jueves, 23 de junio de 2016

Desconexión



Evadirse, desconectar de aquella vorágine era todo lo que quería.

. Reyes y esclavos, santos y putas, policías y ladrones, todos querían ser los primeros en salir .

Vivía en un estado  alucinado, de continua agitación  casi hipnótica, que no le permitía hacer otra cosa que atender sus  insistentes demandas .No podía comer y mucho menos dormir.Unas veces pensaba que iba a volverse loco,otras,que su cabeza iba a estallar de un momento a otro. No había solución.

¿O sí?

Un instante  de decisión, una detonación  y personajillos y masa encefálica compartieron protagonismo  sobre el papel  pintado de la pared de la sala.

Ni una menos



La tierra se rebela con un grito
de impotencia al sentir como en su entraña
entierran a otra flor, que la guadaña
del machismo segó en un torpe rito.

Y hasta llegar aquí , cuánto infinito
sufrimiento quebró la frágil caña
de la azucena con terrible saña
e irracional horror nunca descrito.

Qué siglo  ha de acabar esa ceguera
de organizar el mundo a la manera
de uno , cuando a dos  les  fue confiado.

Y se valorará que se reviste
de entrega la mujer y  un hombre existe
porque alguna es su vientre lo ha llevado.

Que pobre y desterrado
del paraíso, mucho menos triste
vivirá si lo hace a su costado.

miércoles, 22 de junio de 2016

El sueño de una noche de verano


Ha llegado el verano.

Visarlo  por escrito en un papel
es toda una obviedad ante el gracejo 
con que cantan los pájaros
y  las crepitaciones extenuadas
con que cuentan  las yhedras,
su exasperado anhelo  por un poco de sombra.

Ante la nítida,
  tersa complicidad con que el celaje
lo publicita desde las alturas
vistiendo  sus  azules  más intensos.

Ante el  jovial descaro con que lucen las flores
 sus galas primorosas, 
compitiendo en belleza,
sin sospechar siquiera que sus pétalos
ya son los desdichados precursores del humus.

Que con su podredumbre
ya sueña la hojarasca para  darle
un toque de glamour a su manteo.

*****

Solo mi corazón sufre la herida
por la velocidad con la que el tiempo
fluye sin detenerse,
pasa sobre sobre nosotros,
nos arrolla a  su gusto
y nos va molturando,
y nos va remoliendo como  a guijas menudas
hasta que nos termina reduciendo
a barro que suspira.

Solo yo siento  cómo me atormenta
una inquietud opaca ,
indefinible,
que malogra mis días
y desvela mis noches.

Y ante el cielo  suntuoso
repujado de estrellas del estío
mi latido no exulta,
 si no que ,extrañamente,se vuelve melancólico,
acaso conmoviéndose
 conjeturando cuántos de esos resplandores
son destellos  fantasmas, 
náufragos esplendores de mundos ya prescritos
rutilando sin rumbo 
sobre el vacío inmenso.

El alfa y el omega
son dos extremos  de la misma nada.

Y ,en  el medio, yo
  soy la   definición  del menos cero
elevado a la  enésima potencia
encarnado en doliente lucidez
que anda columpiándose
sobre el angor punzante de su presentimiento.

Este pálpito urente que me avisa
de que son los veranos,
sin excepción,
 efímeros.

Y en cambio nadie sabe
cómo de larga , fría  e insufrible
puede llegar a hacerse la ruindad
 del último invierno.
















lunes, 20 de junio de 2016

Regresión (La Edad de la Inocencia)


Regresar a la Edad de la Inocencia,
esa dicen que es la última merced
que la vida nos tiene reservada.

Después de reducirnos
a  derrotada carne  irredimible
se decide  a mostrarse compasiva 
y nos deja volver allí donde existir
 resultaba un quehacer maravilloso,
  sencillo y absorbente .

Al tiempo en que  vivir  se reducía
a bañarse en la acequia al salir de la escuela,
a asaltar las higueras en  busca de algún nido,
a arrasar los trigales jugando al escondite
a seguir  por las noches  en el cielo de Agosto
las estelas  que dejan las estrellas fugaces
y pedir un deseo...

En dormirse soñando
con que todo es posible.

*****

Ahora que el insomnio impenitente
se enseñorea de las madrugadas
 sueño despierta con  que  llegue pronto
 ese soplo de frío que todo lo anestesia
 y nos signa la frente con el don de olvidar
cómo pesa el presente, 
cómo duele el pasado,
cómo inquieta el futuro...

Y nos hace aovillarnos sobre  nosotros mismos
en una provechosa regresión
hasta lo elemental  de los orígenes.

Y recordar tan solo
 el germen  del latido 
 y la felicidad
que da aspirar el aire.

Y  volver a llenarnos el corazón de gozo
al ir tarareando las viejas cancioncillas
que un día en su regazo te susurró tu madre.

domingo, 19 de junio de 2016

Oh Freedom....!


Por tierra, mar y aire seguí tras de la huella
que tu fama dejaba por todos los rincones
y pude comprobar la enardecida mella
que al nombrarte sufrían todos los corazones.

Las nubes ignoraban a qué lejana estrella
huíste a hacer tu nido,  tampoco los gorriones
sabían explicar dónde nacía aquella
brisa azul que expandía por el éter tus dones.

Por buscarte emprendí, sin ninguna armadura,
batalla con la carne, el demonio y el mundo.
y en el lance perdí el genio y la figura.

No sentirme vencida me enseñó la verdad,
que tu semilla enraiza con fuerza en lo profundo
y solo en cada pecho habitas, libertad.

Añada


Yo sé que cada cuál
existe a su manera,
gestiona sus congojas  entonando
diferentes canciones
 o dejan que lo embriaguen  distintos elixires
para engañar sus duelos como puede.

Decidiran los otros
si ha tenido sentido el irme derramando,
cuadal sobre la crátera inmensa de la vida.

  Desgranar  la cosecha,
 tan pródiga en   miserias y temores,
de mi sustancia humana y desangrarme
palabra tras palabra,
permitiendo que afloren sin descanso
 como un zumo meloso y agridulce
 los  múltiples sentires
del corazón.

O  ha sido
poco más que  un   ejercicio  fútil
de exhibicionismo indecoroso
que no conduce a nada,
que no  sacude a nadie o lo conmueve 
y menos lo redime.

Conviene
dejarlo reposar, que se decante
de su poso de agraz y clarifique
y se vaya añejando al paso de los días .

Decidirán los otros
si fue buena la añada
de un tiempo tan colmado de sequías y helores.

A mí solo me toca
seguir siendo barrica, 
perpetuarme a la entrega de  ese rito
solitario y oscuro
del cuidado en silencio.

Sabiendo , como sé , que aquí  y ahora
son míos, solo míos
el gozo de la espera y  su emoción.