lunes, 3 de julio de 2017

Dudosa virtud


¿ Quién le da cuerda al tiempo,
quién le dicta
si debe acelerar o detenerse?

Este tacto ,
producto
del futuro de ayer cristalizado
ya no debiera ser tan quebradizo

¿ De qué sirvieron todos los minutos
si no han disuelto en un vapor de bruma
los axiomas de paja
ni han materializado la sospecha
que nos desangra en coágulos?

Un tictac
de un corazón que siente cada pulso
vibrar como el primero
y que presagia el próximo
acaso como el último,
siempre será un tictac desajustado.

Un redoble que anuncia que el vacío
se llena de sentido, con quererlo,
con un loco
doble salto mortal.

Ahora ya lo sabes,nunca hubo,
nunca habrá,
redes.

Hoy,
se sigue concretando en la textura
de una certeza ausente que nos unce,
de una ausencia encendida que nos signa.

Solo sé que respiro.

Y que sigo esperando
que al irse deslizando entre los poros
ávidos de mi alma
algo me enseñe el tiempo .

Aunque ya no confíe 
en la tan pregonada virtud de los relojes.