domingo, 18 de junio de 2017

Fulgor frío


Te acompaña lo mismo que tu sombra
una inquietud oscura que no te da respiro
y siembra de alfileres lacerantes
tu pecho inerme.

Hay
un algo indefinible que te dice
que ,a pesar de que el día hoy parece espulgado
de piedras y de espinas,
no hay que bajar la guardia
porque el mal nunca duerme y el enemigo está
alerta y al acecho
esperando encontrarte descuidado.

No busques la señal de su presencia
allí donde lo márgenes
se vuelven escarpados e imposibles
y el camino termina.

No el lejanas montañas,
no en páramos perdidos,
no en tenebrosos montes.

Búscalo caminando junto a ti,
desconociendo aún
lo que el aire presume.

Que existe un fulgor frío programado
para hacerse puñal e indiferencia
y gusto por la sangre
en todas las pupilas.

Que en según qué ocasión todos los hombres
puede mirar con ojos de lobo a cualquier hombre.