lunes, 15 de mayo de 2017

Pozo sin fondo


A plena luz del Sol, parecería
que bajo su apariencia de terso espejo húmedo
no es posible que haya
ninguna otra cosa que no sea
transparencia y extática quietud

Solo al llegar la noche
afloran desde el fondo las múltiples negruras.

Burbujas inquietantes
emergen con sigilo
y al rozar el aire estallan y lo infectan
de rumores que abruman ,
pues parecen
toda una letanía de sollozos.

Ni siquiera ese rayo atrevido de Luna,
que se arriesga, intentando
penetrar el misterio de su vientre,
alcanza a redimirlo.

Como mucho consigue arrancarle un destello ,
un tembloroso oriente ,
evocación
de la rara y perfecta exquisitez
de una perla irisada,
que en cada parpadeo se transforma
y dura lo que dura
el cielo despejado.

Antes de que la herida
que destila pudor,
le suplique que geste un compasivo eclipse
y el foco del negror reaparezca.

Lo seguro ,sin duda, es enrocarse
tras el secreto oscuro de su abismo.

Qué importa que no sepa
donde alcanza su hondura.

Ni a qué profundidad
se enraiza su dolor.