martes, 20 de febrero de 2018

Metro



La única verdad
es que no es cierto
eso que dicen de que la gente gana
en las distancias cortas.

Debe ser porque somos
sujetos sudorosos , condenados
a vivir arrastrando sus recuas de miserias
y amantes de la lírica,
pero a todos nos cantan
el aliento, los pies, las intenciones...
...los vicios,
los sobacos...

Lo mejor es sentarse en el andén
y mirar desde lejos
pasar el espectáculo.

Pero hay ocasiones-
cuestión de vida o muerte-
en que hay que coger el tren en marcha
y siempre en hora punta.

Agárrate a los ojos,
al alma o a los huevos
que tengas más a mano...

Y no hagas remilgos
a granos a costuras en los rostros,
siempre será más bello el diablo que nos salva
que el dios que que nos enseña
su espalda indiferente.

Total,
si ya sabemos
que este viaje no va a ninguna parte.

Y que a su destino ,
cada cual, cuando toca y haga lo que haga,
siempre llega.

A ese metro,
escaso,
-y ya sin apreturas -
de olvido, de tibieza y de quietud
que nos está esperando bajo tierra.






Durmiente



Puedo seguir durmiendo. Eternamente.
Embeberme en el aire, dejar entretenida
cada respiración ,en una huida
del sombrío presente

Existir se te olvida.
Es lo que tiene vivir en un ambiente
deprimido ,embotado ,deprimente,
que te acaba asfixiando el gusto por la vida.

Es mejor alienarse y quedarse colgado
de algún sueño rosado
en que todo parece amable juego.

¿ Y qué importa si luego
se acaba transformando en indisimulada
y atroz simulación de muerte anticipada?


Poeta



Calló.
Escuchó.
Hincó hondas raíces,
hizo su vida sombra
y acallada
pasión evanescente.

Se alimentó del aire, de la luz,
del agua de la lluvia,
de la madre
de todas las esencias invisibles.

Y floreció al azar,
perfumada y gentil,
su flor,
cuando tocaba,
en un hermoso y único poema.

Calló,
siguió escuchando
por si es que en el silencio...

O acaso en ese denso rumor a oscuridad ,
o prendida al fulgor
fugaz de alguna estrella...

Por si es que en algún quiebro del destino
otra vez sucediese
y llegase de nuevo un ramalazo
de esa caprichosa y extraña primavera.

Calla,
escucha,
ausculta
con atención maniática...

Y las más de las veces solo oye los ruidos
de un corazón cansado, que no sabe rendirse,
de un alma desmayada , que suspira
de puro aburrimiento .

De una vida que urge.

De unas tripas hambrientas.


lunes, 19 de febrero de 2018

Oración



Desde dentro
me nace una oración.

Brota,
temblorosa y frugal,
de algún lugar del alma,
pero los labios,yermos,
rigor de piedra inerte ,
de dura losa fría,
huérfanos de ternura y anegados
de besos imposibles,
se niegan a decirla

Suaves plumas
me crecen los dedos
caricias que quisieran derramarse,
entregarse al granito que las manos no  pueden 
transformar en tibieza

Hoy anida
en la herida sangrante de mi pecho
un dolor palpitante , tibio y húmedo
que aletea y se escapa
con rumbo a su querencia natural.

Y sin sentirlo
me sorprendo diciendo tu plegaria:
" Padre mío,
yo no sé si estarás allá en el cielo,
pero en mi corazón de hija amante
sabes que vivirás
hasta en instante mismo en que me muera”.

Sé 

 que solo son palabras cargadas de emoción
que  ha de llevarse el viento,
pero siento al decirlas cómo se impregna el  aire
 de un aliento  amoroso que el alma me serena.






Limbos



Los limbos son espacios
vecinos de la nada ,
que ,ahítos ya, rebosan de espíritus perdidos
de acomodados nadies.

Yo los conozco todos.
Inmersa en su letargo,
solía columpiarme de mis aburrimientos
y mis alienaciones.

Fui ,
porque así lo quiso una mirada,
que llegó a rescatarme de los brazos
de la suave penumbra confortable.

La luz que te hace ver
te muestra el privilegio de tu llaga.

En este lazareto
se vuelve cada instante un aguijón.

Soy,
por mucho y más  que sangre,
porque así lo quiere una sonrisa,
venero de aguamiel,
que el corazón exhausto reconforta
y lo vuelve pujante voluntad.

En el valle sin pájaros
en que los lirios negros eternamente medran
sobre el polvo olvidado
de la carne humillada,
seré
de nuevo niebla evaporándose
si así es cómo lo quiere una memoria.

Cada existencia tiene
un resplandor perfecto,
una emoción,
un tacto,
un verbo y un sonido a su medida.

Porque  una voz me nombra
sigo
huyendo de mis miedos,
saliendo de mi círculo de helor e indiferencia
y vivo prodigándome.

Doce rosas, catorce versos ( XXXIII, bis)



La novia, su sonrisa enamorada,
no importa la ocasión, siempre es radiante.
No hay un Sol otoñal que un novio amante
no lo vuelva de Abril en su mirada.

Días de lluvia...Vida deshojada...
Los pájaros nos huyen y no obstante,
el corazón lo sabe, lo importante
está en nosotros. Más allá no hay nada.

El Cielo nos prestó su don eterno,
pues de otro modo es poco comprensible
que sean treinta y tres las primaveras.

Soñemos con burlarnos del invierno.
Un milagro de amor siempre es posible:
Yo sólo necesito que me quieras.

Por si no crees cosas prodigiosas,
cambié en catorce versos doce rosas.



sábado, 17 de febrero de 2018

Ni muerta lo hago más !!! ( Soneto asonante)


Probar hay que probar siempre de todo,
porque aquel que no prueba no compara
y está feo decir yo de esta agua
no he bebido ni iré nunca a tal pozo.

Al coleto me quiero echar un sorbo
del soneto asonante, aunque sin gana.
No sé si es aprensión , pero tan mala
resulta que me sabe casi a lodo.

Porque versar así es que no es chicha
ni limoná, Es puedo aunque no quiero,
guiso enjundioso al que le falta sal.

Probé un poco, quedando de por vida
tan ahíta y contrita que ya puedo
decir alto : !Ni muerta lo hago más!.

Augurios



Rumor de surtidores
que con besos y risas se solapan,
aleteos de tórtolas que escapan
al azul celebrando sus amores


Guiños multicolores
busco en el aire, aunque sé que atrapan
destellos tras de los que se se agazapan
augurios mucho menos seductores


Ya no miro los posos del café.
Me olvido del futuro, pues presumo
que apenas es vacío en vuelto en humo


Otro día vivido y ¿para qué?
Para dejar constancia de una vida
ilusión tras derrota consumida.



viernes, 16 de febrero de 2018

Sorpresa atónita



Nunca dudó que más allá del agua
no hubiese más que agua
elemental y azul.

Y sin embargo
sintió que por momentos
su líquido universo se volvía
más ligero y traslúcido
y algo en su interior
se le adensaba

Sorpresa
atónita y redonda es lo que había
en los ojos del pez.

Incrédula
me reconozco sobre sus espejos.

Resultaba lo lógico pensar
que al amor que es  un verdadero amor
sólo el amor le sigue
y no esta gelidez
de existencia escarchada,
y no este lacerante
estupor.

Hoy lo sé:
existen ocasiones
en las que el horizonte es tan inasequible,
tan oscuro y tan ruin
que es mejor ahogarse.

Y confiar en que quieran las mareas
depositar tus restos,liberados
del miedo y el dolor,
donde quieran los vientos y el destino.

Ser un destello más 
de nácar descuidado, 
otra concha
 que toma el Sol y olvida
sobre la arena espléndida 
de alguna  playa ignota y olvidada.









miércoles, 14 de febrero de 2018

Carne de papelera



Yo también ,cuando quiero, me someto
a una musa inconstante que a deshora
porque la roza el aire se acalora
y me mueve a escribir otro soneto.

Rimar por no callar, por el inquieto
placer de comprobar cómo desflora
vivo al verbo la lengua abusadora,
en un amén y medio lo enjareto.

Surgen, en un capricho de artificio,
pájaros de satén, flores de bruma,
emociones que salen del armario

Y así, por obra y arte de un oficio
que nunca  dominé, a vuelapluma
decoro un folio en blanco solitario.

Materialización de una quimera
que acaba siempre en una papelera .

Mujer orquesta ( XXV )



Te enseñaré a tocar la melodía
que mi piel atesora. En un momento
un virtuoso serás del instrumento,
bastan tus dedos y mi fantasía.

Nací mujer orquesta. Cada día,
según la dirección que lleve el viento,
soy banyo ,saxofón de triste acento,
arpa, guitarra, flauta, chirimía…

Guarda arpegios mi boca. Mis pezones
son la clave de sol. Si el vientre arqueo
los suspiros prolongo en calderones…

Compongo, si me alcanzas la utopía
de acompasar tu ritmo a mi deseo,
la décimonovena sinfonía.

También puede ocurrir que un desafecto
me haga desafinar… Nadie es perfecto.





Fruto



Se nos fueron muriendo todas las ilusiones
como flores tempranas heridas por el hielo,
acaso no pusimos el suficiente celo
en proteger sus pétalos de roces y abrasiones.

O quizás nos ganamos la ojeriza de un cielo
amarillo de envidia ante las bendiciones
que el amor nos brindaba y las delectaciones
que con solo mirarnos propiciaba el martelo.

Aunque lo más probable es que es solo un camelo
el querer que perdure y que todos sus dones
están predestinados a servir  de escarpelo.

Como esquirlas brillantes de un quebrado espejuelo
que inocentes se clavan en nuestros corazones
y le ofrecen su fruto granado al desconsuelo.










La Flor del Paraíso




Te encelas tras mi olor, que es sugerencia
de que existe una Flor del Paraíso,
testimonio de un Dios que en ella quiso
probar que todo en Él no es inclemencia.

En mi cuerpo es Abril, por donde piso
brotan jardines en efervescencia,
que tú, cauto y armado de prudencia,
vas explorando al ritmo que es preciso.

Recorres palmo a palma sus rincones
en busca del placer más recoleto
y tanto amor y tanto empeño pones
en regalarme nuevas sensaciones ,
que ese negro jazmín que es mi secreto,
se te entrega en la esencia de sus dones.

Regalo


A mí no me hace falta que hoy me dejes
el desayuno hecho
y un corazón relleno de ricos pralinés
junto al té sin azúcar.
Ni una nota romántica ingenuamente cursi
al lado de una alhaja en la mesilla.
Ni en la la almohada una flor....

El chocolate engorda.
Las palabritas huecas me empalagan.
Los diamantes de sangre nunca pueden
competir con el brillo de mis ojos.

Y para rosas, ya están mis mejillas,
que aborrezco los pétalos que huelen
a miseria, a surcos de injusticia,
 a lágrimas y a ríos de sudor.

Ya sabes cómo soy
de extraña y divergente,
y hoy solo quiero un tigre de Bengala
para darme el capricho
de ir matando con él aburrimientos
de ir domesticándolo a base de caricias
hasta volverlo un oso de peluche
de esos que desprenden
tibieza y suavidad

De esos que de noche
abrazas y te abrazan
y te quitan los miedos y las penas.

Y te duermes con ellos, sosegada
con la misma confianza y abandono
de cuando eras niña
porque saben llevarte blandamente
hasta el umbral del sueño
mientras van susurrándote al oído
mil poemas de amor encadenados.



lunes, 12 de febrero de 2018

Pedradas ( La rebelión de las palabras)



A veces las palabras se rebelan
y se niegan ser utilizadas
por las bocas que están domesticadas
y las dicen de un modo que no agredan.

Huyen de las sintaxis rebuscadas
y de juegos florales y recelan
de lindezas eufónicas ,que alelan
voluntades que están ya anestesiadas.

Prefieren esos labios que excarcelan
sus recuas de verdades silenciadas
y las lanzan al aire ,tan airadas
que buscan acertar donde más duelan.

Es entonces,queriendo ser pedradas,
cuando con mucha más altura vuelan.


Exaltación del soneto



Con un soneto alcanzas cualquier cosa
Puedes cantarle al éxtasis del trino,
capturar sin herir la mariposa,
o exaltar la excelencia de un buen vino.


Espulgar de la vida la espinosa
realidad prosaica,el desatino
cotidiano olvidar, pintar de rosa
cada piedra que surge en tu camino...

Amor, humor, dolor, sorpresa , miedo...
todos caben en él, nadie limita
si no tú lo que está en tu imaginario.

Mi pluma le confío, sé que puedo
volar si es que consigo abrir la espita
de su espíritu inquieto y libertario.