lunes, 30 de mayo de 2016

Tiene Mayo sus rosas


Un tiempo casi ascético
transito.
Y no me pesa.

Se acaba acostumbrando
la vista a distinguir  en la semipenumbra
la verdad  inasible de las cosas,
y el oído  ,purgándose en silencios,
adquiere la destreza necesaria
para escuchar la música que  impregna
cualquier soplo de brisa  
 y se aficiona
  a su compás perfecto.

Incluso presupongo
que igual que hay quien nace 
para  ser en el aire clamor de libertad,
yo nací para ser
 animal de clausura.

Después , casi a traición, 
llega un amanecer  espirituoso
cargada de rumores  y de insinuaciones
 y me hace recordar
que el sol  que hoy ha salido alumbra para todos,
eso dicen ,
y siempre lo creí....

Pero las flores,
estas flores  pletóricas,
de una primavera  que pasó sin dejarme
un rastro de embeleso en la mirada
nadie venga a contarme que también para mí 
se abrieron,
cuando nunca
sus   pétalos  quisieron otorgarme
el único favor que les pedí:
 empaparme los dedos
con aquel noséqué de  los aromas
que nos hace soñar que acaso existe
una estación  que  esconde  asombro inagotable.

Que no presuma Mayo 
de que ofreció sus rosas inodoras 
para hacer  florecer mi misticismo
porque mi alma impávida
  ya ignore  sus desdenes .

Cuando  sé,
mi piel  lo testimonia,
que a veces la belleza se complace
en ser fiero cilicio.

Y  en mi honor solamente  brotaron sus espinas.