viernes, 3 de mayo de 2024

Peaje vital




 

Y al fin ¿ qué diremos?, ¿ que ha valido la pena

el andar peleándonos tan a brazo partido

a diario con la vida?, ¿que tiene algún sentido

dedicarse a cumplir nuestra humana condena?


Y aún habrá quien diga que aquel que haya salido

sin muchos desperfectos de tal marimorena

todavía tendría que estar de enhorabuena

y a algún dios tutelar cantarle agradecido.


Que de las ilusiones que fuiste pelechando,

mejor no echar la cuenta, es norma estipulada

que la gatera debe cobrarse su peaje.


Aun reticentes, todos lo acaban aceptando

-incluso si es el pago en sangre coagulada-

pues casi nadie quiere que se termine el viaje.


Alienación


 

Ahora que el invierno de nuevo se despide

y da paso a una lúdica y amable primavera,

parece que en el aire hay algo que te pide

que abandones los hábitos de la estación austera.


Ha llegado el momento de que la voz se olvide

del resquemor que tiene su gracia prisionera

y dejar que de nuevo en tu interior anide

la tórtola que canta a ilusión primera.


De sentir cómo aún te aliena, seductora,

esa brisa que trae un suave olor a lilas

y te evoca el recuerdo de gozosos amores.


Y que, a pesar de todo, al llegar esa hora

en que el mundo despierta, te inunda las pupilas

una luz que te vuelve los ojos soñadores.