sábado, 18 de marzo de 2017

Bajo los tejados



Seguramente
 a esta hora cómplice de toda  incertidumbre
habrá por esos mundos de dios , que Dios ignora,
mil y pico millones de seres enfrentándose
en el silencio a sus contradicciones.

Y fluctuando en la duda
entre si copular o suicidarse
cortándose las venas
con el filo de un verso en un papel.


Por lo dificultoso que resulta
seducir a deshora
y aferrarse al contorno siempre resbaladizo
de la sombra de nadie
o por simple pereza de abrir la escribanía,
del dicho al hecho,
en uno y otro caso,
apenas pasarán algunos pocos

Los más afortunados.

Los más idealistas,
los más inconsecuentes,
los más introvertidos,
los más desencantados....

Los más lúcidos.

Los demás se conforman
con ir domesticando sus ganas y sus miedos
y firmar con la vida
el armisticio ruin de cada noche.

Jurar que son capaces
de abjurar de los nombres de todo lo que importa
y perjurar al alba que son casi felices
si es que han conseguido
dormir sin sobresaltos
y olvidar cualquier sueño socialmente incorrecto
que pudieron soñar.

Que oscuridad más sórdida florece
bajo la discreción de los tejados.





Tentando al diablo


¿ Qué hacer?
¿ Qué hacer cuando las manos,
fragante aliento místico,
no consiguen entrar en comunión
con la piel que se ofrenda y languidece,
ni, aun vueltas vientos ábregos,
tatuar sus caricias
sobre la flor de almendro?

¿ Qué hacer cuando a la carne
se le deniega el éxtasis de anís
que puede redimirla?

No hay más
que aventurarse a un pacto con el diablo
y ver de hacerle trampas.

Condenarse
es que ya ni el infierno te desee.

Las lágrimas de San Lorenzo



Me tapizan los párpados
y abortan
su vocación de enclave feraz para las penas.

Yo sé que solo  son quimeras sibilinas
que quieren confundirme,
pero tienen
la suavidad del raso.

Basta cerrar los ojos
para ver otra vez cómo revolotean,
semejando luciérnagas festivas,
sobre un cielo de azabache las lágrimas de fuego
que San Lorenzo llora.

Están dentro de mí
los grillos en concierto, los aromas alados
que sobre el aire adusto de Noviembre
recrean la ilusión de los jazmines.

Solo me faltas tú ,
tu mano en mi cintura,
para soñar que vuelven las noches hechizadas
por la emoción que vence al tiempo y al peaje
de sus claudicaciones.

Que incendiado de amor y desmesura
todo verano alcanza a ser como anhelamos,
feliz , radiante , libre,delicioso,
vital y eternamente inspirador.

Flores silvestres

Es peligroso hacerse
demasiadas preguntas
en un mero ejercicio de escapismo.

Y más cuando se tienen las respuestas

Como quien ve caer la lluvia lentamente
detrás de los cristales
sin reparar en cómo va dejando
el paisaje impregnado de tristeza,
habrá que acostumbrarse
a ver pasar delante de los ojos
las mudanzas del tiempo
sin acusar recibo.

Hoy por hoy , lo sensato se reduce
a no pensar si llegarán o no
mañana otros mañanas.

A celebrar los dones intangibles,
esas flores silvestres en que apenas reparas,
que te obsequia, magnánimo , el presente.

A respirar el aire,
a disfrutar la vida.

A agradecer que acaso,
ayer, sin ir más lejos,
te sonrió la suerte.

Que incluso sin saberlo, en un día remoto
quizás fuiste feliz.



Rumor de claridad



Solo pide que aguces el oído,
que aquietes el latido tumultuoso
del corazón
y afines
todos los sensitivos diapasones
que te pueblan la sangre.

Prospera en el silencio
y en la cómplice unción de la clausura
con voluptuosidad.

Encendidos susurros
parecen ascender de la hojarasca
bajo la cual el alma le confía
a la tierra callada sus secretos.

Tenues crepitaciones,
fuego y música,
que hablan de los días luminosos
donde sentirse arder gozosamente
de ignición espontánea era posible ,
en los que relumbró igual que un ascua
la flor de la pasión.


Después, qué poco importa
que se todo se reduzca a ser ceniza,
grisura enamorada,
inerte,
irredimible...

Que las sombras se alarguen
sobre este camposanto de ilusiones marchitas
y se anuncie la noche
más fría e interminable del invierno.

Contra ti nada pueden 
 las intrigas veladas de su oscuro designio.

Conoces la verdad imprescindible
para seguir sonriendo y apurando
ese fulgor que queda prendido del sollozo .

Que anida el germen vivo
de toda claridad en tus adentros.





In memoriam


No callará el tic-tac de los relojes
ni Sol se detendrá allá en lo alto
la hora en la que llegues y ,al asalto,
de todo me despojes.

El mundo su viajero
designio seguirá y , distraído,
no me ha de echar en falta el colorido
jardín en flor que cuido con esmero.

Más puede que si el vidrio de mis ojos
me opacas, el crepúsculo extrañeza
sentirá de que ignoren la belleza
de sus colores rojos.

O que evoquen mi voz los petirrojos
e improvisen un aria a la tristeza.




viernes, 17 de marzo de 2017

Aterrizaje forzoso


Lo inasible
es una confortable coartada.

Hablar de trasparencias
que perfuman el aire,
de sutiles
colores que dibujan la ternura,
de cadenas etéreas que se quiebran
con el roce de un beso.....
¿ Y quién va a rebatirte si hasta juras
que en el estanque malva de esa nube
se está ahogando una estrella?.

En cambio si pronuncias:
pan,
aparece dispuesto
para testificar a su favor
el mismo trigo;
y si dices dolor,la sangre llega
a pagar la fianza necesaria.
Defiende  a la Justicia,
lazarillo a su mano,
esa razón con que se justifica,
y nadie puede hablar de Libertad
si no es a voz en grito.

¿ Quién firmará tu aval, dejando en prenda
su mismo corazón
si haces del amor una palabra
sin perder en la entrega el tuyo propio ?

Lo tangible es el riesgo.

Es la verdad,
tan clara y tan hermosa,
tan cruel y descarnada en su obviedad,
el testigo de cargo.

Andar bamboleándome sobre la cuerda floja
entre el sueño y el quiero
es mi verdad,
que habla
de mis contradicciones, la que lee
en voz bien alta y clara  mi sentencia.

Pero, decidme:¿ Alguno vosotros
se ha levantado hoy con el alma planchada,
juncal , irreprochable
y predispuesta a las lapidaciones?

¿ Quién tiene ya en su mano
y se apresta a arrojarla sin que el pulso le tiemble
esa primera piedra ,endurecida 
por la severidad y los prejuicios,
que a todos nos golpea?

Que nos condena a todos
 a asumir que debemos aceptar lo evidente:
Sin que el cielo nos valga
llegar hasta su umbral es imposible...

Mejor aterrizar.








martes, 14 de marzo de 2017

Donde menos te lo esperas


A veces la piedad también florece
entre las hendiduras de las piedras.

Bastó el leve mordisco
del hielo, y de la herida
se aprovechó el milagro.

En la grieta se asoman
unas matas minúsculas de hierba,
  un   espontaneo guiño 
primaveral ,
 un toque  delicioso
que  , igual que una sonrisa de verdor,
al adusto paisaje redime del feísmo.

A veces la esperanza te sorprende
y brota donde menos te lo esperas.







Reina de mi noche



Estrella ,que en la noche tenebrosa,
sobre un cielo lacado de basalto,
con timidez te asomas a lo alto,
me reconozco en ti, sobria y medrosa.

A veces es la voz de la contralto
la que hace la música armoniosa,
y no es forzoso contemplar la Osa
para tomar los cielos por asalto.

Llamita de candil , tal vez podría
guiada por tu oriente, otra jornada
seguir sangrando en pos de mi utopía.

!Qué no podrá una loca ilusionada...!
Si lo lograse al fin, te nombraría
la reina de mi noche esperanzada.












lunes, 13 de marzo de 2017

Libros



Sabes que están ahí, siempre esperando
solamente por ti.

Saben que no son nada
si tú no te decides
a cogerlos, abrirlos,
a entregarles
un poco de tu tiempo.

Tienes donde elegir,
los hay de amor
-los que prefieren las adolescentes-.
biográficos,
de miedo , realistas
o de ciencia ficción,
de poesía,
de historia, de misterio.

Todos pueden hacer que te estremezcas
en pleno mes de agosto,
o en mitad del invierno te acalores,
que sientas la emoción de descubrir
tierras desconocidas,
o que te reencuentres
con las viejas costumbres,
hasta algunos consiguen por sorpresa
que tu propio perfil bien dibujado
reconozcas en ellos.

Todos tienen la sana pretensión
atraparte en sus redes de palabras,
que no puedas
dejar que pase un día
sin volver otra vez a penetrar
a través de sus páginas
en un lúdico espacio de sueños y aventuras.

Aspiran todos
a dejarnos su impronta,
su señal,
una idea, una duda ,un sentimiento
alguna reflexión ,
o acaso una enseñanza
y así poquito a poco ir desbastando
esta piedra granítica que somos,
llegar a modelar
esa estatua magnífica
que con seguridad palpita dentro.

Libros ,
nunca te olvides
de esos callados, fieles
sabios ,
amables,
gratos ,
pacientes compañeros.

Porque si es verdad
que cada uno de nosotros somos
aquello que vivimos,
tampoco es menos cierto que también,
al  menos de algún modo,
somos lo que leemos.















Biutiful


Nos deslumbran las luces de colores
de las grandes ciudades.

Urbes cosmopolitas,
en donde se dan cita y se confunden
todas los esplendores de este mundo
y todas sus miserias.

Mezclas indefinibles de voces y de acentos
de pieles y sudores,
de alientos y miradas que se encuentran
cuando no se han buscado
e intentan ignorarse.

Como un todo compacto , incontenible,
avanza la marea
de los cuerpos que luchan por mantenerse a flote
y llegar los primeros
a poner las aceras, a comprar el periódico,
a engañar al vecino,
a la cola del paro, a ver como anochece
o a sentarse en el metro.

Nadie habrá que distinga
donde acaba o empieza
este animal humano con tantos corazones
y con un solo instinto,
ese que desde antaño dirige la manada,
que la mantiene alerta a base de inyectarle,
vena adentro y raciocinio afuera
los códigos precisos
de la náusea y el miedo.


Luego,
todo son islas,
rocas desangeladas,
cada cual de su padre y de su madre,
patria incierta
incluso de sí mismas,ruindades cultivando
sus filias y sus fobias,
sus vicios,sus virtudes, sus delirios
sus creencias y sus supersticiones
desesperadamente.

Soledades perdidas
en un mar
al que ya no le caben más catástrofes ,
más ilusiones muertas ni más lágrimas.

Ahogado como está en  esa  ingente
babel del desconcierto.

Oceáno sin costas,
microcosmos  poblado de angustias y tristezas.