lunes, 18 de mayo de 2026

Por caminos de niebla y esperanza


Cómo pesan los pies de atardecida,

qué triste es recorrer, paso tras paso,

esa última etapa de la vida

que es el gris Sendero del Ocaso


Sufrir la impredecible acometida,

de diluvio a tormenta, a cielo raso,

sentir que la coraza entumecida

la corroen las hieles del fracaso.


Y, pese a todo, continuar, atento,

mirando al cielo, por si su semblante

se vuelve más proclive a la bonanza.


Mientras resista el cuerpo y el aliento

se empañe, hay que seguir hacia adelante

por caminos de niebla y esperanza.

De soneto en soneto

 

De soneto en soneto sobrevivo.

Como en un loco juego de la Oca

escribo porque es lo que me toca

para explicarme el mundo en el que vivo.


Montada en tan lunático tiovivo,

no es extraño que vierta por la boca

la náusea o la emoción que me provoca

tanto súbito giro sin motivo.


Encuentro cada día alguna excusa

para pedir que llegue a mí esa musa

que me sopla al oído algo indiscreto.


Lo cierto es que ellos son placer en vena,

una droga feliz, que me encadena

a tal vicio divino y obsoleto.


lunes, 11 de mayo de 2026

Dulcedumbre


 

Acaba de llover

y en los cristales

hay gotas que resbalan y asemejan

un reguero de lágrimas


Los ojos las persiguen

y aunque no las apresan, sin quererlo se empapan

de la misma tristeza

que la tierra traspira


Huele a resina húmeda, los pinos

mansamente sucumben al encanto

de la melancolía que rezuma

el mundo alrededor y te traspasa.


Ya acabó de llover,

siempre que llueve escampa. Disfrutemos

del rumor a quietud que nos obsequia

este instante de magia y dulcedumbre.


Luego saldrá de nuevo

el Sol y sobre el aire, que nunca fue tan diáfano,

se escuchará otra vez algún mirlo que canta

mientras muere la tarde .

sábado, 2 de mayo de 2026

Solitudes


 

Vivir en soledad tiene su encanto.


Engarzar solitudes, lo confieso,

no es algo que me pese en demasía.


Leer en soledad.


Cantar en soledad


Dormir en soledad

- qué amplio el lecho-


Soñar en soledad plácidamente

y despertarse sola, sin que nadie te vea

con el pelo revuelto.


Luego están esas noches

en que el cuerpo apetece sentir otro calor.


Y esos días eternos de quietud y clausura

masticando silencio entre cuatro paredes

y rumiando añoranzas.


 Ahí es cuando empiezas

a hacerte sin remedio trampas al solitario...


E inventas una voz

que susurra y sosiega,

que te dice al oído palabras que acarician

y sirven de consuelo.


Vivir en soledad tiene su encanto,

si no es algo perenne.


Que no todo son rosas...y, en lance

de enfrentarse a la herida,

llorar en soledad

suma tristeza a la aflicción del duelo.



martes, 21 de abril de 2026

Cantar por cantar

 


Este poco de vida que presiento

que queda entre mis manos todavía

me da para intentar cada momento

exprimirle su mínima alegría.


No río porque invite a estar contento

un espléndido Sol de mediodía,

lo que me anima es sonreírle al día,

sin importar si llueve o hace viento.


Y cantar por cantar, igual que el ave

que desgrana su trino y aligera

la gravedad del aire con su canto.


Cantar para tratar de hallar la clave

con la que convocar la primavera

y exorcizar la tentación del llanto.

lunes, 20 de abril de 2026

Templanza



 

Aquí voy, de regreso, ya vencida

mi frente, que antes fue tan altanera,

caminando derecha hacia la hoguera

de una agónica luz de atardecida.


Viendo mi triste imagen, quién dijera

que en otros tiempo fui la preferida

de los cielos, feliz y bendecida

por la gracia más linda y hechicera.


Pero de mi destino no me quejo,

incluso la más bella entre las rosas

rinde sus atributos de tal suerte.


Solo pido templanza ante mi espejo

y cuidar de mí misma y de mis cosas

hasta el instante mismo de mi muerte.

Meritocracia

 





"Con voluntad, se mueven las montañas”,

pretenden que te creas y que intentes

dejarte la salud y las entrañas

persiguiendo sus sueños indigentes.


Es el fracaso cosa de indolentes

y de inconstantes, búscate las mañas

para triunfar”, repiten insistentes,

hasta hacer que les compres sus patrañas.


Nos intentan grabar entre las cejas

de la meritocracia el catecismo,

creyéndonos estólidas ovejas.


Pero sabemos bien que no es lo mismo

nacer aquí que allá, conque perplejas

e indignadas gritamos su cinismo.


Horizontes


 

Siempre es lo mismo,

mantenerse en pie.


Y seguir caminando hacia adelante

a pesar de que tienes la certeza

de que no hay quien alcance el horizonte.


Así,

un día más,

tragándote tus duelos

y apretando los dientes,

apenas si consigues lograr el triunfo mínimo

de un día más.


Perdido

en vagar entre sombras por senderos de bruma,

y en cosechar cansancios.


De una noche más

en que lamerse el polvo y continuar soñando

que mañana, si acaso,

quizás bajo este cielo de furia y plomo líquido,

si Dios al fin se apiada,

florezcan asequibles horizontes.



Armónica del viento



Armónica del viento, travesura

sonsacando a las ramas con destreza

ese poso inasible de belleza

que vive oculta en cada criatura.


Maravilla de la naturaleza

en que la voz del aire se depura

de cualquier gravedad y transfigura

el rigor del silencio en sutileza.


Delicada prodigio de armonía,

capaz de transformar el roce breve

en magia que hace único el momento.


Sugestivo rumor de poesía

que acaricia el oído y que conmueve

al corazón que sabe estar atento.

viernes, 17 de abril de 2026

Hacia Poniente

 



Se vuelven menos raudas las pisadas,

la ruta hacia Poniente es más tristona,

el viaje de la vida no perdona

su precio en ilusiones deshojadas.


Este cielo de abril no me emociona,

miro sin ver sus noches estrelladas...

jamás serán igual sus madrugadas

después de que un adiós nos desmorona.


Pero nunca es completa la negrura,

quedan restos de luz en las pupilas

que miraron un día con ternura.


Y el corazón se aferra a lo invisible,

le basta la fragancia de las lilas

para soñar que nada es imposible.

Dormir, soñar...tal vez morir...


 

Ya no es esplendor maravilloso

la luz con que nos da la bienvenida

el día que despierta ni convida

a afrontarlo como un reto gozoso.


La experiencia te fuerza al rito odioso

de temer cada nueva amanecida

un nuevo desafío de la vida

que no te dé un instante de reposo.


Y sueñas con poder seguir durmiendo,

un rato más, ajena a la estridencia

del mundo y al rigor de sus dictados.


Sentirte liberada, persiguiendo

la inefable y sutil inconsistencia

de tus más viejos sueños trasnochados.

domingo, 12 de abril de 2026

Derrota


Los días,

a imagen de tus piernas quebrantadas,

se han vuelto de plomo,

y de una insufrible solidez

la textura del aire.


No ha sido la brisa

la que ha movido aquel atrapasueños,

que resiste,

olvidado,

sobre el dintel.


Ha sido ese suspiro

que se escapa del pecho,

resignado

a aceptar dócilmente la derrota

de esta nueva certeza.


Saber

que ya no queda tiempo ni ilusión

para andar persiguiendo más quimeras.


Y que ya no te importe.