sábado, 17 de enero de 2015

Caminos hacia el Sur



Pues habrá que soltar las golondrinas,
risa en cautividad en nuestras manos.
En su ausencia quedaron los veranos
condenados a ser granero en ruinas.

Que lleguen a los sitios más lejanos,
que alboroten las calles anodinas,
pregonen primavera en las esquinas
y aneguen de ilusión los altozanos.

Porque al aire se debe lo que es pluma,
y antes de ser vencida por la bruma
debe escribir sus sueños en el viento.

No penséis que en la euforia del momento
sus circunvalaciones son fortuitas,
trazan rutas al Sur. Hay infinitas.

 

Reflejo



Delicada,hermosa ,de una belleza ingenua a la que un puntito de sensualidad dotaba de un gran atractivo.
Alegre, ocurrente , más que chispeante, pura luz. 
Así la guardaba en su memoria.
 Cuando la volvió a ver al cabo del tiempo, pudo constatar como la vida opaca cualquier destello.
Fingió no verla.
Apartó los ojos y siguió su camino. No quiso mirarla más.
 Le dio miedo reconocerse en su espejo.

Carne de desmemoria





Hay una muerte próxima y humana,
la que nos mueve al llanto y al consuelo,
la que llega
igual que el viento ábrego al otoño
o la nieve en invierno
porque toca,
como acude
la helada al mes de Abril, sin previo aviso,
para avalar que existen las sorpresas que vejan
y son lo inevitable .

porque la vida a veces trae esas cosas…
porque se estaba vivo y respirando


Y luego están las otras, las absurdas,
las injustas, las necias , las patéticas,
las que más duelen de tan incomprensibles.


Miradlos ahí,
marcialmente alineados
En formación marcial hacia la gloria
se diría que van uniformados,
cuando son carne ya de desmemoria.


Ante el paisaje insólito los ojos
no se apartan ni tienen una lágrima..


Hay una muerte aséptica
que es tanto o más inícua
que aquella de las fosas de Mauthausen,
hecha de piel, de huesos, de tendones
porque pretende hurtarnos la constancia
del horror y su duelo.
Y su repulsa.

Pues que en el pecho atónito aún nos quede
el aire para hacer la nausea grito



viernes, 16 de enero de 2015

Soldado



Soldado, tu sueldo
gánatelo bien:
dispara sonrisas,
pon en tu fusil un clavel.

Soldado,
¿No ves
que dónde tú pones tus ojos
cargados de pólvora
no crece la mies?
¿Que se vuelven cardos las flores
en dónde tú pones los pies?


Soldado, la tierra
la siembras de ortigas y cunde la hiel
sobre los arroyos que antes manaban
un manso retén
de aguas cristalinas .

Y los mismo cielos
que antes con gusto sabían cubrirnos
con su parabién
de rasos azules
hoy son un celaje de grises que ahuyentan
a las nubes blancas 
y al rumor albino de alas tendidas
que debían ser
sobre nuestros campos el mejor presagio
de un futuro edén.


Soldado, los pueblos
se quedan vacíos de bailes y risas
en cuanto tú llegas
y las madres tiemblan y los niños lloran
en cuanto te ven
y olvidan sus reglas sagradas y justas
y ciñen sus frentes ,antaño serenas,
de rabia y de ira
los hombres de bien.


Soldado, si quieres
todo esto lo puedes volver
a su antiguo cauce:
guárdate la bala,
apunta , si acaso,más certeramente
usando palabras que estén
cargadas de fe ,de razón, de sentido,
dibuja palomas
 en campos de  argén
y ramas de olivo que no se marchiten
y estampa con besos
tu firma en folio en el que declares
que has decidido 
que es mejor hacer
un día el amor que un año la guerra,
que así se rubrica
la paz en papel.

Soldado, tu sueldo
gánatelo bien.

Dispara sonrisas.
Pon en tu fusil un clavel




jueves, 15 de enero de 2015

Abogada del diablo



¿Colombina procaz?

Porque concierta
su paso un repicar de cascabeles
que a los muñecos que en los anaqueles
dormitan aburridos los alerta.
Y a veces los despierta.

Colombina venal?

Porque regala
ilusión de calor y lozanía
a desahuciados viejos y es tan pía
que hasta la sepultura les encala
Y aún dicen que es mala...

Despistado Pierrot!

Nunca repara,
absorto como está con el herraje
de estrellas oxidadas de su traje,
que su sonrisa es una perla rara.
Y no se vende cara.

Colombina liviana?

Representa
el papel que le tiene reservado
el destino en un drama titulado
comúnmente, no importa lo que sienta,
¡“ Aguántate y revienta”!


Bailar.... ,
sólo bailar,
es su sino.
 Bailar.
de puntillas, al borde del desliz,
sobre la cuerda floja y olvidar,
Colombina infeliz,
que de otra colombina envidia galas:
suave y ligera pluma en libres alas
y el ansia irreductible de volar. 

Femenina, singular


Si sabes que comparto la estructura
sin armazón de aire¿ por qué quieres
prenderme un polisón con alfileres
por ver si mudo así de encarnadura?

!Cómo me pesa el genio y la figura!
Envidio parecerme a esa mujeres
que consiguen hacer sus menesteres
sin apenas perder la compostura.

Yo soy tal como soy, a veces grito
arrobada en placer, y otras me canto
una taranta al tiempo que levito...

Cofre que guarda mil y un dioramas,
a mis rarezas búscales su encanto,
y no quieras cambiarme, si me amas

miércoles, 14 de enero de 2015

Alfa y omega



Qué extraña sencillez encierra lo perfecto.
Parece como un juego el modo en que se llega
a conjugar a un tiempo el alfa y el omega
sin que pi se entrometa y malogre el proyecto.

Por mucho que se empeñe nuestro pobre intelecto
en descifrar milagros, su esencia se le niega,
pues bien sabemos todos que solo se le entrega
a quien se rinde, el cáliz de lo pluscuamperfecto

Hace una mariposa mil circunvalaciones
felices sobre el caos y así va devastando
a su capricho el ritmo de las constelaciones.

Y luego, en un suspiro, se enfrasca en aquel rito
de Abril y de su rosa, mientras va pregonando
la belleza intangible que abruma a lo finito.

Puesto que estamos ciegos, mejor cerrar los ojos
y escuchar como bulle la vida en los rastrojos.

La mujer del traje rojo



Traje rojo,
medias de seda negra, 
zapatos de tacón de tafilete,
pelo brillante y labios carmesí,
 este es mi atuendo preferido.


El de incendiar aceras,
el de apagar las voces suspicaces
a base de ignorarlas,
el de fundir farolas
y encender las miradas de codicia,
el que detiene el tráfico 
y hace fibrilar los corazones.

El que es mi otra piel
y que me visto
solo por el placer de irme desvistiendo
después muy lentamente.
como en una liturgia procaz ante tus ojos 

El que es mi uniforme 
de sábados y vísperas de fiestas de guardar

El que suelo ponerme cualquier lunes,
siempre que lo merezca la ocasión .


Mar


El verte inmenso 
me hace tener conciencia
de que soy nimio. 


Traen las olas 
algas deshilachadas
hasta la orilla.



A tu oleaje 
mis naufragios confío. 
Hoy hay resaca. 



Como a un amante 
al placer me abandono
de tu oleaje. 

Notas



Tras de las notas 
de mi canción se esconden
hondas tristezas




Al escucharlas
de compasión heridos 
callan los pájaros.  

martes, 13 de enero de 2015

El Líder



Según dicen ,en el país de los ciegos el tuerto es el rey.

 No aspiraba  a tanto. 

En aras de su humildad se conformaba con guiarlos desde su penosa circunstancia. 

En virtud de su soberbia , jamás reconoció ante nadie, ni siquiera ante él mismo, que era tuerto de los dos ojos.

Gorrión entre palomas


Abrir los ojos,

degustar lo insólito,

la tarde alrededor hecha paloma

dispuesta a merendar paz de su mano,

a prestarle sus plumas.

 

 En medio de la plaza

hay un pájaro más y él no lo sabe

  

¿ Quién, decid

-en base a qué inquietud, qué travesura-

será el primero en levantar el vuelo?

 

Que el instante sea breve

es la excusa feliz para el poema.

Durará lo que dure,

la distancia

que separa la luz del desconcierto.

 

 

Puede olerse el presagio,

! Cómo desea el aire hacerse añicos

de tanta algarabía!

 

Y aventarnos los últimos vestigios

que nos iban quedando de inocencia.

lunes, 12 de enero de 2015

Reciclaje






No hay escobas ni vientos que nos valgan
ni escusas que nos libren
de barrer hacia dentro, 
al tiempo que intentamos 
 por olvidar las lágrimas que se nos amotinan
 malamente cantar.


Desde que el mundo es mundo, 
desde que somos barro que sueña y que padece,
esta es nuestra tarea:
reciclarnos.

Hacer igual que hace la tierra con astucia:
tomar tanta hojarasca
como dejan tras sí las estaciones ,
y recluirla,
siglo y medio si fuese necesario,
hasta desmigajarla , hasta obtener de ella
un fértil humus negro .


Y dejar que germinen
sobre él las semillas
que el flujo inagotable de la vida
arrastre hasta nosotros.

Y florecer de nuevo
el pétalo que toca,
concebido de raso e inocencia,
aventurado al frío.

Y morir otra vez , si es que hace falta.

Y volver a empezar.



domingo, 11 de enero de 2015

Paridas de Boukosky



Se trata solo de irse acostumbrando
a fingir que no ocultan las paredes
las miradas antiguas ,
que eran como un lúdico
remanso placentero de agua fresca,
los colores
de veranos tejidos con dorados
resplandores de sueños,
los olores difusos
a piel enardecida que se escancia
sin miedo y sin malicia,
las canciones ingenuas
del tiempo de la mies.

Solo hay que aclimatarse
a este tiempo áspero y huraño.
Agenciarse un rincón
al abrigo del frío
y también, si es posible ,
unas cuantas botellas de buen whisky
que sirvan de refugio y de blindaje
contra la soledad.

Luego está la nostalgia, ya se sabe
que el alcohol y las horas vacías la propician,
que vuelve a cada tanto a desbordarnos

Hoy, no hay más remedio,
releeré de nuevo paridas de Bukowsky

Tigre



Habían acabado por acostumbrarse.

 Espalda contra espalda,sus mutuos ronquidos ponían banda sonora a las fantasías que coloreban su descanso.

 Mientras él visualizaba su nueva Harley Davidson, ella se estremecía ante el tigre de sus sueños. 

Rutina elemental



Estos días tan largos ,de luz tan esplendente
me dejan sometida a los acosos
de todas mis tinieblas interiores.


Hasta que la marea de las horas sin pálpito
regrese a donde debe,
hoy toca confinarse en el limbo benéfico
en que puedes salvarte
regresando al instante en que a ciegas creías
que todo era posible

Como santo conjuro
que adormece el espíritu de los duendes del frío
hoy pronuncio tu nombre.

Rutina por rutina,
hoy vuelvo a la más lúdica de vivir por tu amor .

Carne de solsticio



De qué puede servirme
el andar espulgando sensaciones.

Analizar los posos
que los largos minutos de silencios y clausura
me han dejado en el alma,
aquilatar si es
más aguda la espina que consiguen clavarte
la ausencia o el olvido
contar , arruga a herida,
los años y los sueños que el viento se llevó.

Y luego está el asunto
del caballo del tiempo que acorre desbocado
y apenas si sujeto por las crines...


Saber que aquí y ahora
es todo mi caudal ,se siente una certeza
que te hiela la sangre.

Son tantas pequeñeces...
Son tantas...
¿ Quién diría
que con su suma y sigue
no hubiese ni respiro ni tregua para el pecho...?


Ya ni siquiera busco
consuelo en la palabra.

¿Y qué puede importarle a mi diario
lo que duele vivir?

Pero yo me conozco,
soy carne de solsticio.

Temerosa y amante
a la vez de dejarse tentar por el fulgor

Sorpresas habituales



  

Y de repente ya no me interesan
las mudanzas del día.

No ha llovido hoy,
ni ha cantado el jilguero...
...por San Juan huele el aire
a deseos floridos...
...ha sido casi obscena la belleza encendida
de la puesta de Sol.

¿?
!!.......
…..!!!

Me temo que no tengo ya más interjecciones
con que cumplir con tanta y tan cautivadora
sorpresa habitual

Y mis propias mudanzas me parecen tan frívolas...

Rutinarias tormentas que nacen y que mueren,
por costumbre,
en vaso sin fondo donde abrevan las lágrimas.



Estrategias



Estrategias

A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias.

Encender velas a su paso por toda la casa es una de ellas, ya lo sé, aunque finjo que no me doy cuenta, más que nada por no desilusionarla .

 Luego, la música suave, la cena en intimidad, la sobremesa al amor de la lumbre, completan la liturgia con el que intenta convocar el milagro cada noche.

Ella siempre ha tenido su particular manera de ver las cosas .


 O de no verlas.

 Se niega a admitir el desapego de los espejos .

 Y yo no me atrevo a contarle que su peso sobre nuestro lecho es   apenas una huella liviana y helada, que con la llegada del  amanecer se desvanece.

Justicia a la pata coja



Que esté desequilibrada

tu balanza, tu ceguera,

se te perdona, a cualquiera

le pasa y no pasa nada.

 

Pero el que andes, Justicia,

torpe, lenta, a pata coja

eso sí nos acongoja,

que entonces llega la picia.

 

Cualquier defensor lo sabe,

mejor hincharse a robar,

puede que antes de acabar

la instrucción, el mundo acabe.

 

Un sumario de un millón

de folios ¿ Quién lo maneja?

Quedará la causa añeja

y olvidada en un rincón

 

Y así, mientras que se escribe

tanto como hay que escribir,

al final suele ocurrir

el que el asunto prescribe.

 

Y el acusado contento

se marcha,del pastizal

disfruta y del personal

se ríe contando un cuento.

 

¿No dice que sus millones

obtuvo en la lotería…?

¿ A qué santo le pondría

el perejil?! Qué cojones!

 

Luego está la inconsecuencia

que resulta más sangrante

! No va por ahí el mangante

presumiendo de inocencia!