sábado, 30 de abril de 2016

Tsunami anunciado


Como un amante azul, que testimonia
así una devoción que crece o mengua
al arbitrio lunar, con suave  lengua
hoy me lames los pies con parsimonia

Quisiera abandonarme al erotismo
turbador del instante , que propicia
olvidar  al calor de la caricia
cuantos secretos guardas en tu abismo.

Cuántos restos de ítacas soñadas
están por aflorar  de la negrura
de tus  profundidades   agitadas .

Cuando acontecerá el esperado
cataclismo final que  se le augura
al que se entrega a la pasión confiado.

miércoles, 27 de abril de 2016

Postergación


Hay un algo  enigmático,
tentador allá arriba.

Un fulgor sugerente
que brilla en la negrura de la noche
llevando en su neón tu nombre escrito,
una estrella
hermosa como un cofre  que guardase
dios sabe qué sorpresa en su interior
y a punto está de abrirse.

Si bastase
con estirarse un poco y alcanzarla...

A base de intentarlo
tengo ya dislocadas atrozmente
 todas las coyunturas de mi cuerpo
y ni siquiera  llego ni a rozarla.

Y de volar , ni hablamos...

El cielo está tan alto casi siempre.

Y suele ser tan débil
la voluntad,  que debe ser impulso 
que aligere  las alas .

Y  tantos los cansancios
que lastran el latir del corazón.

Un día más
habré de postergar la aspiración antigua
de acortar la distancia que separa
deseo y realidad.

Un día más 
 se impone lo sensato.

Los sueños por cumplir
bien pueden esperar hasta mañana.

Es muy  probable
que  al alba ya estuviese decidido
pagar ese tributo.

Sobrevivimos....,
somos
tristes  claudicaciones anunciadas.

lunes, 25 de abril de 2016

Densidad


Densidad,
consistencia granítica,
es lo que hoy traspiran y  me exigen,
que respire los átomos del aire.

Después de transitar por tantos siglos
de volatilidad e intrascendencia
ha llegado la hora 
de descender  al mundo hecho de barro
y de fatalidad.

Si llueven piedras
¿  De qué sirve  negar
 que siguiendo el mandato  de  cierta ley ley estúpida,
 suelen caer,por fuerza, para abajo?

Que por algún motivo,
que  mi  enorme ignorancia desconoce,
han adquirido la  muy mala costumbre
de ir a aterrizar en mi cabeza.

Y no es juicioso
devolverlas arriba , pues más tarde o temprano
volverán a caer.

Es mejor enfrentarse a lo evidente
y hacer de su  textura rigurosa
una oportunidad.

Si el cielo manda
mensajes proponiéndonos lo sólido
como única opción  que nos permite,
pues démosle la vuelta.

Catedrales
habré de levantar .

Arte  esculpido
desafiando las leyes de la lógica 
con el cincel de los acentos  justos
sobre  palabras pétreas,
pasión hecho milagro y esplendor
de mármoles y encajes
en donde lo concreto se desliga
de su peso  y consigue la materia
convertirse en un sueño
y el espíritu
consiente en habitarla y ser  testigo
de su vuelta   al lugar
del que fue en otro tiempo desterrada.

Puede lo denso
vencer  la despiadada resistencia
que lo etéreo le ofrece
y aspirar a lo alto.

Todo consiste ir tomando impulso
con los pies en el suelo 
y en no dejar que el frío 
 de  la desilusión se vuelva en nuestra contra.

Después , solo es sacar esas verdades 
que  impregnan nuestras densas y humanas estructuras

Y dejar que se  vayan elevando,
fragilidad perenne,
 sus esencias.

Alegato


Más fuerte que el deseo
de la inmortalidad, pagando el coste
de cambiar por cambiar eternamente,
nos tienta la costumbre
de ser aquellos otros que antes fuimos
o de apostar por ser 
lo que jamás seremos

Un recuerdo fugaz, 
una ardedura
templando el corazón,
una ausencia,
un sollozo,
un olvido, una angustia,
un duelo,un estupor.

Un suspiro....

Una fluctuación de los corpúsculos

ingrávidos del aire,
 que mueva la veleta
de tu querencia al limbo ,ya sería
suficiente milagro.

Que por fin comprendieses
que no vale la pena andarse conmoviendo.

Solo dejas detrás
retazos de tu  carne,
tu sangre y tu pasión en el camino,
y unas cuantas migajas de un ánima extraviada,
que forman una estela 
de versos disgregados
y sueños sin fiador.

Algunas aves 
van  tras  de la evidencia que promete
el regreso a la Tierra Prometida.

Todas son negras,
todas tienen picos 
curvados con que hacerle los honores
 a los restos que queden de tu magra
porcion de humanidad ,
después de descontarles lo irredento
de  veintíun gramos lábiles
y  de un puñado escaso de ceniza.

Hay que dejar  dispuesto el escenario,
pues sigue la función,
y nunca ha habido garzas carroñeras...


*******

Alguien ,
daga en la sombra,
algo,
lo lúcido que afila la conciencia,
debe de hacer ese trabajo sucio
de decir la verdad.

Y de contarte
que no mata el dolor.

Que poco importa
ser o no ser, 
incluso 
 no haber sido nunca ,
mientras quede
una sola palabra luminosa
capaz de hacerse ajenidad amena 
y anuncio de la albura.

Ella puede triunfar sobre los límites
que nos impone el tiempo y el espacio.

Y debe ser acento  que camele 
el favor de la brisa,
intentando ser fiel a su destino

Volar regateando
los quiebros afilados del silencio,
buscando  sin desmayo los ecos  que le cuenten
 que tiene algún futuro.

Que siempre existirá,
y no es una  quimera,
para su  voz ,curtida por los fríos,
algún lugar  al Sol, allá en el Sur.


.













Busca y captura



Ir persiguiendo sombras
es mi  especialidad ,
tras la busca  y captura de  una huella
apenas insinuada sobre el eter 
puedo pasarme la mañana entera
y parte de la tarde,
 analizando
 cualquier  vicisitud en la cadencia
de su titilación, 
que imita el  centelleo
 de un  bullicioso enjambre de libélulas

Quedarme  con tres palmos de narices
suele ser lo normal,pues son expertas
en escamotearse entre los pliegues 
de la realidad y en disfrazarse
 de oscuridades  puras y concretas.

Pero a veces consigo
atrapar una al vuelo,
interpretar el gozo con que tiembla 
la luz  alucinada
al sentir el mordisco del encanto 
de la fragilidad
 y adueñarme del tenue secreto de su  esencia.


Entonces sí que sé qué es ensimismarse...

Puedo pasarme así las horas muertas,
diseccionando el halo ectoplasmático
por hallar , si es que existe, alguna limadura
de  gracia redimible en su adene 
cuyo fulgor me inspire otro poema.

Suelo encontrar retazos de emociones,
 pellizcos de ilusión,
lascas  de ausencias,
 alguna  que otra pizca de alegría
que andaba despistada...

Y siempre, 
siempre, 
siempre
un  rastro indefinible de tristeza.

Ir persiguiendo sombras
es mi debilidad 
y la manera
que tengo de buscarme.

Pues ocurre que , carne de mi olvido
y de mi desazón,
incluso  sin quererlo,
fatal e íntimamente me reconozco en ellas.