sábado, 7 de mayo de 2016

Un amor así


Un amor solamente en la vida nos cabe
si es de aquellos que hacen la existencia  más plena
y nos llenan los horas de una luz tan serena
que el fragor de la vida nos propician más suave .

Tal cariño parece que tuviese la clave
de la dicha sin límite ,que a la vez que enajena
sutilmente, nos pone la invisible cadena
que no ha de consentirnos que decaiga o se acabe.

Quien una vez un día sintió un amor así,
tan deslumbrado queda por su fulgor de gloria,
 que a su querencia queda fatalmente atenido.

No hay engaño o ausencia que sea el bisturí
capaz de separarlo, doliente en la memoria ,
del corazón y no lo deje malherido.

Penas al aire


¿ A quién le cuento mis penas?
Quien más quien menos contento
se quiere en todo momento
sin llevar cargas ajenas.
Sepultura en las arenas 
del mar, patria del ahogado,
les di y  las ha rechazado
temiendo que su oleaje 
lo tomen al abordaje
y acabe estando amargado.


Qué largas noches sin sueño
donde todo es desmesura
y tu áspera clausura 
toma un perfil berroqueño.
Hasta el consuelo pequeño,
tibio, de mi vieja almohada
se me niega... escarmentada,
de otras noches de languor,
pues se teme lo peor:
amanecer empapada.


Entonces ¿ A quién le extraña
que ante la necesidad
yo le cuente mi verdad
al aire que me acompaña?
Qué importa si lo encizaña
mi tristeza, en mi retiro
solitario lo respiro
 solo yo y antología
consiente en ser cada día
del sollozo hecho suspiro.


Hay quien escribe de amor,
 hay quien de desengaño escribe
y hay quien cuenta que se vive
yendo del mal al peor.
Desocupar  resquemor
que dentro abrasa ,quebranto
no hará en el viento si achanto 
mi voz ,que  ,por no pecar, 
voy convirtiendo  en cantar
y  a mí misma me lo canto.



Lo mismo da una balada
que un tango, que un chachachá,
siempre su cadencia está 
a mi historia acompasada
En ella va  acomodada
la desazón que atormenta
mi pecho , hasta que revienta
como un grávido carpelo,
que mis penas lanza al cielo
y la brisa las avienta.





Travesía



Por más  que ande,
nunca abrirá caminos 
el navegante.

Que la mar cierra
tercamente las aguas
tras de su estela.

Va su  velero
desvelando un espacio 
azul e inmenso.

Sin carta alguna,
si no perece ahogado,
tendrá fortuna.

No arriba a puerto
si no es por que lo entierren
después de muerto.

Tal vez consiga
marcar alguna ruta
que a otro le sirva.

Y si ha logrado, 
bailar sobre las olas, 
no ir mareado

Yo le diría,
 pues que ,al menos ,disfrute
la travesía.

Lacónica (Cantando bajo la lluvia)




Perdona....

No estoy para películas
y menos 
para perder el tiempo malgastando
palabras tontamente.
Ni  paciencia..

Además
que hoy me he levantado  
 más amiga que nunca de silencios.

 Con el alma lacónica,
dispuesta
a dejar en el aire
un reguero de puntos suspensivos.

Atrápalos si puedes...
e interpreta 
en sus muchos matices lo que siento.

Perdona si no hablo,
es preferible
callar
a escupir piedras,
enmudecer
a vomitar estiercol.

Comprende,
es que he tenido
una noche de insomnio
y vengo  perturbada ,
 inexplicablemente  compasiva,
y  el cuerpo me pide  dedicarme
a redimir desiertos.

Prepara los oídos...

Por si llueve...

A voz en grito me pondré a cantar.

Gran angular


Porte majestuoso,mirada magnética,pulsión que le helaba la sangre y le arrasaba la piel al escucharlo aproximarse...

Es lo que tiene ver las cosas a través de un gran angular.

Creyó enamorarse de un tigre.

Se descubrió casada con un gordo, perezoso,egoista y vulgar gato doméstico

Abril




Antes de que volviéramos a colgarla en la pared, la pequeña mano amarilla había permanecido caída y olvidada en la parte trasera del altar durante un tiempo indefinido. 
Entre la abigarrada muchedumbre de exvotos que forraban el frontal del pequeño santuario, no era extraño que su desaparición hubiese pasado desapercibida. 
Por otra parte,  el santero y yo nos acercábamos  solo de vez en cuando a reponer las lamparillas y a retirar las flores secas.  Ese día  acudimos juntos y ,al reparar en ella,le buscamos un hueco donde acomodarla. 

Enseguida nos dimos cuenta y  celebramos, regocijados ,la coincidencia.¿ Qué pacto habría hecho con el diablo para conseguir aquel lugar privilegiado?

A poco que hubiese podido estirar los dedos podría haber rozado la tersura  del seno blanquísimo.

Se ve que , al fin y al cabo,aun a muy duras penas  , como enjambre de aromas, Abril logró colarse por el estrechez frugal del  ventanuco con su tropel de  afanes y de urgencias.

lunes, 2 de mayo de 2016

El Día de la Marmota ( 26-J )


Habrá nuevas elecciones,
españoles, pues finjamos
sonriendo que no estamos 
 hasta los  mismos cojones.
Después de mil reuniones,
los próceres del lugar
no han conseguido llegar
ni a un mal acuerdo y nos cuentan
que,aunque mucho lo lamentan,
hay que volver a votar.

Pero votar ya votamos,
elegimos  cada uno
a aquel que creyó oportuno
y no nos equivocamos.
Pues si a ellos los nombramos
nuestra representación,
hubiese sido razón
hablar todos , negociar
y ceder para lograr
la mejor  gobernación.

Ahora toca  otra vez
ver empapelada España
y soportar la  campaña
con estoica impavidez.
Porque, cuánta insipidez
en el discurso ensayado,
cuánto eslogan  desgastado,
pero  propuestas,opciones,
ideas   y soluciones,
ninguna por ningún lado.

Luego, si después de tanto,
más o menos, sale igual
¿ Qué harán? ¿ Dirán !genial!
o se desharán en llanto?
O volverán al  espanto
del sainete, las maracas,
 de los focos y las facas,
del "dame", "te doy", "no y sí"...  
ni contigo , ni sin ti,
que  aburre ya hasta las vacas

Yo traigo aquí una propuesta
que gustará al personal
pues, sin ser original,
lo cierto es que poco cuesta.
Encerrar a tanta testa
pensante ,sin poner plazo,
con agua y con un pedazo
de pan que no esté muy tierno
hasta que formen gobierno
y así se acabe el coñazo.

Españolito que vienes 
al mundo , te guarde Dios,
que    si es estrago un comicio 
!Aquí van de dos en dos!!!

domingo, 1 de mayo de 2016

Mirlo


Canto,
canto a pleno pulmón.

Como un mirlo poseso
que tuviese una espina clavada  en la garganta
y a gorjeos  quisiese liberarse
de su agresión,
desesperadamente,
 a todas horas canto a voz en grito,
 sacando  así de quicio  a los perros y gatos
 de nuestra vecindad
y haciendo estremecerse los cristales.

Canto por no escuchar 
de qué manera aulla el dolor en mis venas.

Por no tener que oír
el silencio tan hosco que deviene
detrás de las catástrofes.

Después de que  se quiebra poco a poco
 la pena y sin canciones ni pretexto
para justificar otro latido  
se queda el corazón.

Canto por no llorar.

Canto para acallar  las ganas locas
que siento  muchas veces de  morirme.