domingo, 20 de junio de 2021

Paraísos



Existen paraísos

de todos los colores.


Así cualquiera adapta

alguno a su matiz

y a la medida

de sus deseos íntimos.


Hay paraísos verdes

donde habitan aquellos que conservan,

concupiscencia en celo,

aun fresca la esperanza.


Paraísos rosados

donde viven los santos, carentes de malicia,

los niños y los necios...

los que son más felices.


Paraísos oscuros

a los que un día fueron desterrados

los que no renunciaron jamás a desvelar

la verdad de su esencia

e hicieron de su duda su cuchillo

y cada epifanía

se convirtió en su llaga.


Hay también paraísos de diseño

de ambición vanguardista,

levantados a base de cierta arquitectura

con tufo psicotrópico

donde van los mas fashion,

de donde no se vuelve sin dejarse

algún retal del alma en el intento.


Luego están todos esos paraísos

que son la imagen viva

de un agujero negro con hambre retrasada

de tragarse a placer a los más tristes,

´los que ya se olvidaron

de soñar

y hoy viven inmersos en esa pesadilla

del vacío infinito

y el silencio perenne,

de la que nadie, nunca,

consigue despertar.


Paraísos,

hay muchos,

más o menos amables,

amenos,

diferentes...


Y están todos aquí

pintados en el rostro de cemento del mundo

igual que un trampantojo.


Disimulando apenas que vivimos

es  la antesala misma del infierno.

sábado, 19 de junio de 2021

Aura roja


 

Se está tan bien así, ensimismada

en un mundo tan íntimo y tan tuyo,

construyendo en silencio este capullo

de seda en que me siento acorazada.


Puedo escuchar en él la casi alada

melodía interior y hacer su arrullo

la válvula de escape con que huyo

del miedo que me tiene atenazada.


No sé si habrá un camino de regreso

hacia una realidad, que se me antoja

a diario hostilidad omnipresente.


Y ¿qué puede importarme ahora eso...?,

Tiempo habrá de angustiarme con la roja,

aura de luz  sangrante del Poniente.

Reconciliación


 

Oler la flor. Diseccionar su aroma

hasta desentrañar qué confidencia

le quiere hacer al éter cada esencia

que escapa de su mínima redoma.


Oír la brisa. Descifrar su idioma,

captando qué matiz de trascendencia

capaz de hacer tan suave la existencia,

guarda en su melodía policroma


Respirar. Empaparse lentamente

del aire, hasta sentir que nos recala

una paz infinita íntimamente.


Reconciliarse, al fin, agradecida

por cada nimio don que te regala,

con este enigma que llamamos vida.

El lastre de los ojos


 

Cómo escuece la ausencia

que llevamos oculta tras los párpados.


Es una silenciosa tempestad

dispuesta a desbordarse.


Si pudiéramos

quitarnos a puñados de los ojos

su pegajoso lastre , sin herirnos,

igual que nos quitamos las legañas...


Encontrar la manera de dejar de sentir

el modo en que su peso nos anubla

los días más radiantes,


Acaso así lográramos

mirar hacia el futuro

sin ninguna hipoteca en la mirada.


Ya solo quedaría deshacernos

de esa sensación de desamparo

y de fragilidad,

que congela el aliento

y entorpece los pasos del latido.


Y de tantas imágenes

de unos tiempos pasados , más felices,

que sabemos que ya no volverán...


Que al llegar la estación de las renuncias

son para un corazón desheredado,

aun siendo exiguo,

el único consuelo.


La Mensajera de la Lluvia.



Yo,

triste ser miserable

fabricado con polvo,

cuyo rutina diaria es patear sin rumbo

sobre el polvo de todos los caminos,

no me puedo quejar si estoy llamada

a ser intrascendencia.


Nací para pasar,

sin detenerme,

llevándome en la piel, apenas insinuados,

los aromas volátiles

de las flores que nunca cogeré,

pues nunca fueron mías,

y en las plantas, tatuados, los recuerdos

ariscos de las zarzas.


Por no quedar,

ni quedarán mis huellas

detrás de mí,

habrán de confundirse

con tantas como yacen sobre el barro.


Pero mi voz,

mi voz, 

que finge ser arpegio 

enamorado del goce de vivir,

mientras que me desnuda  por la boca 

el alma y la desangra,

fluido dolor, vaciándose

en palabras de raso y calentura,

mi voz,

pura emoción,

 sí se merece

un aire que la acoja y la divulgue,

un oído aguzado que la atienda.


Hecha de suavidades,

infatigablemente se derrama

sobre este erial preñado de  asperezas,

como premonición de redenciones

que tienen que llegar.


Ella es mensajera de esa lluvia,

que en mitad del desierto de este mundo,

cualquier sediento espíritu,

-contra todo pronóstico-

con devoción espera.


viernes, 11 de junio de 2021

Incendiado tapiz


 

Lenta y golosamente

paladea la piel esta caricia

obsequiosa del aire, raso y fuego,

que la inflama y la enerva


A pesar de ser pasto

de un invierno perenne, con su abrazo de frío,

no estaba muerta, no,

solamente dormía

la pasión de la carne.


Mientras soñaba , acaso,

ser, como en otro tiempo,

una tierra dispuesta al roce de la vida,

voluptuosa y fecunda,

preñada de esplendores,


Y esperaba un aliento,

aleteo caótico,

capaz de despertarla

y hacerle recordar qué placentero es

vivir intensamente veranos tropicales.


Sentirse nuevamente

incendiado tapiz, donde otra vez florecen,

salvajes, las orquídeas.


miércoles, 2 de junio de 2021

Oración crepuscular


 

Que no sea el relente de la tarde norteño,

que no asemejen sangre las luces del ocaso,

que no truene esta noche, que llegue pronto el sueño

a cerrarme los párpados con sus dedos de raso.


Que amanezca un mañana de semblante risueño

en el que no diluvien las hieles del fracaso

sobre mi corazón, pues, aunque pongo empeño

ni una sola gota me cabe ya en su vaso.


Cada vez más perdida, cada vez más dejada

de la mano de un Dios, que nunca presta oído

a la oración que rezo con voz desesperada.


Cada vez más escéptica, cada vez más cansada

de seguir por seguir el viaje sin sentido

por este Erial de Lágrimas, camino de la nada.




domingo, 30 de mayo de 2021

Jaula dorada


 

Es

un saco sin fondo tu amor,

es

urna de cristal,

una jaula dorada.


Yo

solo pienso en ti,

solo hablo de ti,

respiro por ti

y vivo por ti,

Tú,

nunca estás conforme,

me pides más y más.


Y yo no lo comprendo,

pues me resulta extraño,

que aún no estés seguro

después de tantos años,

Tu cariño me ahoga,

dan ganas de gritar

que me dejes que tengo

que respirar.


No

ya no sé qué más puedo hacer

con tal de demostrar

que tú eres lo primero,

ir

siempre tras de ti,

suspirar por ti,

existir por ti

y morir por ti,

que es vivir cautiva

y tengo que escapar.


Hoy  bajo la escalera

saltando en los peldaños,

el corazón me late

con dieciocho años,

y salgo hasta la calle

con ganas de volar

en busca de un espacio

de libertad.


Te seguiría amando


 

Si yo pudiera llegar

hasta los cuernos de la Luna,

si yo pudiera tener, amor,

los tesoros que guarda el mar,

si consiguiera contar

las estrellas una por una,

o llegara a poseer, amor,

la Ciencia del Bien y del Mal,


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Y es que es tan grande este amor

que no hay nada que lo pueda igualar,

porque es que es tan fuerte este amor

que hasta la muerte ha de perdurar.


Si yo pudiera trucar

la ruleta de la fortuna,

si si consiguiera saber , amor,

los secretos de la Verdad,

si pudiera adivinar

el futuro sin duda alguna

si yo llegara a poder , amor,

a comprender la Eternidad.


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Y es que es tan grande este amor

que no hay nada que lo pueda igualar,

porque es que es tan fuerte este amor

que hasta la muerte ha de perdurar.


Te seguiría amando

te seguiría amando,

te seguiría amando,

cada minuto un poco más,

te seguiría amando,

te seguiría amando

te seguiría amando

hasta el final.


Toda la música


 

Toda la música está dentro de mí

porque la siento brotar del corazón

y es que si tengo tu amor

y es que si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


No habrá

un pájaro cantor que viva alegre en un jardín

que tenga en su voz

un suave acento tan feliz,

pues cuando tengo tu amor,

pues cuando tengo tu amor

toda la música está dentro de mí.


Nunca pensé que se pudiera así vivir,

como flotando entre nubes de algodón,

pero si tengo tu amor

pero si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


Da igual

si llueve o hace Sol,

no hay nada en este mundo que me impida sonreír

y es que si tengo tu amor

y es que si tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.


Hoy ya no no sé que es lo que haría yo sin ti,

toda mi vida gira a tu alrededor,

y cuando tengo tu amor,

y cuando tengo tu amor,

siento la música nacer dentro de mí.


Sintiendo esta ilusión,

que dulce que es vivir

pues cuando tengo tu amor,

pues cuando tengo tu amor,

toda la música está dentro de mí.

miércoles, 26 de mayo de 2021

Alfaguara


 

Acústica del agua,manantiales

donde nace el frescor que aterciopela

la rudeza del mundo y nos revela

las más `puras verdades esenciales.


No puedo resistirme a los joviales

rumores de esa suave cantinela

que acaricia mi oído, me consuela

y me hace olvidar todos mis males.


Cuando una voz trasmuta en alfaguara

cualquier labio de piedra reverdece

dejándose embaucar por su sonido.


Con cuánto arrobamiento y algazara

tras él va el corazón cuando florece

la palabra y recobra su sentido.

martes, 25 de mayo de 2021

Con M de milagro


Nunca llegué a pensar

que pudiese tener el infinito

a mí alcance, en la palma de mi mano,

pero sí imaginaba que atesoraba en ella

las riendas de mi vida,

a pesar de que estaba

sobre su piel escrito con una línea tenue

inexorablemente mi destino.


Quiero creer que todavía sigue

poblada, como antes, de inocencia

esta llanura mansa, por la que desliza

asemejando un río.


He malgastado el tiempo examinando

con atención su curso,

intentando saber qué significan

esos meandros suaves,

si sus bifurcaciones caprichosas,

tienden hacia al amor

o hacia la fortuna .


Hoy, si no tan ingenua,

sí debo ser más sabia,

por fin he de admitir que nada sé...


No he logrado leer en esos trazos

avisos de mis múltiples derrotas

o de mis decepciones,

ni adivinar a qué carta debiera

jugarme mi cariño.


Lo único evidente

 es esa eme inmensa que define 

nuestro sino fatídico de humanos.


Eme de miedo,

eme de miseria,

eme de muerte,

eme de materia

caduca y deleznable.


También, acaso, eme de milagro.


Porque prodigio es la inclinación

a continuar buscando alguna excusa

que nos haga soñar

 redenciones posibles

y aferrarnos

con pasión a la vida.


Negarnos a mirar

la línea que adelgaza,

mientras se va escurriendo sin sentirlo

hacia aquella sangría de los pulsos

donde acaban los sueños.