sábado, 8 de julio de 2017

Pequeño cataclismo


Confieso mi verdad,
estoy muy sola.

Muy cansada,
muy triste...

Y también muy vacía.

Siento un hueco en el pecho que me arde
igual que un sinapismo
mientras sobre mi piel hace ya tiempo
que se ha instado el frío más  agreste.

Una pregunta sube a mi garganta,
transformada en un grito:
¿ A qué dios le complace crear un ser insólito
para hacer de su carne desvalida
el ruin campo de pruebas del dolor,
condenado a vivir , de siniestro en estrago,
una existencia absurda y miserable .

Declaro que me siento
cautiva en mi crisálida de barro,
sumida en el más puro desconcierto
que me hace confesar
mi más cruda verdad inconfesable.

Que para cualquier lúcido,
que sabe que    nacemos desahuciados,
termina por no ser la muerte una amenaza.

Solo es la sombra oscura,
que te inspira tu último suspiro
y te nubla los ojos.

Y te envuelve en un manto de quietud y silencio.
mientras el mundo sigue girando por costumbre,
ajeno a tu vital e irreversible,
pequeño cataclismo,
y el Sol se va poniendo.

Y, compasivamente,
alguna mano amiga va cerrando tus párpados



lunes, 3 de julio de 2017

En el espejo quebrado


Si los estanques, piadosamente,
vuelven hechizo y plata los reflejos
de una Luna caduca,
si los ojos
consienten el engaño,si lo acepta
el corazón , proclive a ensoñaciones.
¿ Qué maldición me obliga a recordarme
desde allí donde quiso hacerse amnesia
mi certeza y su frío?

No dos caras,
cien mil
una infinita
sucesión de semblantes dislocados
me devuelve el espejo que hice añicos
en mi ambición de huir.

Al fin puedo mirarme
sin ningún miramiento en toda mi verdad.

Soy yo , esa patética
sucesión de esperpentos y quebrantos.

Más sangrante y más viva en cada trozo

Dudosa virtud


¿ Quién le da cuerda al tiempo,
quién le dicta
si debe acelerar o detenerse?

Este tacto ,
producto
del futuro de ayer cristalizado
ya no debiera ser tan quebradizo

¿ De qué sirvieron todos los minutos
si no han disuelto en un vapor de bruma
los axiomas de paja
ni han materializado la sospecha
que nos desangra en coágulos?

Un tictac
de un corazón que siente cada pulso
vibrar como el primero
y que presagia el próximo
acaso como el último,
siempre será un tictac desajustado.

Un redoble que anuncia que el vacío
se llena de sentido, con quererlo,
con un loco
doble salto mortal.

Ahora ya lo sabes,nunca hubo,
nunca habrá,
redes.

Hoy,
se sigue concretando en la textura
de una certeza ausente que nos unce,
de una ausencia encendida que nos signa.

Solo sé que respiro.

Y que sigo esperando
que al irse deslizando entre los poros
ávidos de mi alma
algo me enseñe el tiempo .

Aunque ya no confíe 
en la tan pregonada virtud de los relojes.






A dos voces


De la misma manera en la que llegan
hasta nuestro balcón las estaciones-
y en el batir arrollador de un ala
o en el suspiro en que agoniza un copo
se anuncian y es aviso suficiente,
a veces, sin palabras, la elocuencia
se instala entre nosotros.

Ya no es necesario el afanarse
en buscar compromisos con la arista
que afila los silencios
ni en tejer tafetanes de artificio
con los que embalsamar los desencantos
ni en urdir etiquetas que renombren
el entredós de verbos erizados
que se alza entre dos

Nos basta con saber
que entrambos cada pálpito es calor
capaz de reducir las soledades,
con ser y con estar
el uno junto al otro

Y con sentirlo.

Y consentirlo

Y dejar que la vida se deslice
sobre lo cotidiano sin sentir
pesar por su rutina.

Y silbar entre dientes
con la misma cadencia melancólica,
a dos voces y un alma,
de un modo distraído algún bolero

Entre dos costas


¿Alcanzará a saber el caminante,
como sabe la senda ,
que no hay un final tras la lejana
línea del horizonte?

¿ Cuánto escalofríos, cuántos miedos,
cuánta muerte ignorada
cuánta indiferencia
caben entre dos costas?

¿ Cuántos dientes
tiene la boca oscura que codicia
la flor que se insinúa en el perfil salobre
de las ondulaciones?



¿ Cuántas uñas
tienen las caracolas desalmadas
acechando en la voz de nácar de su vientre ?

¿ Cuántos gritos
le debe aún  el hombre,
a base de ser lobo para el hombre,
como tributo al mar?

Y la Luna, impasible,
sigue jugando a ser reflejo y magia
mientras guarda en secreto 
tantos nombres de anónimos ahogados
su helado corazón.

Total,
más cornadas da el hambre...Y la esperanza
nada pierde escuchando el ilusorio
cantar de las sirenas.













Dádiva


Amanece otra vez.
De nuevo siento
resistirse a los ojos , aún adoloridos,
a enfrentarse a la luz ,que se insinúa
dispuesta a descubrirnos la verdad
al punto de cegar o hacerse herida.

Y sin embargo ,en esta hora en calma,
es todavía una indefinible
suavidad transparente.

Qué bienaventuranza hay en las cosas
que alrededor emergen poco a poco
del mundo de las sombras , tan ausentes
de todo,
tan ajenas
al peso de la ausencia , tan a salvo
del oscuro poder de sus eclipses.

Flota una claridad sobre la aurora
que ilumina los gestos diminutos
con que el mundo despierta y se redime
otra vez del anzuelo que la muerte
-qué veneno y qué filo en cada estrella-
le tiende cada noche.

Toca desperezarse,
toca salir de nuevo a la intemperie
de la vida que nunca garantiza
que hoy no lloverá.

Cada rayo de Sol es una dádiva
que obliga al corazón a hacerse canto,

A celebrar con este simple rito
absurdo la alegría.

Poco importa
que los cielos se enojen,
nada pueden
contra quien ya probó chuzos de punta.




Cualquier día de estos


Cualquier día de estos la Luna  caprichosa
se aburrirá del juego cansino y alienante
de enseñar solamente su ruin cuarto menguante
y mostrará su cara redonda y luminosa.

Me envolverá en el aura de la maravillosa
magia irreal que esconde y de aquí en adelante
no volverá a mirarme con gesto amenazante,
poblado de incertezas , la noche silenciosa.

Porque por un misterio de esos increíbles
no pierdo la esperanza de que cambie mi suerte
y la vida me brinde sus favores pospuestos.

Que, acabado este tiempo de auroras imposibles,
brillará un Sol radiante , que yo volveré a verte
y a ser feliz de nuevo. Cualquier día de estos...

domingo, 2 de julio de 2017

Mirador


Mi ventana es  mirador
tras el que la vida pasa
sin doler y se acompasa
a mi dictado interior.
Puedo elegir el color
de la luz y en infantil
impulso pintar de añil
o malva cualquier celaje,
fabricándome el paisaje
que le cuadra a un mes de Abril.

Detrás de mi celosía
transcurre el tiempo despacio
y hasta se muestra reacio
a deslindar noche y día.
Mésteres de juglaría
por engañarlo me invento
y paso entre cuento y cuento
sin más pena las jornadas,
manteniendo anestesiadas
las soledades que siento

¿ Desde dónde un ruiseñor
llega a verme que se afana
en pervertirme y desgrana
redes de trino y amor?
Nunca será alrededor
nada igual, de ese matiz
sonrosado, tal desliz
lo ha quebrado y mis cristales
hoy solo reflejan males
de  una mujer  infeliz.

Lágrimas


Sobre un pañuelo moruno
de encaje tengo guardadas
tantas lágrimas ahogadas
como lloro por alguno.
Cada mañana reúno
el coraje suficiente
para lavarlo en la fuente
y al sol ponerlo a secar
tarareando un cantar
para que me oiga la gente.

A la gente no le viene
ni le va si río o peno
porque del dolor ajeno
no hay cristiano que se apene.
Por eso espero a que truene
y que rompa a diluviar
para ponerme a bailar
bajo la lluvia contenta,
así nadie se da cuenta
de que me harto de llorar.

Las lágrimas más sentidas,
las que guardarme no puedo
porque dan al alma acedo,
se van vertiendo abstraídas.
Apenas, enfebrecidas,
ven la luz las clarifico,
las filtro, las alambico
hasta que en el abocado
buquet de un verso afrutado
el llanto lo dulcifico.



Cuatro gotas


Flota en el aire a ráfagas la urgencia
de la sed de la tierra , paridora
de vino y pan. Orgásmica devora
su vientre la impaciencia.

Rompe un largo suspiro la indolencia
de la hierba y el sauce se enamora
del lamento del ave ,en su canora
plegaria de clemencia.

Vaharada es la parra
de tibieza y de savia agradecida
cuando la ubre del cielo se desgarra.

Y un climax es mi piel , que se las bebe.
Son cuatro gotas.Pero así es la vida.
Dios nos bendice. Llueve.


Pecado venial,
juego y placer que salvan de aburrida
la tarde de un verano boreal.

Perder el tiempo


Perder el tiempo ,viendo las derrotas
con que la brisa idílica hace suma
de las nubes sin dueño y las trashúma,
nadie sabe hacia dónde, en blancas flotas

Escuchar como entregan las gaviotas
su secreto más íntimo a la espuma
confiando en el rebozo azul de bruma
que vele su desliz de boquirrotas.

Descubrir la pasión con que se entrena
una líquida lengua en diferentes
maneras de abatir torres de arena.

Y gozar cada noche la verbena
de un rutilar de estrellas mientras sientes
que poco a poco el alma se serena.

Soñar mirando el mar …. !Qué entretenido
gastar así un tiempo bien perdido ...!