jueves, 14 de noviembre de 2019

Tres minutos de magia


Existen los instantes impregnados
de una especie de magia ,
que tienen la textura y el sonido
de la seda salvaje.
Son aquello que llegan
arropados de música ,
dispuestos
a conseguir que lata
a su ritmo de otra vez el corazón
Por sorpresa te envuelven
en un velo invisible de seducción y encanto
y se detiene el tiempo.
Y hasta puedes soñar
que terminó el invierno de las noches preñadas
de soledad y frío,
que a su compás revive
y entre alburas florece el cerezo del patio,
que murieron los días
de los largos silencios.
Son solo tres minutos,
pero bastan
para saber que existe la alegría
y la felicidad
y a veces hasta sobra
para rozar con dedos temblorosos
los márgenes del cielo .
Termina la canción.
Cesa el hechizo
Regresa el grito hiriente
de la realidad.

Prosaica,
 ambicionando
 amortajarte a base grisuras
la mirada de nuevo de tristezas.