sábado, 22 de julio de 2017

Okupación


Intrépida, en tu boca me deslizo,
serpentina del aire que se atreve
a tentarte los labios con la leve
provocación inquieta de su rizo.

Ondulación creciente, me eternizo,
sinuosa, sobre el pecho que se embebe
en la caricia etérea y se conmueve
hasta quedar prendido de su hechizo.

Y no me queda más que acomodarme,
que está tu corazón deshabitado
y llego yo con ganas de quedarme.

Pero a pesar de todo, nada temas.
Sólo quiero de ti ese anisado
veneno que haga intensos mis poemas.