viernes, 31 de julio de 2020

Por h o por b


Que por H  o por B, porque amanece
y se presenta soleado el día,
porque puedo  gozar en compañía
ver despedirse al Sol cuando anochece.

Porque mi corazón sigue en sus trece,
cantando con feroz melancolia
un himno demencial a la alegría
desfinado- o a mí me lo parece-.

Porque  si llueve , escampa, porque truena,
pero rayos, no caen, por el rito
de espulgarme a placer el sentimiento. 

Porque  cualquier excusa es  siempre  buena...
qué sonetos habrá que no haya escrito...
y he de escribir, mientras me quede aliento.

lunes, 27 de julio de 2020

En ocasiones oigo voces...




Todo es silencio...
cómo duele  el oírse
solo a uno mismo

Escucha atento
el rumor que a tu oído
trae la brisa.

No calla el verso
es la voz del poeta
la que enmudece

Lo sublime



Busco en el aire
rastros de lo sublime...
veo un insecto.

Hallar la impronta
 de mi piel constituye 
todo su empeño.

La transcendencia
no le sirve a la vivo
como alimento.

viernes, 24 de julio de 2020

Pasión y gloria del conocimiento




¿Supersticiones ?
Vade retro, ignorancia
te carga el diablo.

La duda envuelve
el corazón radiante 
de la certeza.

Jamás la mano
conoce bien la  rosa
sin verter sangre

Buscar el modo
de explicar los misterios
libera al hombre.

martes, 30 de junio de 2020

Pensando en ti




Estoy pensando en ti y todavía
siento que se humedece mi mirada
y cómo me estremezco , emocionada,
cuando contemplo tu fotografía.

Aquella devoción tan entregada
con la que mi cariño te envolvía
no ha podido apagar la lejanía
ni por el tiempo ha sido  doblegada.

No se elige este amor y aunque me hiera
su ausencia sin razón profundamente,
empeñada en remar contra corriente,
yo te voy a querer la vida entera .

Y más aún , después de que me muera
voy a seguirte amando eternamente.


Ceguera




Cuando al espejo
me miro más atenta,
menos me veo.

Es que ,discreto,
se niega revelarme
lo que más temo.

Solo un destello
de mi verdad descubro .
Duele lo auténtico.

Se vuelven ciegos
los ojos con el paso
fatal del tiempo.




Grabado a miedo y llanto (Memoria colectiva)





El día de mañana volveremos
a nuestros viejos usos cotidianos,
con despreocupación nos lanzaremos
a ocupar los espacios ciudadanos,

Seguramente ya no temeremos
el caminar uniendo nuestras manos
y acaso hasta es posible que olvidemos
estos días de esfuerzos sobrehumanos .

Pero quiero creer que algún vestigio
quedará en la memoria colectiva
grabado a miedo y llanto en la profundo.

Que obre en nuestra especie aquel prodigio
de ver con una nueva perspectiva
la manera de estar en este mundo.







Letargia






Las horas pasan lentas.
Pasan lentos los días .

Se dilatan también las estaciones,
hasta que ya no sabes dónde acaba
el invierno ,
cuando tu piel no siente
esa revolución esplendorosa
del febril sarpullido de las flores .

Mi vida es un paisaje
de tiempo detenido
en el que nada fluye,
donde cualquier instante se condensa
hasta volverse un sólido pesar que me avasalla
y me hace suspirar imaginando
cómo será dejarse llevar por el impulso
ligero de la brisa,
hasta un lugar cuya liturgia sea
insustancial y atávica.

Esa que obliga al aire
a que se entregue al cambio por el cambio
y a celebrar la vida.

Pero los sueños tienen
las alas quebradizas y yo ya no recuerdo
en qué aterrizaje de emergencia
traspapelé las mías.

Solo soy un montón apretujado
de friolentas plumas,
que le sirven
de nido a la esperanza.

Quién conoce
los designios ocultos del destino...

Quién sabe
si todavía queda para ella
algún amanecer azul celeste,
donde un rayo de Sol voluntarioso
la venga a rescatar de su devastadora
e inmemorial letargia.





















miércoles, 24 de junio de 2020

El hueco ( Gestación del vacío)



No fue en cuarto menguante...

Ni el inquietante aullido de los perros,
que huelen las tragedias,
alborotó las tapias.

La noche del estrago
llegó sin avisar.

El corazón
notó que congelado quedaba su latido
al sentir el mordisco pavoroso
del desamor.

Después,
quién sabe cómo,
el hueco
fue ocupando lugar, ganando espacio
a expensas de lo vivo y su dolor.

Enorme vientre inverso,
en el alma gestante apenas hubo
señales de aquel mal , que , soterrado,
carcomía su entraña.

Ya ni siquiera soy un manantial
de bilis corrosivas.

De mí hoy solo queda
este vacío ingente ,este imposible
afán por vomitarse.

Esta atroz,
visceral,
abrumadora
y omnipresente náusea.

Sordera incorregible







Anidando en el centro
de la auténtica esencia de las cosas,
todas las cosas guardan,
un secreto escondido,
una sorpresa oculta allá en el fondo
de su pulsión más íntima.

Un ritmo que le marca la cadencia
al vaivén de los mares
y al danzar de la lluvia.

Que cantan con voz líquida los ríos,
reconoce la hierba ensimismada
y atentamente escucha
el corazón del pájaro

Una armoniosa música silente
que impregna el universo.

Aquella
para la que, embotado por los ruidos
que nacen de sus tripas,
presenta el ser humano
una muy acusada, 
tenaz
y lamentablemente  incorregible
tendencia a la sordera .

martes, 23 de junio de 2020

Último anhelo



Para mirar los ojos que me miran
repletos de ternura esperanzada,
para sentir brillando en mi mirada,
las cálidas ternezas que me inspiran.

Para enjugar las penas que suspiran
en tu respiración acongojada,
para espantar , velando tu almohada,
sueños sin luz que contra ti conspiran.

El tiempo que la vida me regale,
obsequiarlo en tu altar , a eso aspiro,
tal anhelo me aferra a la existencia.

Y el vivir a tu lado hasta que exhale
en tus brazos mi último suspiro
es cuanto pido ya a la Providencia.






viernes, 19 de junio de 2020

Mínimo placer




Labios con vocación de caramelo
que sueñan derretirse en la candente
tentación de otra boca que consiente
en ser su desvarío y su consuelo.

Noches de Luna mágica y creciente
en que en las dulces horas de desvelo
hasta el tacto del aire es terciopelo
que vuelve cualquier roce sugerente.

Y luego esta la piel, sedoso manto
de sensibilidad y calentura,
que despega camino a fantasía...

No todo puede ser congoja y llanto...
cada quien como puede se procura
su mínimo placer de cada día

domingo, 7 de junio de 2020

El canto de la lechuza





La mañana se empeña 
en mostrar su semblante más  risueño,
invitando a salir y a celebrar
los ritos cotidianos de la vida.

Pero yo solo quiero
dormir,
abandonarme
al plácido letargo, que me arroje
en brazos del olvido.

Sed amables conmigo, permitidme
soñar que ha sido un sueño ese rosario
de días sin  cantares ni colores ,
tan huérfanos de magia
 e ilusión que he vivido.

Envolvedme en el suave
cobertor del silencio.

Y fingid , como yo, que no sabéis
que bajo la  tranquila superficie
de este tiempo de tregua sin fisuras,
con ojos como ascuas
y corazón rampante,
las pesadillas velan.

Solo tienen 
que esperar que en mitad de cualquier noche 
una lechuza cante
y llegue su momento.

viernes, 10 de abril de 2020

Enumeraciones






Enumero...
recuerdo y enumero...
me estrujo la memoria
hasta que casi duele y enumero...

Es una tentación hacer listados
con todo lo vivido y no dejarse
nada de lo sentido en el tintero.

Más que nada conviene
sacarse las ofensas que quedaron
atascadas el fondo a la derecha
de un alma recocida entre sus bilis ,
que ha hecho del resabio su brasero.

Aquello que callaste,
utilizando
el silencio a los gritos,
la promesa
que nunca me cumpliste,
la rosa sin espinas que no me regalaste,
la dureza en el golpe
del verbo carnicero...

Rememorar pesares,
a sangre fría,
en serie,
es un placer salobre
que reaviva heridas,
sin convocar las lágrimas,
¿y ,acaso,
es que así me libero?

Más vale hacer memoria,
-aunque haya que inventarlos -
de los días en los que los crepúsculos
eran puro embeleso compartido ,
cuando una sonrisa
era un faro alumbrando nuestra noche ,
y los amaneceres
el gozoso reencuentro cotidiano
de pieles que despiertan arrullándose
escuchando los cantos del jilguero.

No merece la pena enumerar
sino aquellos instantes
en que junto a tu oído una voz temblorosa
te susurró:
Te quiero”

Enumero...
fabulo si es preciso
y enumero...








martes, 7 de abril de 2020

Revelación (El cuarto Jinete )



El cielo siempre cumple sus promesas.

La Tierra se prodiga en sus avisos
de manera elocuente.

Ellos estaban ya
cabalgando a placer entre nosotros.

No los supimos ver.

O no quisimos verlos,
instalados
en nuestra miopía.

En nuestra conveniencia.

Hoy amenaza al mundo
ese cuarto jinete que cabalga
en su caballo pálido por solitarias calles ,
dejando tras su paso
un goteo incesante
de muerte y de temores.

¿ A quién reclamaremos
por esta desventura?

¿Al aire, que infectamos
tan concienzudamente?

¿ Al agua , que ensuciamos hasta la misma náusea
sin ninguna conciencia?

Nosotros hemos sido
la enfermedad , la plaga
que iba devorando la Tierra lentamente
hasta dejarla exámine.

Esta es la verdad,
nuestra verdad,
que al fin nos ha sido revelada.

Somos seres endebles,
que tenemos por fuerza que aprender a cuidarnos
los unos a los otros
y a mimar entre todos a un planeta
singular
y por ello irremplazable.


Eso es lo que hoy
por las bravas ,nos dice a voz en grito,
de manera violenta.

¿ Escucharemos?

¿O , esperando el diluvio
del fuego que nos barra de una vez al infierno,
habrán de ser de nuevo los necios y los sordos,
los locos,
los malvados,
los que tomen las riendas?




domingo, 29 de marzo de 2020

Extraña primvera





¿Cómo explicarle al pájaro por qué ya no me embebo
escuchando el despliegue de lírica armonía
con el que me despierta ,cuando ante mí compruebo
que vivo en una especie de horrible distopía?

¿ Cómo contarle al aire que apenas si me atrevo
a respirarlo a fondo, pues lo siento ardentía
helándome la sangre , trayendo un temor nuevo
sobre un mal que nos cerca con ruin alevosía ?

Extraña primavera esta que ahora empieza...
nevarán los cerezos pétalos y tristeza
sin que nadie se pare a gozar tal presente.

Pero la vida sigue...sé que habrá más veranos
rebosantes de guindas, que los seres humanos
construiremos cantando un mundo diferente.

viernes, 6 de marzo de 2020

Agradecimiento


Si matase el dolor, seguramente
hace ya mucho tiempo que enterrada
estaría mi carne y sepultada
mi huella en la memoria de la gente.

Pero es el respirar un aliciente
que no desdeña un pecho , pues no hay nada
que enganche más que la desesperada
necesidad que por el aire siente.

Nací para ser pasto de la pena,
vivir para lamerse sus heridas
es el destino infausto de lo vivo.

Yo acepto y agradezco esta condena,
sé que debo a mis llagas doloridas
las trémulas palabras con que escribo.