!Ay chicas, no sé qué hacer,
tanta actividad me mata...!
La vida de “jubilata”,
!qué dura que puede ser!
Yo creí que madrugar
ya sería agua pasada,
pero estaba equivocada
si a todo quiero llegar.
No perderse ni un sarao,
vital y divina ahora,
diciendo al llegar tu hora
“que nos quiten lo bailao”
Clases de aquagym, de zumba
y de bailes de salón
después de meditación..
¿ Quién no se vuelve tarumba?
También conviene que tener
tiempo para cultivarse,
nadie puede imaginarse
lo que queda por leer.
Hacer hueco a las salidas
para tomar un café
-y algún que otro tentempié-
con sus risas compartidas.
Te hace desfallecer
tanto gastar alpargata
para ir de caminata
o de viaje de placer.
Da igual si vas a León
o a China a hacer tai-chi,
el caso es que, sí o sí,
te ventiles la pensión.
Y está lo más importante,
sin dolencias ni mareos,
hacernos cinco chequeos
para que este cuerpo aguante.
Cuánto estrés, qué no parar
sin tiempo ni de “arrascarse”
Y hay quien cree que jubilarse
es echarse a descansar...

No hay comentarios:
Publicar un comentario