martes, 13 de junio de 2017

Las rosas y los vientos




Es buscar por buscar..., pero presiento
que hay un Norte después de tanta espina.

Porque si no
¿ qué sentido tendría la entereza
en ignorar la herida clamorosa?
En hacer de su huella sobre el polvo
un sedero que estalla de sentimiento en flor.

Es buscar por buscar,
no tengo brújula,
pero creo que llevo sobre la piel ,tatuada
a mordiscos y golpes por la vida
una especie de rosa de los vientos
que es la que me guía la voz del corazón
y ella me dice
que la escarcha no dura para siempre,
que tras cada silencio tiembla virgen
un canto por nacer que el aire aguarda,
que aún nos quedan rosas que cortar
y gozar
y sufrir
por las que derramar gustosamente
la sangre apasionada
antes de que se acaben los caminos.

Antes de que el latido palidezca
y nos hagamos uno con el pétalo:
casi un aroma.

Evocación que embriaga
con su nostalgia mística e impide
que la tristeza impregne la ceniza.