martes, 6 de febrero de 2018

Contemplaciones



Sí, ya sé...
en este mismo instante hay en algún lugar
algún hombre que grita al cielo como un simio
su angustia, su furor y su impotencia,
una madre que llora junto a un niño que muere,
una insólita especie que se extingue,
algún Sol que colapsa...

Siempre ha habido y habrá
esos miles de sitios atrapados
en sus dramas enormes o minúsculos
y millones de ojos,
voyeristas confesos, divididos
entre la pesadumbre y la indolencia.

Pero también existe
lo ameno y lo trivial,
capaz de confortar el alma acongojada,
aunque resulte mucho más sutil
y haya que empeñarse en sorprender
su mohín en mitad de la vorágine.


De vez en cuando 
 a nadie le hace daño  sucumbir
al abandono improductivo y dulce
de sus contemplaciones.

Después ya volveremos
a rumiar la rutina y a dudar
si arrancarnos los ojos o seguir
dejándoles que sean visionarios.

Soñando con que pueden descubrir
otro prodigio inédito y sublime
en cada resplandor de una cerilla .

A desear que salga , aunque les ciegue,
un Sol sin estrenar por las mañanas.