lunes, 2 de febrero de 2026

Plano turístico ( para andar por la vida sin pegarse demasiados coscorrones)

 



Saber la piedra que pisas,

con quién te juegas los cuartos,

ponerte cien veces roja

antes que amarilla una.


En cosas de sociedad

no mostrar nunca tu don,

porque te quedas de guardia,

que el mundo es muy puñetero


Son las cosas que me dijo

mi padre y sin rechistar

a rajatabla las cumplo.


Y de mi propia cosecha

añado yo, esmérate,

 ama mucho y daña poco.


Estela de un sollozo



Por vez primera debo declararlo:

quiero cerrar lo ojos y dormirme

para no despertar, quedarme quieta

y fría sin que nadie lo notase.


Alejarme de aquí del mismo modo

en que un día llegué, sin meter bulla,

dejando atrás la estela rumorosa

del sollozo que exhalo por el mundo.


Solamente los pájaros del alba

sentirían el roce de un suspiro

en sus alas y acaso pesadumbre.


Y por última vez, sobre mi lecho

se posaría el Sol, para ofrecerme,

con su beso, una tibia despedida.

Perfil oculto

                                                                                  



 

                                        El mundo   es un lugar maravilloso,

si se mira de lejos, que a distancia

los detalles diluyen su importancia

y aparenta ser todo primoroso.


Montañas, valles, ríos..., qué armonioso

cuadro vital que emana exuberancia...

Qué bendita virtud es la ignorancia

que impide vislumbrar el lado odioso.


Porque, visto de cerca, nos confiesa,

con toda nitidez, la arista dura

de su perfil oculto y más mezquino.


Feroz depredación, cualquiera es presa

que mastica su miedo y su amargura

y es por instinto, a ratos, asesino.