viernes, 17 de abril de 2026

Dormir, soñar...tal vez morir...


 

Ya no es esplendor maravilloso

la luz con que nos da la bienvenida

el día que despierta ni convida

a afrontarlo como un reto gozoso.


La experiencia te fuerza al rito odioso

de temer cada nueva amanecida

un nuevo desafío de la vida

que no te dé un instante de reposo.


Y sueñas con poder seguir durmiendo,

un rato más, ajena a la estridencia

del mundo y al rigor de sus dictados.


Sentirte liberada, persiguiendo

la inefable y sutil inconsistencia

de tus más viejos sueños trasnochados.

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