domingo, 22 de abril de 2018

Miserere



Hay veces que me invade la tristeza
y no sé bien por qué... de pronto siento
como un ligero velo macilento
de nieblas gris se posa en mi cabeza.

Cómo el latir del corazón tropieza
y se instala en mi pecho el sentimiento
de que la vida pasa y que el momento
de los adioses para mí ya empieza.

Como a mi alrededor el mundo adquiere
un color desvaído y se satura
el paisaje de ausencias clamorosas.

Cómo falta la gente que se quiere
en las fotos de hoy y te tortura
recordar que hubo horas más gozosas.

Presiento que se muere
algo dentro de mí, que el tiempo de las rosas
y los licores dura lo que dura...

Y después solo queda cantar un miserere.




viernes, 20 de abril de 2018

Paréntesis



Cierra la puerta.

Excluye,
dale en las narices
del otro lado a un mundo empeñado en vendernos
su bombón más dorado,
ese que siempre amarga , pues recala su trufa
de licor de desvelos.

Baja las persianas,
echa las cortinas,
encierra en un paréntesis
este espacio minúsculo que a veces nos regala
a aquellos que sabemos disfrutarlo
conjugando cariño  y compañía.

Aquí estoy yo,
ya sabes
cómo soy de risueña y cantarina
de amiga de las flores y los pájaros...
De tenaz ,
de dispuesta
a ir entretejiendo con pétalos y trinos
una colcha de amianto
que guarde a buen recaudo nuestros sueños .

Aquí estás tú,
curado en cicatrices,
bregado en el mordisco, hambriento en la caricia,
sutil en el incienso , calentura
en la anisada voz,
de corazón templario y alma de poeta

Capaz de ser el luchador más fiero
en la batalla diaria de la vida
y de a la vez mostrarte infatigablemente
el amante más tierno.

Aquí estamos   a dúo,
sumando voluntades,
formando este nosotros de espíritu imbatible,
decididos a dar hasta la gota última
de ilusión que nos queda
con tal de defender nuestro exiguo reducto
de intimidad idílica.

Conque cierra la puerta,
baja bien las persianas
y sin meter ni un ruido,
acuéstate a mi lado...

Y qué le importa a un mundo
al que no le importamos lo más mínimo,
cómo nos recreamos durante estas horas
de plomo de la siesta.

Hagamos lo de siempre ,
hacernos el amor despacio y en silencio

Que nos se entere nadie
que hemos descubierto el aleph codiciado
en donde el instante se detiene
y nos permite vislumbrar que existe
algo así como un irrenunciable
terrenal y dichoso paraíso .

  Creado por quién sabe  qué suerte de misterio
 a la  exacta  medida de los dos.








Maravilla




Miradla...!Qué maravilla!
Un ángel, que en pleno vuelo
se despistó y cayó al suelo,
me parece esta chiquilla.
Vino a traer la semilla
de su alegría inocente
y ha sido tan diligente
en sembrar paz e ilusión
que hoy mi mismo corazón,
! Oh, milagro! , es flor sonriente.

A su cara los colores
Abril le presta gustoso
y es su voz un melodioso
gorjeo de ruiseñores.
Se evaporan mis dolores
cuando la tengo a mi lado...
Quién hubiera imaginado
que ese capullo pequeño
pudiera hacerse mi dueño
de un modo indisimulado.

Con este humilde gavilla
de versos , rendirle quiero
un homenaje al salero
de su presencia sencilla.
Igual que va la polilla
a la luz y nunca triste
vuelve a estar, porque consiste
su gozo en verla brillar,
por volverla a contemplar
mi fe en la vida resiste.









domingo, 15 de abril de 2018

El nombre de la bestia


La luz de la mañana
consigue despertar de su letargo
a la ciudad,
que al borde de la náusea
va vomitado sobre las aceras
a una multitud abigarrada
de seres anodinos de gesto adormilado.

Deambulan, anónimos,
uncidos a la prisa sempiterna
-¿ quién sabe dónde van?-
y a la resignación.

Van cargando su fardo
de penurias , de angustias,
de problemas
por los mismos caminos que conducen
a los mismos lugares.

A las tripas oscuras
que nutren la entrañas de la fiera.

Allí donde no hay
humanidad que valga,
ni cielo azul, ni hierba,
ni pájaros, ni nervios,
ni pulmones que aguanten
tal exceso de humos y de malos humores,

La urbe, he ahí
el verdadero rostro de la bestia
de las siete cabezas y diez cuernos,
cuya sola ambición es devorarnos,
de la que habla el Apocalipsis.

Cualquier año de estos lo consigue...

Un día más
salimos casi indemnes de la prueba,
con apenas un gusto desabrido
a desgana en los labios
y un par de desgarrones
en los bordes del alma.

Tres horas
poco más ,
corta es la tregua,
que la vida le ofrece a cada uno
para vivir ,
para experimentar que existe algo
que merezca ese nombre.

Puntos de luz emergen,
de las fauces oscuras de la noche
y van configurando el extraño espejismo
de unos cuantos millones de luciérnagas,
que guarda cada una
dentro de sí un enigma .

Luego,
el mismo ritual:
ventanas que se apagan,
unos cuerpos cansados que se entregan
a la claudicación de sus sentidos
y se abisman con gusto
en el limbo del sueño.

Dichoso del que puede
dormir toda la noche.

Soñar que solo tiene el calendario
rojos días de fiesta.

Que el Sol ha decidido
que a partir de hoy , él se levanta
después del mediodía.

Y que nadie inventó el despertador.


Estas jodidas piernas...




Decidme,
¿cuántos años son precisos
que me quite de encima para poder contarme
aún entre los jóvenes?

Todavía presumo
de que sigo cavando una trinchera
contra la sinrazón y la injusticia
y alzando una muralla que me oculte
a la mirada gris del desencanto.

De que tengo guardada en la recámara
una ilusión indemne
para afrontar los días que pueden describirse
sin más interjecciones .

Dos gritos,
tres sonrisas ,
unos cuantos poemas
y un inagotable cancionero
para capotear sin inmutarme
los múltiples derrotes
de todos los moruecos o los mihuras
que me salgan al paso.

Si fuese por señales,
yo debo de ser joven,
más que nada
por todo lo que siento y me desborda .

Que tengo el corazón como de estreno
y la sangre caliente.

Y me arden las ganas
de comerme el ascético florilegio de espinas
con que te obsequia el mundo,
de hacerme una cobija con mis miedos,
de soñar que se puede
y de volar muy alto.

De no ser
- !Ay, ay, ay.... !-
que luchar a destajo con la vida a mordiscos
me ha dejado sin dientes
al pasar de los años.

Y por todos los daños
que han ido acumulando-!! Ay, ay, ay...!!!-
estas jodidas piernas...

Viva la gente




Se precisa más gente
con ganas de escuchar la melodía
que palpita en el aire y, noche y día,
traducir  a palabras su son resplandeciente.

Que tenga la osadía,
el punto de inconsciencia suficiente,
y un corazón, tan loco y vehemente
como para  escribirle un himno a la alegría.

Y una voz que interpreta
todas las emociones que en secreto
va descubriendo dentro su alma de poeta

Que crean que le alcanza
al mundo con la magia de un soneto
para, por un instante, recobrar la esperanza.



sábado, 14 de abril de 2018

Leña al mono





La niña María,
que era la alegría
mayor de su casa y era en su calle
la más linda flor,
de noche y de día
soñaba que habría
un príncipe azul para ella,
que un día
vendría
a buscarla el amor.

Cómo ya es sabido
para un descosido
nunca falta un roto y un conde de malva
la vino a buscar.
Hoy tiene marido
pero ya ha sabido
que hay sueños que tienen
muy mal despertar.

Estribillo

No sabes guisar,
no sabes planchar,
no sabes hablar,
estás ya muy gorda,
te huele el aliento,
revientas mis chistes,
ni entiendes de nada,
ni sirves pa ná.

Dale,
leña al mono,
dale,
pero ten cuidao,
que no queden señales...

Dale,
leña al mono,
dale y dale,
dale sin cuidao, que así
no se ven  las señales.

La niña María
tras su celosía
se iba marchitando y poquito a poco
perdía el color
y se consumía
porque comprendía
que nunca te trata con ese derroche
de descortesía
el que siente amor.

Mucho le ha costado
pero se ha cansado
de aguantar estopa ,sufrir en silencio
y lloriquear.
La cabeza ha alzado
y ha determinado
que si es malo el sueño,
mejor despertar

Estribillo

No sabes guisar,
no sabes planchar,
no sabes hablar,
estás ya muy gorda,
te huele el aliento,
revientas mis chistes,
ni entiendes de nada,
ni sirves pa ná.

Dale,
leña al mono,
dale,
pero ten cuidao,
que no queden señales...

Vale,
hasta aquí llegamos, vale,
que aunque no se vea
tengo negra  el alma 
por los cardenales.

Vale,
te has pasao tres pueblos, vale
búscate otra idiota
que aguante
tus malos modales.

Vale!
Vale!
Vale!





sábado, 7 de abril de 2018

Luciérnaga



El poema ,
la gracia de su acento ,
palpita sobre el aire .

Y brilla .
Tenuemente,
igual que una luciérnaga
que buscase unos ojos
amantes de la luz y las sorpresas
deseosos de verla y admirarla

El poema no sabe
cómo llegó hasta aquí
donde ahora se encuentra
expuesto a la intemperie y arrojado
en brazos del olvido
y muy seguramente morirá
de puro aburrimiento
sin que nadie conozca como late
en su interior vibrante y entregada
una emoción perfecta..

Es prosa
toda la realidad .

No hay un espacio
en el que cultivar los dones del espíritu
hasta hacer que florezcan
en cada corazón , hasta volverlos puros,
repletos de verdad y de armonía
como las almas simples de las bestias.

Aun así el poema
se entrega a su pasión de redimirnos
y es un fulgor minúsculo
dispuesto a regalarle una sonrisa
a la más negra noche.

Aunque nadie los sepa,
aunque solo
las estrellas fugaces reconozcan
cuánta belleza encierra su mínima existencia.



Suburbano


Viene y van.
Todos vienen y van.

El suburbano es
como un gran hormiguero
en el que todos corren,
con ademán de autómatas ,de un lado para otro
en plena agitación
lo mismo que si fuesen a algún sitio
excitante y fantástico
a hacer algo inusual.

Todos saben
que corren a encontrarse inevitablemente
con la misma rutina.

Con los mismos semblantes,
con los mismos sudores,
compartiendo un espacio escaso en el que flota
la misma sensación de seres sometidos
al trabajo y la lucha por la supervivencia,
que intentan no mirarse
por si acaso se topan
con alguna emoción.

Viene y van,
cumplida su jornada
todos vienen y van,
los pies se saben
de memoria el camino de regreso
y arrastran el cansancio por los largos pasillos
soñando con llegar a casa para al fin
quitarse los zapatos,
para poder sentarse en su rincón
y soñar por un rato que casi son felices
si disfrutan de alguna compañía.

Para acostarse pronto
porque el despertador madruga mucho.

Para volver de nuevo
a ser un alma anónima que siente y que padece,
que pasa media vida
perdida en un vagón.