martes, 21 de noviembre de 2017

La triste luz del alba


Esta mañana he vuelto a despertarme
desterrada de ti
y con ganas de ti, a punto de famélica,
bulléndome en la piel
y un poema de amor y de embeleso
columpiándose al borde de los labios.

Como quien va exhumando las reliquias
de un bolero de aliento melancólico
y sobre el humo consigue hacer tangible
aquello que echa en falta,
tu imagen se me ha hecho tesitura
nectarina en la voz.

Cuánta memoria del cantar que el río
improvisa en los juncos,
cuánta recreación de la armonía
del rumor de las alas cuando notan
que el aire las corteja.

Su suavidad ha ido seduciéndome
con placidez de bálsamo los pulsos,
ha ido penetrándome los poros embebidos
como un olor a lilas
hasta forzar mi carne a ser tu feudo,
a mi alma a confesarse
tierra de rendición.

Estresadas a base de suspiros,
erizadas de jugos y de olores
amanecen mis sábanas.

Solo ellas conocen de qué modo
puede impregnarme esta dulzura agónica
que es despertar sin ti,
después de estar soñando
contigo y con tu amor toda la noche.

Y  cómo hoy me parece
desangelada y gris la triste luz  del alba.




Entonces



Estaba todo bien

Entonces
estaba todo bien.

Era como un milagro,
parecía
que en el mundo las cosas encajaban.

No flotaba la duda sobre el viento
ni traían las nubes más furia que la justa,
todo estaba en su sitio,
el tiempo en la pecera,
los peces en las copas de los árboles,
en su jaula la rosa,
el lucero del alba recreándose
en el fondo del mar .

Y mi mano en tu mano.

Entonces
incluso las palabras tenían su sentido
y “siempre” era una guinda
en sazón en la boca,
y “tú” olía a vino con canela,
y “amor” sonaba a música...

Y “feliz” a posible

Entonces los deseos no chocaban
contra la realidad.

Entonces no sabíamos
que aquella edad sería un día a nuestros ojos
un caprichoso “ entonces”

En cambio hoy sí sabemos
que caótico y gris es este hoy.

Milagros



Que separe las aguas del Jordán
teniendo como mágica varita
la palabra o la use de sagita
con la que ajusticiar al alacrán...

Que triture un rigor de estalagmita
y amase con su harina mazapán,
que dibuje en papel de celofán
al pastel un paisaje selenita...

Pero que nunca pierda un imperdible,
que sea puntual, que no sonría...
no me pidas, no fuerces lo imposible.

Milagros ya los hago yo a diario,
de la nada devano la ambrosía
con que tejerte un nuevo poemario.

Contigo pan y cebolla



Suplico a Dios que manen mis pezones
leche y anís y que mi vientre sea
tierra de vino y pan, que ama y procrea
como suelen pedir tus oraciones.

Al diablo ruego en negras procesiones
que avive las cenizas de la tea
después que aderezados con su brea
ardan en uno nuestros corazones.

Porque lo mismo infierno o cielo,
cualquier eternidad tiene sentido
si se comparte con el ser amado.

Cena en la gloria, almuerzo  sobre el suelo
Nadie le quita al cuerpo lo vivido
Y al alma...! Qué le quiten lo soñado!

Ensoñaciones


No me gusta dormir. Yo no me pliego
a la pequeña muerte cotidiana,
solo tras trasnochar, de mala gana,
ante su tiranía me doblego.

Nunca suelo soñar, no acepto el juego
de mil technicolores que desgrana
Morfeo en mi cabeza y que se afana
en convertirlos en olvido luego.

Prefiero diseñarme los gorriones
a medida y la noche desvelada
llenarla de su encanto y su alegría

Pájaros de papel,ensoñaciones
que no escapan volando de mi almohada
con las primeras luces de otro el día.

Oficio de poeta


Es dejarse fluir serenamente
sobre la superficie sinuosa
del rumor de la vida y, glamourosa,
fingir que no su arañazo no se siente.

Es inventar un ritmo complaciente
para cada ocasión, copiar airosa
el danzar con que va la mariposa
huyendo hacia adelante inútilmente.

Es afilar la lengua de obsidiana
hasta lograr un vértice astifino
con el que asesinar tanta desgana.

Y cincelar un sueño alabastrino
reescribiendo en pura filigrana
a golpe de soneto tu destino.







Resiliencia


No hay ruiseñores más allá de Mayo,
ni rosas, bien lo sé... y que son fieles
al jazmín las abejas, ni hay claveles
que amen el otoño...Y me lo callo.

Nunca me rindo, estúpida batallo
la gota de dulzor entre las hieles,
la humanidad implícita en las pieles,
la alegría en las hojas del desmayo....

Cuento más en mí contra el tiempo avanza
cierta extraña virtud de resiliencia
con más fuerza en mi alma se afianza.

Sin esta vocación de incongruencia
que es mantener con vida la esperanza
¿ De qué nos serviría la existencia?

La Ley del Deseo


Qué tristeza de amor desorientado
que un poco cada día desfallece
asfixiado en rutina y aborrece
la eterna incoherencia de su estado

Luego, cuando la noche le adormece
la racionalidad, se marca un fado
que sublima el ayer y, anestesiado
el peso del dolor,vuelve a sus trece

Y apuesta que será Diciembre afable
si derrite la nieve un azureo
sobre un cielo sin nubes a la vista

! Pobre e iluso amor! No eres culpable,
que la felicidad es un deseo
al que no hay lucidez que se resista.



Esplendor en la hierba


Qué extraña es esta luz de mediodía
cuajada  de  espejismos , que atesora
destellos temblorosos y a deshora
nos malhiere con tanta alevosía.

Cómo turba el enigma de la orgía
que madura la mies y que enamora
el trino del zorzal, mientras devora
la flor en plenitud de lozanía.

Es, más que la pregunta, la respuesta
lo que se va gestando y el recelo
de la certeza hunde su venablo.

Que ,en el álgido cenit de la fiesta,
la negrura enmascara un burdo anzuelo.
Y que todo esplendor lo carga el diablo.


Chuzos de punta


Últimamente traigo tan maltrecha
la epidermis del alma, que su raso
anda pidiendo a voces un repaso
porque se ve a la legua que pelecha

Y al corazón , cansado de la endecha
con la que con empeño lo acompaso
no le caben más lágrimas,su vaso
no puede con tan próspera cosecha

El cielo, al que suplico festivales
de arcoíris , pretende evanescente
mi palabra y la purga en vendavales

De punta me diluvian los cuchillos...
Tejo mi verbo en su acerico urente
como quien hace encaje de bolillos



Duelos y quebrantos


No conviene pasarse de aprensivo
al auscultarse penas, porque suele
doler hasta el aliento cuando duele
el hecho de estar vivo,

Animal emotivo,
no hay luz que no te ofusque y te revele
que todo roce llaga, aunque consuele.
Vivir es el dolor definitivo.

Y si hay quien de insensible
se reviste, burlando la amenaza
que es el andar a pecho descubierto.

No es nada imposible
que acabe pareciendo su coraza
el sudario patético de un muerto.



Espectrales


¿ De quién será el polvo que quebranta
el peso de mi pie , qué peregrino
se dedica a dejar en mi camino
la huella de su planta?

¿ Qué mirada imagino
reflejada en el agua que me espanta?
¿ Qué duende presta acento a mi garganta
y vuelve queja el esplendor del vino?

Se me parecen todos. La memoria,
que se mueve por zonas de penumbras,
es tan contradictoria....

Qué extrañeza de línea fronteriza
en que te sabes vivo y te vislumbras
como futuro espectro de ceniza.




lunes, 20 de noviembre de 2017

Esperanza facetada


Da igual...
da igual...
lo sé,
 solo se trata
de arrancarle a la ríspida y fría 
aridez que te toca
su miligramo y medio de belleza.

Pero seguramente somos lo que somos
no por casualidad.

No porque una estrella
con su rojizo brillo moribundo
nos señaló en la frente,
ni el que ciertos planetas se alinearan
el día que nacimos de tal o cual manera
es la razón que hace que vivimos
como erráticas sombras taciturnas,
como aves rapaces,
amantes de las noches heladas del invierno,
o como delicadas mariposas sonrientes ,
abanderadas de la primavera.

Si vamos arrastrando soledades,
masticando renuncias,
acumulando ausencias ,
dejando en el camino una cohorte
de amigos o enemigos,
de riberas sembradas de alhelíes
de estelas funerarias por amores difuntos,
por ilusiones muertas
algo de nuestra parte habremos puesto,
seguramente...

Como igual es seguro
que han existido en toda y cada una
de nuestras trayectorias humanas y vitales
esos imponderables azarosos
con los que cualquier pie
alguna vez tropieza.

Y es que de nada sirven las culpabilidades...

Porque la vida es dura ,
nos golpea
y quiere triturarnos,
moltura a algunos hasta que les extrae
exquisitez en hebra,
sutileza que gana fácilmente los cielos
en donde el mundo admira
la gracia alada de su ligereza.

Y a otros , por puro y obstinado
afán superviviente,
rigor contra rigor,
nos mimetiza
en roca berroqueña.

Por eso hay que afanarse
en irla aporreando a golpe de porfía
allí donde es más frágil ,
allí donde le duela ,
hasta que se despierte,
hasta que ,cincelada, muestre su secreto
esa faceta espléndida
de virtuoso primor esmerilado
que toda alma oculta.

Y luego convencerla
de que hay un Sol que al alba se levanta
con la ilusión ingenua de arrancarle
un alegre destello esplendoroso
al rostro más austero de la piedra.

Que nacen cada día nuevamente
la esperanza y la luz también por ella.















Sueño


Eres la melodía inacabada
que el corazón conoce y que se adueña
de su latido y lo vuelve enseña
de la esperanza cada madrugada.

Eres la suave esencia destilada
de una noche de Abril clara y risueña
y el encaje de seda con que sueña,
cualquier mujer hacerse una almohada

Eres el arco iris de colores
que me restaña la mirada herida.
Eres esa criatura concebida
para que alumbre versos sin dolores.

Serías el amor de mis amores,
si lo quisieras tú ,toda mi vida

Las garzas


De cuando en cuando turba 
la placidez poética del aire
un temblor invisible, un aleteo.
Un estremecimiento,
tibio,
sutil....
Lejano.

Apenas la mirada
alcanza a descifrar en las alturas
las blancas flechas,
los signos cabalísticos que en cielo prometen
rumbos de salvación.

Para reverdecer no necesita
del lazarillo auxilio de los ojos
la agónica esperanza
El corazón ya tiene
- todo él lo pregona con su revoloteo-
certeza de las garzas.

Si pudiera...

Siente la tentación...

Le sobra audacia
y tiene las carencias suficientes
para abrazar el sueño de que sería fácil
hallar reposo al pairo de su estela
y dejarse llevar...

Son alas y costumbre
de volar sin temor lo que le falta.

Nubes negras


Quién nos hubiera dicho, en los tiempos felices
que compartimos juntos, que llegaría un día
tan malaventurado que nada quedaría
de la antigua abundancia de besos y perdices

Es más , de haberlo hecho, ¿de qué hubiese servido?
No hay quien escarmiente sobre cabeza ajena
y malvivir sufriendo por la futura pena
es padecer dos veces, de todos es sabido.

Gozamos el presente de forma desmedida,
exprimimos las rosas , bebimos los licores
del placer de tenernos que nos brindó la vida.

Y qué vamos a hacerle si tristeza y dolores
van luego aparejados a esa despedida
que anubla el horizonte de los grandes amores.

Vía de escape


Cerrar los ojos y olvidar que existe
el mundo alrededor, que te zahiere
con toda su inclemencia hasta que adquiere
tu íntimo paisaje un aire triste.

No sentir más el vértigo angustioso
de ver cómo se apaga el bullebulle
reidor de la vida , hasta que huye
de tu lado de un modo silencioso.

Pero cómo escapar ,cuando un perverso
rumor vital que corre por tus venas
se constituye en todo tu universo.

Solo puedo romper esas cadenas
intentando que fluya verso a verso
el manantial fecundo de mis penas.







domingo, 19 de noviembre de 2017

Anunciada Epifanía


Yo no elegí lo oscuro y lo silente.
Sonoridad, dispuesta a desnudarme
en los brazos del aire y a encumbrarme, 
nací con vocación de transparente

Al papel que me toca de simiente,
entonces ¿ como habré de acostumbrarme?
A hacerme vegetal, a acomodarme
a no sentir el frío y su mordiente .

A dejar que me cubra este sudario
de tierra, mientras gesto en agonía
una suerte de extraño abecedario.

Y espero la anunciada Epifanía
de ese verso sencillo, extraordinario
y esencial como el pan de cada día.