sábado, 7 de mayo de 2016

Travesía



Por más  que ande,
nunca abrirá caminos 
el navegante.

Que la mar cierra
tercamente las aguas
tras de su estela.

Va su  velero
desvelando un espacio 
azul e inmenso.

Sin carta alguna,
si no perece ahogado,
tendrá fortuna.

No arriba a puerto
si no es por que lo entierren
después de muerto.

Tal vez consiga
marcar alguna ruta
que a otro le sirva.

Y si ha logrado, 
bailar sobre las olas, 
no ir mareado

Yo le diría,
 pues que ,al menos ,disfrute
la travesía.