lunes, 26 de junio de 2017

La guarida perfecta ( Estatua de sal)


Hoy toca regresar
al espacio en que todo es concreto y posible
y por eso a los ojos
le sobran los paisajes
pues los saben de siempre dibujados en gris.

Perderse ,
tras el rastro de niebla de tu sombra
parece favorable singladura
en este tiempo incierto en el que vivimos.


Su vientre oscuro e íntimo se percibe un refugio
donde olvidar desvelos
y bordar , incansable,
delicados delirios de evanescencia mística
sobre tul ilusión.

Torpes pasos de huida aquellos que nos llevan
donde ya nada duele,
donde ya nada logra
hacer vibrar tu carne , señora del letargo.

Ni que sueñe tu espíritu
que nutrido en el cálido derroche de la sangre
le crecerán las alas
y podrá con fortuna
competir con el viento por ver quién enamora
más flores de papel
y en virtud del ardor de su arrebato
más suspiros envueltos en perfumes
les hace prodigarse .


Hoy toca el emprender
el regreso a una Ítaca
donde el Sol ya se ha puesto
y todo el horizonte es el negro presagio
de una noche perenne
en la que nadie hará brindis con vino entre canciones.


Hoy toca el esmerarse
en volver hacia atrás , buscando en lo que fuimos ,
la sombra que nos sigue con lealtad perruna,
la guarida perfecta,
donde embozar presentes,
donde acechar futuros sin filos ni sustancia ,
por si es que un día llegan.


Qué aventura imprudente ,que acaba convirtiéndonos
en estatuas de sal.