jueves, 24 de septiembre de 2026

Palabras desahuciadas


 


Jamás verán la luz los versos míos,

palabras que nacieron desahuciadas

en las largas e insomnes madrugadas

en que suelen cundir los desvaríos.


Con primor espulgué las más granadas,

de los resabios tristes, de amoríos

que inspiran a la mente descarríos,

e inundan sin piedad las almohadas



Desde siempre lo supe, no hay manera

de hacerlas perdurar, aunque quisiera,

mi obsolescencia signa su adeene.


Soplo son, que en la niebla se disipa

y solo toman cuerpo de chiripa,

cuando a mis desahogos les conviene.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

Acerado espino


 

Ha llegado ya el tiempo en que no intento
forzar al corazón a la porfía
estéril de latir tras la utopía
de cualquier ilusión sin fundamento.

Intentar impedir que el desaliento
no se adueñe de ti y la apatía
no marque el ritmo de tu día a día,
es el reto feroz al que hoy me enfrento.

Dónde hallaré un atisbo de templanza,
que sofoque la rabia ante el fracaso
de un proyecto vital que urdió mi sino.

Cómo recomponer tanta esperanza
tendida sobre zarzas, cuando acaso
ya toda soy un acerado espino.

Estación estéril

 


De repente en los labios se te atora

la palabra precisa, ¿Cómo era

Dios mío,

cómo era,

aquello?

Entusiasmarse...


Sentir que un hervidero de emociones

crece dentro de ti y te espolea

a caminar impávido

sobre el sinfín zarzas ardientes y de brasas

como van tapizando tu camino.


Las cenizas

son hoy la realidad omnipresente.


Y la extraña certeza

de que ya nada importa.


No hay mordisco más frío.


Es gelidez feroz que te anestesia

hasta hacer de los días

álgidas superficies donde el vivir resbala

sin dejar ni una huella.


Es esta una estación

nebulosa y estéril, que disfraza su ruina

con preñez de sosiegos.


Acaso,

en todo semejante

a ese tiempo de calma y rendición

que precede a la muerte...

viernes, 18 de septiembre de 2026

Sobreviviente


                                                       Pues no, no te mató...


La vida- digo-

y su capacidad desmesurada

para inventar contextos con que poner aprueba,

sean carne o metal,

los materiales.


Pero tampoco

llegó a hacerte más fuerte.

Solo añadió, si acaso,

más piel y más curtida a tu coraza

y te armó de recelo y de prudencia.


A vivir sin que abrume demasiado

tan pesado bagaje

se aprende con el tiempo.


Lo que suele llevar eternidades

es aceptar sin duelo tu destino

solitario de isla.


martes, 15 de septiembre de 2026

Sangre adentro


 

Amante interesada

de los cielos azules y escenarios serenos

suele ser la belleza.


Dejemos que se apaguen los murmullos

de la voz interior,

ya tan cansada,

de perseguirnos.


Rendidos de bregar con tanta huida,

permitamos

que nos vaya invadiendo ese silencio

benefactor y plácido,

precursor del nirvana - o acaso de la muerte-,

donde solo se escuchan los latidos

del propio corazón.


Tal vez así volvamos

a escuchar, sangre adentro,

cómo cantan los pájaros.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Enajenación

 



¿ Cuánto amor es preciso? ¿ Cuánto amor,

`para cerrar lo ojos y entregarse

a contemplar la luz y ensimismarse

en su fecundidad multicolor?


Dulce enajenamiento bienhechor

es aceptar tal don, que hace olvidarse

del ahora y aquí, hasta negarse

a ver la oscuridad de alrededor.


Con qué serenidad la vida fluye,

cuando el rigor del ser se deconstruye

y deja de estar preso de su anhelo,


Sumida en la vivencia afortunada

de instante pleno, en que no falta nada

y sientes tuya la heredad del cielo.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Poema


Hoy ya no me interesa

buscar los gamusinos que andan por las ramas,

deslindar ocurrencias de excepcionalidades,

pretender atrapar la esencia de la luz

persiguiendo libélulas.


La vida siempre acaba por limitar opciones,

decide por nosotros

quedarse con aquello más puro y más sencillo.


Descubrir, por ejemplo, en el destello

de esos ojos limpios que me miranm

el germen del poema

martes, 18 de agosto de 2026

Con los pies en el suelo (!No sin mi paracaídas!!)


 

" Puedes volar si quieres”, nos dijo en el oído

alguien con muy mal juicio y buenas intenciones.

"No temas, porque alas le dan sus ilusiones

a quien a por su estrella se lanza decidido”


¿Estrellas...?! Las he visto! Todo un milagro ha sido

tanto caer de pie y que los coscorrones

solo me hayan hecho algunos moretones

en un lugar del alma, discreto y escondido.


Será porque atesoro muchas horas de vuelo

por lo que ahora vivo con los pies en el suelo,

teniendo siempre a mano algún paracaídas.


No conviene que tiente la suerte todo el rato,

por más que siete vidas tuviera, como un gato,

aquel que seis y media tiene ya consumidas.