domingo, 27 de mayo de 2018

Reptiliano



Todo lo dulce
estaba concentrado en su sonrisa.

Todo lo ameno
se insinuaba , danzante y tentador
en el acento suave
de su voz persuasiva.

Todo lo tibio,
parecía brillar con un chisporroteo
dorado en su mirada.

Quién iba a adivinar
que todo el amargor y la dureza,
toda la frigidez y la negrura
pudieran ocultarse tan sigilosamente
en el fondo de un alma .

Con cuanta habilidad era capaz
de hacerlos aflorar sin previo aviso
sutiles, puntiagudos ,
despiadados...
letales
armas de destrucción.

Volverse en   su palabra
el más puro veneno.