viernes, 6 de febrero de 2015

Orillas placenteras


Qué placenteras son estas orillas
de doradas arenas donde agotas
los posos de luz , mientras embotas
alma y piel de caricias amarillas.

Celebras cómo atrapan las gaviotas
un reflejo de acero en las puntillas
con que te obsequia el mar y las astillas
que de su vientre escupe, ni las notas.

Porque de qué te sirve andar rumiando
los vidrios del presagio de algún mal
que ,si se ha de cumplir, quién sabe cuándo....

Hasta que en un desliz, las musarañas
caen y tu naufragio ves tal cual :
qué sola estás y cuánto que lo extrañas

Alter ego

No consigo dejar de sorprenderme
cada vez que me encuentro a bocajarro
en alguno de esos andurriales
barriobajeros,
cara a cara,
inesperadamente,
 con la otridad repleta de insolencia
de mi alter ego.

De manera invariable ,
muy cortésmente,
me la presento.

E invariablemente
en cuanto dobla la primera esquina,
con actitud gatuna  de altivo desapego,
se vuelve desmemoria de mi nombre,
mis señas, mis señales
mis marcas o mis gestos.

Debe ser que soy terca ...
debe ser que me pierdo por los retos difíciles,
o debe ser que quiero
ganarme el cielo a pulso.

Porque sigo,en la brecha,
contumaz en el rito de la fe
en la gota de agua que socava
el mineral más duro
y el blindaje más sólido.

Sin perder la esperanza 
de que un día al cabo llegaremos
 a tener, de una vez ,
el muy dudoso gusto,
por fin,
de conocernos.

! Y olé!!


No digáis que no es bonito
espectáculo  a lo vista,
 sorprendente y colorista
además de gratuito.

Aprovechando el calor
que suele hacer los veranos
condenan por inhumanos
festejo y espectador.

Que abusar de un animal
encerrándolo en un coso
y sometiéndolo a acoso
nunca puede ser normal.

 Ni enmascarar bajo el cuento
del  tipismo y de  lo artístico
 el interés crematístico
del  morbo por lo cruento

 Un cuerpo semidesnudo
es una digna manera
de enarbolar la bandera
del  noble bruto cornudo

Pero les propongo un modo
mejor de publicitar
lo que quieren  denunciar
¡ Qué se desnuden del  todo!
 

Lugar innombrado



Lo llamaré lugar
para dotarlo
de cierta consistencia , aunque no viene
recogido en los mapas.

Pero aun así me consta
que él está ahí, imaginando
mis pasos al llegar ,
y que eso le sirve como excusa
para existir.

Y para escabullirse
de los que yo he hilvanado
con retales de humor
y espejuelos de tiempos más felices.

Para ser el señuelo que me atraiga
hasta imposibles rutas de regreso.

He de ponerle nombre,
no merece
confundirse con todos los macondos.

Y conviene orientarse...
saber a ciencia cierta
, cuando te vas en busca de lo exiguo,
lo nimio,
lo tangible,
lo prosaico,
a quién le eres infiel.

A quién extrañas.

Fuimos



Fuimos por un instante
dos interrogaciones en la noche,
dos desvelos
buscando uno en el otro su respuesta.

Nos sorprendió la aurora,
como cada mañana,
satisfechos
de haber llegado a ser el uno junto al otro
feliz y elemental carne de olvido.

jueves, 5 de febrero de 2015

La vida en blues



Las lágrimas que esperan ser lloradas
no ha de saciar jamás la sed del diablo


Nunca quedan en más
que en penosas anécdotas comunes
de las tribulaciones cotidianas.

Cuando la piel es dolor,
cuando la carne es dolor
cuando la sangre es dolor
sin tregua.

Cuando es dolor esa amena polilla
que carcome tus vísceras,
que amedrenta tus huesos.
y se vuelve presencia omnipresente
que medula y modula,
tu existencia y su grito.

Cuando no quedan ojos que ofrecer
a los cuervos ansiosos,
cuando no quedan pies
que aplaquen el fervor de las ortigas,
cuando si quedan manos que se agarren ,
ya no hay clavos ardiendo…

Cuando ya son todas más una las vueltas de las tuercas
que te atenazan,
entonces,
lo sé,
ha llegado la hora
de mirar a otro lado y simular
que, ya que en lo esencial me desconozco,
me soy desconocida.

¿ Veis?....
Soy aquella de allí.
La figura imprecisa
que en la acuarela triste que en la noche
dibujan los pinceles de la lluvia
se va difuminando .

Mientras silba despacio entre dientes un blues. 

Ítaca


Tejer y destejer la letanía
de palabras sin dueño, desterradas
de oídos y querencias, destinadas
a engañar la feroz melancolía.

Evitar las urentes clientelas
de suspiros solícitos que acosan
el alma , que en su roce no descosan
un hilván y dé a luz sus entretelas .

Yo también amo el mar. Me siento grácil
gaviota que a su ritmo se acompasa.
Ser isla desde nunca ha sido fácil

Que Ítaca soy yo .Y ya no quiero
ser roca en cuya carne el tiempo pasa
! Pon rumbo hacia mis brazos, marinero...!

Pobres días



Habrá que acomodarse a la indigencia
de las horas sin pulso,
desvaídas,
que ahora han llegado, parece que a quedarse .

Al cotidiano drama ,decadente y raquítico,
con el que degustamos sorbo a sorbo
esa agonía lenta y silenciosa
de ir muriendo a plazos,

¿ Castigo?
¿dolorosa redención?...
Ni siquiera parece la venganza
de cierto dios mezquino y algo triste
que a veces nos devuelven los espejos,
de rostro casi humano

Es solo que hoy es hoy...
Y es lo que toca.

Y , luego,
que los días de los pobres
-no puedo hablar por boca de los ricos-
devienen casi siempre en pobres días.



Amigas del alma

No  le dije que lo sabía.
Que  yo también, como ella, llevaba un tiempo espiando gestos , acechando olores, recelando de llamadas interrumpidas, de ausencias injustificadas...
 Adivinando en sus besos fríos lo que su boca negaba . 
Que, muerta de celos, lo seguí hasta aquel hotel donde confirmé mis peores sospechas .
La voz de Marta sonaba a desamparo:
- "Estoy segura, Consuelo ,estoy segura...Mi marido tiene un lío y por lo que he podido ir averiguando, creo que  se trata de  su secretaria.
La indignación no tuve que molestarme en fingirla:
-"¡ Sinvergüenza! ¡ Qué bien engañados que  nos tenía a todos!¿Sabes lo que te digo?Que no te merece.  Mira, búscate un buen abogado, pide el divorcio y sácale hasta el último céntimo! Sabes que cuentas conmigo .
Acabó llorando sobre mi hombro.
Para eso estamos las buenas amigas.

lunes, 2 de febrero de 2015

Ubicaciones


¿ En qué desván,
como juguetes rotos y olvidados
se aburrirán los sueños de la infancia?

¿ Bajo qué piedra
aquel el tesoro de papel de plata
está escondido?

¿ Esperan
todavía que alguien
acuda a rescatarlos?

¿ En qué fulgor
de la estrella que aún sobrevivía
en el fondo del pecho
se te quedó dormida , acurrucada,
la fe inquebrantable?

¿ En qué enlodado charco
se enturbiaron los ojos que sabían
hablar de la inocencia?

No existen coordenadas
para ubicar el mundo en el que Alicia
creció y dejó olvidadas
pueriles ilusiones.

Pero allí,en el anónimo
lugar al que no llegan jamás los autobuses
ni pasan los carteros,
porque existir, no existe ni siquiera en los mapas
que traza el corazón,
esperan

Yo sé que siempre esperan,
el calor de un latido
que alimente la audacia
incongruente y feraz de una sonrisa.

Esperan,
pacientemente esperan,
inexplicablemente esperanzadas.

El sexo de los ángeles


Virtudes , tronos y dominaciones...
Dios Padre, en un arranque veleidoso
un coro celestial muy numeroso
creó , con sus variadas graduaciones.

Ariel, Gabriel, Miguel...¿ A que es curioso
que no haya una mujer? Todos varones
los arcángeles son. En ocasiones
se pudo generar un contencioso...

No creáis, pues , supuestas rebeliones
por orgullo; marchaba al fuego eterno
Luzbel mientras gritaba a sus legiones:

" ! Pues no quieren tocarnos los cojones!
Quien tenga güebos, !véngase al Infierno!,
que aquí, en el Cielo, ! Todos maricones!" 

A golpe de sonrisa



Qué reputa es la vida, como suele
tener malos modales de tarasca
y en cuanto te descuidas, !toma!, !zasca!
te da justo en el sitio que más duele.

Te trata como a un mísero pelele,
sobre tu carne escuálida se enfrasca
con todos los enconos de su basca
hasta dejarte al punto del telele.

Tantos palos te da, tantos tirones
de orejas y de pelo, que no hay
para el disfrute muchas ocasiones

Rebelarse es vital, pues es premisa
que a base de entonar el ayayay
un instante feliz no se improvisa

Por eso es es tan urgente ,! qué caray!,
el convocarlo a golpe de sonrisa.








Bienaventurados los ciegos


Vivir inmerso en sombras,
llevando las pupilas asoladas
por intentar paliar, humedeciéndolos,
los fracasos de Agosto,
por querer descifrar el alma de las cosas
a base de dejarse en sus aristas
la ingenuidad ilusa
que había en la mirada sin un grito,
no es tan grave
si se vive en el reino de los ciegos.

Solamente es un drama
si tienes todavía un ojo indemne
y entiendes que la luz nunca prescribe.

Que debes entregarte
a la absurda proeza de alcanzar
su esencia y ofrecerle
tu último alarido.

Sí sabes que la piel
-sobre todo la piel-
es tan proclive
a dejarse engañar por cualquier tacto.