jueves, 12 de febrero de 2026

A chacota


 

Cumplir años es irse transformando

en un raro ejemplar de rana hervida,

que se va poco a poco acostumbrando

a las cochuras que le da la vida.


Inmersa en su trajín, se va ablandando

tu coraza y de tan recocida,

todo se te termina descolgando

como si fuese cera derretida .


La gravedad no afecta solo a eso

que estás pensando y a alguna que otra lorza

También los sueños caen por su peso.


!Que no cundan el pánico y la histeria...!

Ante tal fiasco, agarra una cogorza

y tómate a chacota tu miseria.

Vida de “jubilata”



!Ay chicas, no sé qué hacer,

tanta actividad me mata...!

La vida de “jubilata”,

!qué dura que puede ser!


Yo creí que madrugar

ya sería agua pasada,

pero estaba equivocada

si a todo quiero llegar.


No perderse ni un sarao,

vital y divina ahora,

diciendo al llegar tu hora

que nos quiten lo bailao”


Clases de aquagym, de zumba

y de bailes de salón

después de meditación..

¿ Quién no se vuelve tarumba?


También conviene que tener

tiempo para cultivarse,

nadie puede imaginarse

lo que queda por leer.


Hacer hueco a las salidas

para tomar un café

-y algún que otro tentempié-

con sus risas compartidas.


Te hace desfallecer

tanto gastar alpargata

para ir de caminata

o de viaje de placer.


Da igual si vas a León

o a China a hacer tai-chi,

el caso es que, sí o sí,

te ventiles la pensión.


Y está lo más importante,

sin dolencias ni mareos,

hacernos cinco chequeos

para que este cuerpo aguante.


Cuánto estrés, qué no parar

sin tiempo ni de “arrascarse”

Y hay quien cree que jubilarse

es echarse a descansar...

La vida en zapatillas




Qué gusto da vivir la vida en zapatillas...

sin maquillar la ojera después de madrugar,

sin correr para todo, sin ir a trabajar,

es como te lo pasas a las mil maravillas.


Por mucho que nos cuenten que el trabajo es salud

y que nos hace libres, después de jubilarte,

ser dueña de tu tiempo te hace reiniciarte

y hasta ser más “divina” que en plena juventud.


Luego traen los años, sus “cosas” y apechugas,

-ya sabes, ajo y agua- con canas, con arrugas,

con no ver un carajo, con no escuchar ya bien.


Así que ! Carpe diem! El hoy es lo que importa,

que, así dure cien años, la vida siempre es corta

disfruta, canta, ríe, sueña y ama ...

Y amén.

martes, 10 de febrero de 2026

La Niña de los Peines


                                                                                


 

Yo tuve de pequeña un peine de oro puro

que mi amoroso padre un día me obsequió

y aunque lo cuidé mucho -eso os lo aseguro-

no sé dónde ni cuando a mí se me perdió.


Seis hermosas peinetas de nácar y corales

adornaban mi trenza en plena juventud,

pero por distraerme por ciertos andurriales

muy maltrechos quedaron su lustre y su virtud.


De auténtico carey era aquel cepillo

con que desenredaba, para sacarle brillo,

hasta ayer mi melena, de la frente a la nuca.


Hoy solo las ideas son las que se me enredan...

y para estas míseras tres canas que me quedan

lo más sensato es comprarse una peluca.