sábado, 27 de mayo de 2017

El grito



Lo atónito, lo frágil, lo desnudo,
lo inerme… lo perdido…

Lo temerario , lo ardiente , lo entregado,
lo soñador, lo fiel, lo irreductible…

Lo lúcido ,
lo amargo, que se sabe
la tirada fallida de un dios que se entretiene
en jugar a los dados por si suena
la flauta y algún día
gana un menos caótico universo.

Lo ininteligible,
lo absurdo, lo confuso…
Y nada más.

La estrella
estrellada en la frente, el exabrupto bronco
del barro que arrasado por el fuego
aspiró a ser espíritu .

Lo soberbio,
lo frustrado, lo inútil, lo rebelde.
Lo airado…

Y más que nada, lo doliente, el grito
El grito…
¡ El grito,
el grito,
el grito!

El grito lacerante,
el grito dolorido,
el grito condenado a expandirse y hacer
cualquier eternidad más solitaria
y mucho más diabólica.

Y mucho más lejano
y más irrenunciable lo infinito.