domingo, 18 de junio de 2017

Puedo


Parece que la senda se estira y no se acaba...

Aunque apenas si puedas
con el peso del polvo de tus botas,
ni te asista la fe de que está el arco iris
detrás del horizonte.

Es la meta o tu aliento...

Y respirar termina por convertirse en hábito
tan absolutamente irrenunciable
que acaba por volverse servidumbre.

Poder, …
puedo

Fingir
que los cierzos acunan gentilmente
el sueño de los pétalos
que las zarzas que adornan las riberas
son planteles de lirio
o que las piedras tienen un tacto de algodón.

Extraviar la cuenta
de cuántas catedrales dilapidé rezando,
en cuántos lazaretos veraneé de incógnito,
de cuántos manicomios en que busqué refugio
me tuvieron que echar , que estorban sus rutinas
los cuerdos irredentos

Buscar mil y una excusas
para justificar que llueva los domingos,
que yo tenga que irme cuando  el baile se anima ,
que me duelan las muelas siempre que me regalan
turrones de guirlache.

Que cuando bebes vino para olvidar las penas
den ganas de llorar

Puedo dar testimonio
de que siempre resulta conveniente
a este valle pródigo en uvas de la ira
venirse bien llorado...

Y trayendo algún as,de bastos si es posible,
camuflado en la manga para apostar que hoy
habrán de pintar oros donde pongas
tus botas de charol.

De que, después de hacer
con tu piel un capote de cuero encallecido
con que disimular tus desnudeces,
aún es necesario
lidiar con un incordio caprichoso,
- quién se atreve a decir que es una estrella
aquel candor tan bobo-apenas un destello
que late y que que reclama su porción de suspiros
y su cuota de pies ensangrentados.

Ojalá que le falte
al diablo un alma incrédula
y le sobren dos alas....

Poder,
siempre se puede...

Puedo seguir andando
y creerme que puedo y que soy incombustible .

Y reventar.