sábado, 8 de abril de 2017

Caricia



Siento
la caricia del aire
y su roce me enerva.

Hace ya tantos tiempo que nadie se ocupó
de hacerme sentir tan viva y tan carnal,
que hasta la lengua etérea de la brisa
es un consolador descubrimiento.

La piel, despierta ahora,
recuerda las antiguas prestidigitaciones
que la hacían volar
y lánguida suspira.

¿ Para cuando,
Dios mío, para cuándo
la fortuita ventura ?

Cuándo me envolverá, para elevarme
a un cielo ,puro raso incandescente,
un viento arrasador de amantes dedos.