lunes, 20 de abril de 2026

Templanza



 

Aquí voy, de regreso, ya vencida

mi frente, que antes fue tan altanera,

caminando derecha hacia la hoguera

de una agónica luz de atardecida.


Viendo mi triste imagen, quién dijera

que en otros tiempo fui la preferida

de los cielos, feliz y bendecida

por la gracia más linda y hechicera.


Pero de mi destino no me quejo,

incluso la más bella entre las rosas

rinde sus atributos de tal suerte.


Solo pido templanza ante mi espejo

y cuidar de mí misma y de mis cosas

hasta el instante mismo de mi muerte.

Meritocracia

 





"Con voluntad, se mueven las montañas”,

pretenden que te creas y que intentes

dejarte la salud y las entrañas

persiguiendo sus sueños indigentes.


Es el fracaso cosa de indolentes

y de inconstantes, búscate las mañas

para triunfar”, repiten insistentes,

hasta hacer que les compres sus patrañas.


Nos intentan grabar entre las cejas

de la meritocracia el catecismo,

creyéndonos estólidas ovejas.


Pero sabemos bien que no es lo mismo

nacer aquí que allá, conque perplejas

e indignadas gritamos su cinismo.


Horizontes


 

Siempre es lo mismo,

mantenerse en pie.


Y seguir caminando hacia adelante

a pesar de que tienes la certeza

de que no hay quien alcance el horizonte.


Así,

un día más,

tragándote tus duelos

y apretando los dientes,

apenas si consigues lograr el triunfo mínimo

de un día más.


Perdido

en vagar entre sombras por senderos de bruma,

y en cosechar cansancios.


De una noche más

en que lamerse el polvo y continuar soñando

que mañana, si acaso,

quizás bajo este cielo de furia y plomo líquido,

si Dios al fin se apiada,

florezcan asequibles horizontes.



Armónica del viento



Armónica del viento, travesura

sonsacando a las ramas con destreza

ese poso inasible de belleza

que vive oculta en cada criatura.


Maravilla de la naturaleza

en que la voz del aire se depura

de cualquier gravedad y transfigura

el rigor del silencio en sutileza.


Delicada prodigio de armonía,

capaz de transformar el roce breve

en magia que hace único el momento.


Sugestivo rumor de poesía

que acaricia el oído y que conmueve

al corazón que sabe estar atento.

viernes, 17 de abril de 2026

Hacia Poniente

 



Se vuelven menos raudas las pisadas,

la ruta hacia Poniente es más tristona,

el viaje de la vida no perdona

su precio en ilusiones deshojadas.


Este cielo de abril no me emociona,

miro sin ver sus noches estrelladas...

jamás serán igual sus madrugadas

después de que un adiós nos desmorona.


Pero nunca es completa la negrura,

quedan restos de luz en las pupilas

que miraron un día con ternura.


Y el corazón se aferra a lo invisible,

le basta la fragancia de las lilas

para soñar que nada es imposible.

Dormir, soñar...tal vez morir...


 

Ya no es esplendor maravilloso

la luz con que nos da la bienvenida

el día que despierta ni convida

a afrontarlo como un reto gozoso.


La experiencia te fuerza al rito odioso

de temer cada nueva amanecida

un nuevo desafío de la vida

que no te dé un instante de reposo.


Y sueñas con poder seguir durmiendo,

un rato más, ajena a la estridencia

del mundo y al rigor de sus dictados.


Sentirte liberada, persiguiendo

la inefable y sutil inconsistencia

de tus más viejos sueños trasnochados.

domingo, 12 de abril de 2026

Derrota


Los días,

a imagen de tus piernas quebrantadas,

se han vuelto de plomo,

y de una insufrible solidez

la textura del aire.


No ha sido la brisa

la que ha movido aquel atrapasueños,

que resiste,

olvidado,

sobre el dintel.


Ha sido ese suspiro

que se escapa del pecho,

resignado

a aceptar dócilmente la derrota

de esta nueva certeza.


Saber

que ya no queda tiempo ni ilusión

para andar persiguiendo más quimeras.


Y que ya no te importe.

 

jueves, 12 de febrero de 2026

A chacota


 

Cumplir años es irse transformando

en un raro ejemplar de rana hervida,

que se va poco a poco acostumbrando

a las cochuras que le da la vida.


Inmersa en su trajín, se va ablandando

tu coraza y de tan recocida,

todo se te termina descolgando

como si fuese cera derretida .


La gravedad no afecta solo a eso

que estás pensando y a alguna que otra lorza

También los sueños caen por su peso.


!Que no cundan el pánico y la histeria...!

Ante tal fiasco, agarra una cogorza

y tómate a chacota tu miseria.

Vida de “jubilata”



!Ay chicas, no sé qué hacer,

tanta actividad me mata...!

La vida de “jubilata”,

!qué dura que puede ser!


Yo creí que madrugar

ya sería agua pasada,

pero estaba equivocada

si a todo quiero llegar.


No perderse ni un sarao,

vital y divina ahora,

diciendo al llegar tu hora

que nos quiten lo bailao”


Clases de aquagym, de zumba

y de bailes de salón

después de meditación..

¿ Quién no se vuelve tarumba?


También conviene que tener

tiempo para cultivarse,

nadie puede imaginarse

lo que queda por leer.


Hacer hueco a las salidas

para tomar un café

-y algún que otro tentempié-

con sus risas compartidas.


Te hace desfallecer

tanto gastar alpargata

para ir de caminata

o de viaje de placer.


Da igual si vas a León

o a China a hacer tai-chi,

el caso es que, sí o sí,

te ventiles la pensión.


Y está lo más importante,

sin dolencias ni mareos,

hacernos cinco chequeos

para que este cuerpo aguante.


Cuánto estrés, qué no parar

sin tiempo ni de “arrascarse”

Y hay quien cree que jubilarse

es echarse a descansar...

La vida en zapatillas




Qué gusto da vivir la vida en zapatillas...

sin maquillar la ojera después de madrugar,

sin correr para todo, sin ir a trabajar,

es como te lo pasas a las mil maravillas.


Por mucho que nos cuenten que el trabajo es salud

y que nos hace libres, después de jubilarte,

ser dueña de tu tiempo te hace reiniciarte

y hasta ser más “divina” que en plena juventud.


Luego traen los años, sus “cosas” y apechugas,

-ya sabes, ajo y agua- con canas, con arrugas,

con no ver un carajo, con no escuchar ya bien.


Así que ! Carpe diem! El hoy es lo que importa,

que, así dure cien años, la vida siempre es corta

disfruta, canta, ríe, sueña y ama ...

Y amén.

martes, 10 de febrero de 2026

La Niña de los Peines


                                                                                


 

Yo tuve de pequeña un peine de oro puro

que mi amoroso padre un día me obsequió

y aunque lo cuidé mucho -eso os lo aseguro-

no sé dónde ni cuando a mí se me perdió.


Seis hermosas peinetas de nácar y corales

adornaban mi trenza en plena juventud,

pero por distraerme por ciertos andurriales

muy maltrechos quedaron su lustre y su virtud.


De auténtico carey era aquel cepillo

con que desenredaba, para sacarle brillo,

hasta ayer mi melena, de la frente a la nuca.


Hoy solo las ideas son las que se me enredan...

y para estas míseras tres canas que me quedan

lo más sensato es comprarse una peluca.

lunes, 2 de febrero de 2026

Plano turístico ( para andar por la vida sin pegarse demasiados coscorrones)

 



Saber la piedra que pisas,

con quién te juegas los cuartos,

ponerte cien veces roja

antes que amarilla una.


En cosas de sociedad

no mostrar nunca tu don,

porque te quedas de guardia,

que el mundo es muy puñetero


Son las cosas que me dijo

mi padre y sin rechistar

a rajatabla las cumplo.


Y de mi propia cosecha

añado yo, esmérate,

 ama mucho y daña poco.


Estela de un sollozo



Por vez primera debo declararlo:

quiero cerrar lo ojos y dormirme

para no despertar, quedarme quieta

y fría sin que nadie lo notase.


Alejarme de aquí del mismo modo

en que un día llegué, sin meter bulla,

dejando atrás la estela rumorosa

del sollozo que exhalo por el mundo.


Solamente los pájaros del alba

sentirían el roce de un suspiro

en sus alas y acaso pesadumbre.


Y por última vez, sobre mi lecho

se posaría el Sol, para ofrecerme,

con su beso, una tibia despedida.

Perfil oculto

                                                                                  



 

                                        El mundo   es un lugar maravilloso,

si se mira de lejos, que a distancia

los detalles diluyen su importancia

y aparenta ser todo primoroso.


Montañas, valles, ríos..., qué armonioso

cuadro vital que emana exuberancia...

Qué bendita virtud es la ignorancia

que impide vislumbrar el lado odioso.


Porque, visto de cerca, nos confiesa,

con toda nitidez, la arista dura

de su perfil oculto y más mezquino.


Feroz depredación, cualquiera es presa

que mastica su miedo y su amargura

y es por instinto, a ratos, asesino.







miércoles, 28 de enero de 2026

Reset

 




Me suelo preguntar si algo me queda

que decir, por decirme, que espulgarme

de mis vísceras secas, que aún pueda

de mis bilis antiguas liberarme.


Verterme por la boca, hasta que ceda

verso a verso, la náusea al vomitarme.

Cuánta amargura más aún se hospeda

dentro del corazón que resecarme.


Y luego, de qué modo me reinvento...

El poder rellenar tanto vacío

un reset de titanes se me antoja.


De qué hablar, que no suene a fraudulento,

a cinismo, a revancha, a desvarío

ni se quiebre mi voz por la congoja.

Rendición

 




Se rinde el muro que habitó el olvido,

cediendo al peso de una ausencia dócil,

donde la piedra no tendrá reposo

y el ruido es solo un eco que se pierde.


La grieta avanza, muerde los pilares,

traza una línea sobre el frío mármol

y en ese abismo que el silencio invoca,

la propia sombra se nos vuelve extraña.


Troya cayó, se consumió Pompeya...

¿Por qué debe esperar suerte más noble

nuestra mezquina humanidad desnuda?


Materia al fin, lo lógico es rendir

el orgullo maltrecho y aceptar

que el polvo vuelve al polvo sin remedio.

Ausencias

 

Sentir el peso ingente de la ausencia

dentro del corazón, como una losa

que vuelve desmedrada y temblorosa

la musicalidad de su cadencia


Extrañar tanto abril y aquella esencia

que me solía regalar su rosa,

añorar el estío, con su hermosa

noche de raso azul e incandescencia.


Los padres, los amigos, los amores...

ausencias cuyas sombras hoy persigo,

insomne, por oscuros corredores.


Y la ausencia más cruel, la que, a mi abrigo,

mi propia sombra fue en tiempos mejores

que hoy reniega de mí y no va conmigo.