miércoles, 14 de diciembre de 2016

La Criatura

La boca de rezar avemarías,
los ojos de arrancar interjecciones,
la voz ,como un gorjeo de gorriones
al dar los buenos días.

Unos labios que dejen beso a beso
un rastro inolvidable y nectarino,
un ardoroso cuerpo alabastrino,
amante del exceso.

Un latido capaz  de  hacerse jarcha
y de licuar, fundido  a su cadencia,
un corazón de escarcha.

Y un alma de novicia,
tierra virgen proclive a la imprudencia
que el diablo más incrédulo codicia.

Buscando tu caricia,
a tu gusto me zurzo, de retales.
Ahora no me digas:” Poco vales”

martes, 13 de diciembre de 2016

Pura magia




La excusa es que se trata
de ver en cada espacio el matiz más risueño,
de humanizar la vida
para intentar hacerla soportable,
vistiéndola de magia y levedad.

Los ojos solo saben de colores
de arcoíris que pintan cielos siempre lejanos,
de cristales que mudan
a su gusto paisajes, de ópticas trucadas,
de juegos de ilusión.

Luego hay que imaginarse
cuánta inocencia cabe en tu chistera,
cuánta inefable música se pierde
desde el labio al oído
que hay seda en el tacto que se viste de austero,
de dónde viene el aire que te asfixia
por qué trae prendido ese enervante aroma
a mandarina amarga y a canela
que apresura sangre,
cómo es capaz la lluvia
de arrancar  a las piedras rigurosas
 su húmeda canción

Por eso, ya llegados
 a este punto de mixtificaciones
y fuegos de artificio,
yo solamente creo en lo que  me conmueve,
en lo que siento y sufro ,
mis verdades
las guardo en el bolsillo que tengo junto al pecho,

Ese que a veces cruje
bajo el peso onoroso de sus ponderaciones
ese que a veces anda resintiéndose
de ser tan entregado
y en otras se lamenta
de ser tan descreído.

Ese que tengo cerca del mismo corazón.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Ese jilguero


Ese tierno jilguero desdichado
nunca aprendió a volar,
nació cautivo
y dentro de su jaula puritana
no halla el espacio suficiente
que conquistar, con que poner a prueba
la ambición, la pericia,
el derroche de brío de sus alas

Ese tibio jilguero ensimismado
en su armonioso trino enfebrecido
por la pasión de acariciar las nubes,
solo puede soñar con que lo intenta
cada vez que una pluma afortunada
se desprende y consigue planear,
liberada y feliz, haciendo suyo
el aire  y su turgencia

Ese infeliz jilguero,
al que le caben
dentro del pecho a un tiempo sus quebrantos
y las claves gentiles de la música,
me ha enseñado a vivir.

Me ha demostrado con su humilde ejemplo
que siempre hay un camino 
 que lleva a la alegría,
y es aquel
que logras con empeño hacer cantando.

Pintando  sus paisajes más sombríos
de risueños colores ,
derrochándose
en sedosos y mágicos arpegios .