sábado, 8 de abril de 2017

Retorno


Retornar al ayer nos cuesta tanto...
Ni una brasa salvé de aquella lumbre,
la transformó en cenizas la costumbre
y la aventó a conciencia el desencanto.

Ya no araño un destello de ese manto
que cubrió la ilusión de hollín y herrumbre.
Si vuelve Mayo, es con su muchedumbre
de siemprevivas sobre el camposanto.

Un designio diabólico se esconde
tras la tensión infame de la seda
que obliga a regresar sin saber dónde.

A un lugar en que antes no estuvimos,
empeñando la fe que no nos queda
por volver a no ser lo que no fuimos. 

Bajo la nieve

Late mi corazón bajo la nieve.
El álgido sudario lo atempero
a base de algún shock chafalditero.
que logre acelerar su pulso breve

Le obligo a que confíe en el agüero
que sobre su languor graba en relieve
la pajarilla blanca que se atreve
a negar los obstáculos de Enero.

A que escuche en su fondo el alegato
de la esperanza necia que se empeña
en recordarse pálpito y semilla.

A soñar que otra vez podrá su arcilla
oír el crotorar de la cigüeña
y transformarse en canto de arrebato.

Cópula



No  desde los dedos, de la hondura brota
ese movimiento que deja una estela
de magia flotando, vino con canela
que embriaga, que te hace vibrar, que alborota.

A veces es risa, a ratos se cuela
por entre tus cuerdas , punzante, una nota
que es grito de rabia con que un alma rota
su pena callada sublima y desvela.

Fiel a la cadencia que dicta el momento,
oquedad que al aire se brinda y palpita
madera sensible, metal emotivo.

 
Me abrazo a tu cuerpo y se obra el portento,
la gracia de un duende sin duda te habita,
que nunca lo inerte lo sentí tan vivo. 

El don de la mudez

Yo me puedo callar durante siglos.

Enhebrar en silencios
cuentas duras y grises,
erizadas palabras
y verbos clandestinos
que la lengua desecha por prudencia.

Cómo me gustaría
ensartar en hileras esas otras que son
aljófares de nácar,
y que tienen
la virtud singular de seducir
el mirar con su oriente,
embelleciendo
el aire alrededor.

Conozco sus costumbres
y sé que solo nacen y medran en lo oscuro
del corazón,
bebiéndose
la música feraz de su latido.

También de sobra sé que no nací
para ser un clamor de cascabeles.

Mi don es la mudez.

Y puedo encastillarme en su heroísmo
la eternidad entera si hace falta.

Pero nunca decir lo que no siento.



Caricia



Siento
la caricia del aire
y su roce me enerva.

Hace ya tantos tiempo que nadie se ocupó
de hacerme sentir tan viva y tan carnal,
que hasta la lengua etérea de la brisa
es un consolador descubrimiento.

La piel, despierta ahora,
recuerda las antiguas prestidigitaciones
que la hacían volar
y lánguida suspira.

¿ Para cuando,
Dios mío, para cuándo
la fortuita ventura ?

Cuándo me envolverá, para elevarme
a un cielo ,puro raso incandescente,
un viento arrasador de amantes dedos.

viernes, 7 de abril de 2017

Volviendo a los pronombres personales

Vamos a hablar de nuevo de pronombres.

Como siempre.

Pero hoy, sin perdernos en baldíos preámbulos ,
pasemos a tratar de lo que importa:

Tú y yo.

Dos universos
a punto del colapso
dos fuerzas que se intuyen
lo germinal,
capaces
de recrear un mundo de aquellos que nos salvan,
que no está recogido
en los antiguos mapas de los cielos
y del que dios no tiene noticias ni memoria.

Más allá del estrago de negarnos,
sabemos que el nosotros
es el último
refugio que nos queda
en el que aún podemos redimirnos

Qué obstinación tan necia,
qué catástrofe,
la indócil resistencia a entrar en colisión


*****

Si tú no fueses tú,
todo ternura
y pasión y coraje entretejidos
con tanta vehemencia
tendría que inventarte para saber que existe
- escrito con mayúsculas-
EL HOMBRE,
lo que da
sentido a mis minutos incoloros.

Si yo no fuera yo,
quebrada y frágil
esquirla de un cristal que te refleja,
ala que busca
el pairo de tu aire
para volar más alto y más profundo
qué pedernales no me gravarían
el filo de la voz con que desangro
la paciencia del cielo.

Si nosotros
no fuésemos nosotros ¿ qué seríamos?

Dos aromas sin un soplo de brisa,
dos notas inarmónicas,
dos estrellas sin nombre
dos lágrimas fugaces que .no saben
por qué extinto universo deberían perderse
ni en qué infierno llorar.

Tú y yo somos paisajes
de colorido intenso
labrados con la misma pasión y contundencia

Igual de doloridos.

Nacidos para ser  diluvio y sed ,
que están predestinados encontrarse
y a compartir su yugo.

Y a olvidar las angustias de las noches de eclipse
sobre una yugular













Plan Uve



¿Domesticar a un hombre? Me lo cuenten,
señoras, que me apunto la receta.
He probado en algunos la escopeta
y obedecen...Más siento ...que disienten.

De ligueros y tules la coqueta
provocación tendí y no consienten
en saltar a mi voz ni aunque revienten.
No he llegado a mandar ni en su bragueta

Que me falta finura,a un alma esteta
la mueve la metáfora y el trino,
es algo con que ha tiempo que especulo.

Soy de Castilla, tierra anacoreta,
en la que el pan es pan y el vino vino
y " el tercer ojo" se llama ojo del culo.

Y no me rindo nunca. Ya fabulo
un plan uve, el penúltimo camino
¿ Y si probase una  " tercera teta"? 

Ensoñaciones

Hay veces que la vida decomisa
el tiempo y su latido se adormece,
hasta que agazapándose en la brisa
arriba un aleteo que estremece

Del desapego hastiado en que se escuda,
cautiva del rumor, se desguarnece
y el mundo llega a ser sorpresa muda
al ver de la manera en que florece

Vuelve- ! Ay!-, sin quererlo, hasta la rosa
que se ignora poema y se deflagra
perfecta en su obviedad de aroma y raso

Y acepta resignada la dudosa
dignidad de ser cáliz que consagra
alma de luz y carne del ocaso.


Menos mal que regresa en breve al paire
del olvido benéfico del aire.






En sazón


Su poquito de pan...

Su pizquita de música...

Algunas risas cómplices y unos sorbos de alcohol...

Aderezados convenientemente
estos días de plomo en su sazón
bien podrán pasar por una insólita
reinterpretación en blanco y negro
de los tiempos dorados

Todo es cuestión de echarle fantasía.

Y ceguera a go-gó.

Y de amoldarse
a comulgar con ruedas de molino
para llamar virtud a lo posible.

Después ya solo queda
hacer oídos sordos y negarse a escuchar
en medio del silencio de la noche
al corazón que late un poco más escéptico.

Un mucho más cansado.

Y hasta se diría que más triste ...










Discreción

Soneto tras soneto me voy desmigajando
la carne que guardaba la flor de sus sentires
y que pétalo a pétalo a un rito de decires
sin saber el motivo se acaba consagrando.

Me siento tan desnuda... por favor, no me mires,
presiento que tus ojos me están analizando
mis porqués y mis cómos. El para qué ,el cuándo
y hasta dónde me exprimo mis rancios elixires

No quieras adueñarte de todos mis secretos,
respétame el misterio del centro de la llaga
que infringe al alma virgen la luz concupiscente.

Desde siempre el milagro se muestra a los discretos,
conocen que el tacto tras el cristal no estraga
la tersura perfecta del aire transparente.

Si eres obediente
prometo deslizarme al borde de tu oído
en pago y susurrarte un blues dolorido.







Diosa caída

Acaso años atrás fue muy hermosa
y hasta si me apuras la más bella
que había en el lugar, una doncella
que comparaban todos a una diosa.

Seguramente tras de la jugosa
tentación de su boca de grosella
se perdió más de un alma, o tras la estrella
que hacía su mirada esplendorosa.

En todos sus encantos hizo mella
el tiempo , que cayó como una losa,
y no es ni la sombra ya de aquella.

Pero aun siendo su estampa lacrimosa
¿ quién le pondría al cielo una querella
cuando respeta aún su vida añosa?

Hoy su imagen patética me acosa,
mi faz futura adivino en ella.

jueves, 6 de abril de 2017

Brillo





Con unos ojos que le son extraños
un día la mirada se tropieza,
a pesar de que tiene la certeza
de que los lleva viendo muchos años.

La sonrisa, que acaba donde empieza
el rictus delator de desengaños,
le es familiar. Los gestos, los huraños
surcos donde se oculta la belleza...
.
Y culpas al cristal y a la inclemente
clara luz matutina que desviste
y deja a la intemperie lo evidente.

Y te culpas a ti, que no supiste
domar al tiempo. Solo por paciente,
lo has vuelto brillo en la pupila triste. 

Lo valioso

Cosa es de necios
llegar a confundir
valor y precio

Solo un rimero
de cosas sin valor
compra el dinero.

Los sabios saben
que ir ganado aprecios
es lo que vale.

Que lo más caro
al corazón, de siempre
es regalado.


Creencias

Cinco sentidos
para abarcar un mundo
tan desmedido.

Triste creencia
del descreído. Fía
de su consciencia.

Creo que creo
más en lo que presiento
que en lo que veo.


Creer quisiera
en un dios que del miedo
me redimiera. 

Búsqueda

De calle en calle
busco a mi yo perdido.
No hay quien lo halle.

De puerta en puerta
pregunto sus señales
nadie contesta.

De sombra en sombra
sus pasos a mis pasos
los acomoda.

Tanto me huye
que ya me cansa el juego.

Que él me busque.

Murmuraciones

El roce leve
del aire al pino arranca
murmuraciones.

Relata historias
de amoríos que sabe
de buena tinta.

Heridas fueron,
hoy son marcas sin savia
en su corteza.

Mejor que el viento
al azotar su copa
todo lo barra.

Y oferte el vientre
de la piña marchita
la vida nueva.

No volverán
al pinar los rumores
de antiguos besos.

Pero aún aguarda
una oportunidad
la tierra fértil.




martes, 4 de abril de 2017

Celosías

Hay celosías,
siempre
existen celosías .

Con qué ferocidad domeñan cualquier ímpetu
risueño de la luz
y a la virtud la obligan  a insinuarse apenas
con un recato ascético
que nunca ella sintió.

Ya solo queda desvivirse en ser
oficio de penumbras ,donde sea posible
escuchar los rumores intestinos
que manan de lo sórdido.

Y pactar con el diablo
para lograr que suenen a mística armonía
de aquella que nos lleva a diluir
y a echar en el olvido
el olor macilento a flores muertas
que impregna las clausuras.

¿Quién ,llegado a este punto
al que nos fuerza la supervivencia,
no se arranca los ojos
y hace del enigma de lo oscuro
su cilicio y su dogma?

Si cada cual se salva como puede...

Dejadme a mí que asuma y que proclame
en un irracional acto de fe
lo que nunca creí.

Lo que ahora siento.

Que a un dolor insufrible habrá de condenarnos
imaginar siquiera
que un día se creó,
también para la vista carente de horizontes.
también para nosotros,los ciegos por edicto,
la claridad.

O al menos su deseo.

Tejido con fulgores de uñas afiladas
tal como debe ser una quimera





Ha pasado a un ángel


Está la casa fría.

Los cristales
atrapan el aliento y lo transforman
en caprichos de escarcha.

Sobre el aire transita un silencio que existe
de espaldas a la música
Un turbador silencio sin latido
como aquel que se instala sobre el mundo
cuando la nieve cae
con lentitud agónica y suaviza,
nimbado en mansedumbres,
copo
a
copo
pluma
a
pluma
el rigor del destierro

Está la casa fría
y yo he tomado, y es inamovible
la decisión heroica
de quedarme en la cama un rato más.

Hasta que se disipe el aleteo
del ángel sin sonrisa
que pasa en nuestra vida sembrando glaciaciones


Cosecha

Será porque no soy
en nada diferente a los almendros.

¿De qué sirve negar
tres veces o tres mil la primavera?

Qué podemos hacer , sino apostarnos
en un gesto suicida la poca fe que aguanta
a que habrán de cuajar todas las flores,
que este será un año sin heladas tardías.

Aunque ello nos cueste
pagarle su tributo a la ceguera.

Los ojos ya no sirven
para mirar y ver,
sino para lograr maravillarnos.

Qué más da esta cosecha
de silencios de escarcha y pétalos marchitos.

Únicamente puedo bendecirla
por haberme dejado vivir esperanzada
sus anticipaciones.

Qué importa que ahora resbale por mis labios
ese sabor amargo de lo ausente.


Afrodita


A veces me imagino ser la diosa
del Amor, adorada en tus altares.
La Venus Afrodita prodigiosa
nacida de la espuma de los mares.

El cuerpo en blanco mármol esculpido,
la mirada de océano profundo,
un vientre que atesora, adormecido,
el placer primigenio de este mundo.

Te canto con la dulce voz velada
que aprendí por el Mar de los Sargazos
para obligar tu espíritu a mi nada.

Y cuando te supongo ya en mis lazos,
me descubro, de dicha embelesada,
simple mujer que tiembla entre tus brazos. 

Cajón desastre



Una sota de bastos....
Tres tornillos
que dicen que ha perdido mi cabeza.
Un billete de bus, alguna pieza
de mi puzzle, recortes amarillos
de un periódico antiguo.
El relicario
-rencores que no saben de perdón-
de aquel amor que huyó -, un bandoneón
desafinado y el escapulario
con la jaculatoria que mi abuela
me enseñó por si arrecia la tormenta.

Un colmillo del diablo, alguna cuenta
aún sin ajustar. La única espuela
de jade que obedece el Unicornio;
los ensueños trenzados con sus crines,
mi bola de cristal, mis calcetines
de lana de dormir, un clavicordio
que aún me despierta una sonrisa
pues sabe de memoria esas canciones
que cantaba en mi infancia. Seis botones
con que cerraba mi alma su camisa.
Un gato disecado y el dibujo
de aquel canario afónico.

El anillo ,
fundido de ilusión y oro amarillo,
con que me desposé con la tristeza,
el rosario de plata con que reza
mi soledad de noche y huele a embrujo
de Sevilla en Abril. La celosía
que engatusó a la Luna, los caireles
con que engasté en su pelo tres claveles
emponzoñados de melancolía.

Todo eso y la sorpresa y el asombro
por el largo listado . Y lo vivido
en ausencias y en duelos , que no olvido,
por más que por respeto no los nombro.

Todo eso y el valor, casi extravío
para buscar tu rostro en el perverso
espejo en que se mira el universo
y aparentar repleto y ser vacío.

Y para qué contaros lo perpleja
que quedo cuando aún paro otro verso.


Es lo que tiene el ir llegando a vieja...