jueves, 19 de marzo de 2015

Cosas del horóscopo


Celebraron su enlace en el año del tigre.Que trae suerte , les dijeron.

Al principio así fue, tuvieron un par de hijos muy monos.

Con el tiempo él se dio cuenta de que se había casado con una rata y ella empezó a verlo como un auténtico cerdo.

.Lo peor  de todo es que se aburrían como marmotas... 

La noche




La tarde crece despacio
sobre la tapia, suspira
el viajo sauce y traspira
dulzor una luz topacio.
Cómo emboza su prefacio
la noche , cómo diseña
los engaños de su enseña
para volver del revés
su faz y vender que es
aquel tiempo en que se sueña.


La noche es solo ...la noche;
horas en las que abrazar
los recuerdos de tu ajuar
y algún fantasma fantoche.
Soledad a trochemoche
que se te vuelve escozor
sobre el pecho, en un angor
silencioso que no deja
que vuelvas grito tu queja
y te purgues del dolor.

Qué suerte de leviatán
es esta lluvia de mudas
estrellas , sembrando dudas
desde un techo de alquitrán.
Con que precisión están
dibujando el aguafuerte
atormentado, que advierte
al desvelado noctámbulo 
que esta noche es el preámbulo
riguroso de la muerte.

¿De que sirve que me endiable
o me entregue al plañidero
afán de buscar calvero
a la cruz inevitable.?
Mejor pensar en lo afable,
desvelarme al ralentí
espulgando el popurrí
de todo cuanto yo amé 
y me amaron. Sueño y sé
que eso quedará de mí.




Presagio


¿ Qué es lo que tengo hoy? Se me desmaya
el galope en la sangre y se me esfuma
la gracia que animaba el vuelapluma
hasta lograr que tire la toalla.

Aquella que perdía una batalla
para ganar la guerra, ahora se abruma
por el sutil efluvio que sahúma
esta melancolía tan canalla.

Ya no encuentro un lugar para zafarme
de la agraz desazón , del mal presagio
que se me va volviendo omnipresencia.

Nací para ensalzar la incongruencia,
y en la aprensión absurda del naufragio
terminaré a la postre por ahogarme.

domingo, 15 de marzo de 2015

Por error




El desencanto tiene los ojos amarillos
y todo lo que mira lo ve de ese color,
solo pétalos secos augura en cada flor
y en luna creciente avisos de cuchillos.

El hastío traspira resabios de alcanfor,
atavía las horas con hábitos sin brillos
hasta que sus latidos se vuelven estribillos
que apagan cualquier música que suene alrededor.

El cansancio nos llena de piedras los bolsillos,
nos desahucia  los sueños al feudo del sudor
y los va disolviendo igual que azucarillos.

¿Entonces qué misterio, qué milagro, qué error
de nuestros genes teje encajes de bolillos
que en los adentros  guardan incólume el amor ?