestarse en toda su apogeo,
proclamando así el triunfo de un tiempo venturoso.

Hasta el aire nos brinda su más grata textura
como a esencia de rosas expurgadas de espinas,
vaharadas de vida, suaves y apetecibles,
que el pecho sofocado agradece y celebra .

Y sin embargo hay algo que flota en el ambiente
sutilmente impregnado de un extraño presagio,
semejante a un aliento oscuro y turbador
que un largo calofrío escancia sobre el mundo.

Hoy no cantan los pájaros, señal de esa quietud
inquietante que avisa de las grandes catástrofes.