lunes, 25 de septiembre de 2017

Boquirrota


Sobre todo lo humano y lo divino,
que el mundo alrededor , feraz, me ofrece
materia suficiente de despiece
sobre la que versar, pienso y opino.

De cualquier desdeñable desatino
que en mi universo mínimo acontece,
de lo que duele, de lo que estremece,
de lo que vivo, de lo que adivino...

Ya que tengo este don de la palabra,
boquirrota, en su honor, grito y patento
mi voz hasta que el verbo se desabra.

Corro el riesgo, lo sé ,de equivocarme
y de dejarme el alma en el intento.
Lo que nunca he de hacer será callarme.

Decantación

No merece la pena molestarse
en zurcir malamente las heridas
a base de palabras desabridas
que el viento ha de llevarse.

Están hartos los cielos
de bandadas fallidas de poemas,
pues para remediar tantos problemas
no tienen ya milagros ni pañuelos.

Es mucho más sensato
dedicarse a asolar las amarguras
hasta que se decante su propensión al grito.

Y después permitirse el arrebato
de romperle al silencio las costuras
con un largo suspiro, ansioso de infinito.

Y ver cómo desprende
vaharadas de calma la tarde que se enciende.

Lo sensato (Amarres)


Lo sensato sería acomodarse
a ver pasar las nubes en rebaños
sobre el azul , acumulando años
y arrugas en la piel sin inquietarse.

De qué puede servir afogararse
al hacer el recuento de los daños,
al ir recopilando desengaños,
al rumiar las derrotas y amargarse.

Luego están esas raras adicciones
a los peligros de su zona oscura
que anidan en algunos corazones .

Lo inconcebible es su amarradura
llegar a deshacer , decirle nones
a su inyección de adrenalina pura.


Humus ( Sin prisas... )



Pienso en ti, muerte, como si tal cosa.
La familiaridad con que consigo
decir tu nombre, anuncia que contigo
mi relación es algo irrespetuosa.

Debe ser porque, a falta de un abrigo
en el que reposar mi fatigosa
peripecia vital, el ver tu fosa
no me parece casi ni castigo.

Me aquieta suponer que en ella el trigo
de mi carne madura y sustanciosa
se volverá materia más valiosa.

Pero aun así, escucha lo que digo,
no hace falta que vengas presurosa....
No es mi humus vital para la rosa.



" Olimpos"


Hay quien va presumiendo de poeta
porque eructa un mal día y le parece
que aquello suena bien, va,se enardece
y escribe una cuarteta.

Poco a poco se crece,
un romance , una décima obsoleta...
Buscando inspiración , su alma de esteta
si hace falta emputece

Sigue y sigue en sus trece
apunta cualesquier ruidos que excreta,
que compró para eso su libreta...

Y por más que esperando hasta encanece
nunca llega la musa que enderece
su pluma analfabeta.

Que alguien le diga la verdad, la anfeta
es lo que “los olimpos” abastece.

Y ! Por Dios ! , que ya nadie le dé más " jaboneta" .






domingo, 24 de septiembre de 2017

Esplendor


Apenas si conservo
la  imagen de un paisaje de aromas conocidos.
la impresión de algún gesto,
una sonrisa,
un nombre,
la cadencia
de un acento distinto, musical,
agradable de oír,
puro primor.

Cómo habrá soportado el paso de los años
del patio recoleto en que reinaban
los geranios de todos los colores,
los cimientos cansados, las paredes
de la vetusta casa ,

Quién sabe qué habrá sido
de la higuera del huerto,
de la alberca
en la que nos bañábamos, si el calor arreciaba,
del ribazo
sombreado de almendros en donde nos sentábamos
a contarnos secretos
de algún primer amor.

Quién sabe cuánto estrago
hizo sobre los rostros y las almas
de tanta amada gente bondadosa
el tiempo desalmado  al emplearse
con todo su rigor.

No he regresado nunca a aquellas tierras
en que viví mi infancia
y vieron florecer adolescente.

Por eso es que conservo en la memoria

intacto su recuerdo en todo su esplendor.

Soy yo


Hoy hasta el aire se me ha vuelto ausencia
Su algazara ,preñada de folclores
al llegar a mi oído ,los rumores
me trae de insolvencia.

Unción de condolencia
signa la luz del alba y sus colores
se apagan y se puebla de heladores
rictus de penitencia.

No soy ellos, soy yo que ando proclive
a dar vueltas en círculo ,volviendo
los ojos al pasado.

Lo exánime pervive
y nutre mi latido , consiguiendo
que mi presente quede hipotecado.


Honomatopéyico


El ritmo, triqui, traca, se desvela
sobre mi voz ahogada y regurgito
el tedio hasta que intento un gorgorito
que creo que no cuela.

Debo reaprender la cantinela
de la respiración, y me ejercito
snif, snif, snif, en este rito
que aunque no jode amuela.

El diafragma siente en sí la espuela
e ignora el rollo zen, soltando un grito,
un largo aggggg, que al aire desconsuela.

Llegados a este punto la candela
del corazón dormido resucito
y, tac, tic, tac, galopa ya que vuela.

Pues puestos a versar... que sobre tela
para hacerme la banda que amerito,
único honor de quien no tiene abuela.


Apasionadamente


Dame un cabello tuyo, porque quiero
tejer, aprovechando su fineza,
una red de especial delicadeza
en la que el aire quede prisionero.

Si un suspiro me dieses, tal rimero
de versos urdiría con presteza
sobre su inspiración , que con largueza
habría para hacer tu cancionero.

Si solo con mirarme de reojo
me pintas de color mi noche triste
hasta volverla mediodía ardiente...

Soy esa proverbial mujer de rojo
que en todo es excesiva y solo existe
cuando ama y sangra apasionadamente.




Manual del exiliado


Es mejor exiliarse mentalmente
del espacio ruidoso , abarrotado
de humanidad anónima ,
y caminar deprisa.

Esperar ,
escuchando
la música enlatada en tu eme pe tres
a que llegue el vagón.
Subir deprisa.

Buscar un hueco
en el que acomodar tu cuerpo derrotado
entre la multitud de otras derrotas
que intentan mantenerse en pie el tiempo justo
para aguantar la última estación
de penitencia y tedio que les queda 
con cierta compostura,

Mirar al frente,
sin reparar en gestos ni semblantes,
intentando atisbar el infinito,
mientras que ves pasar ante tus ojos
un recuadro de densa oscuridad
cada vez más deprisa.

Bajar rápidamente , apresurarte
en llegar a tu casa, guarecerte
en la tranquilidad de tu rincón
para sentirte a salvo.

Para olvidar deprisa,
al menos por un tiempo, que existe ese otro mundo
en el que cada día toca vivir con prisa.



La Primavera .-Friedrich Hölderlin




 Friedrich Hölderlin
DER FRÜHLING

 Es kommt der neue Tag aus fernen Höhn herunter, 
Der Morgen der erwacht ist aus den Dämmerungen 
Er lacht die Menschheit an, geschmükt und munter,
 Von Freuden ist die Menschheit sanft durchdrungen.

 Ein neues Leben will der Zukunft sich enthüllen, 
Mit Blüthen scheint, dem Zeichen froher Tage,
 Das grosse Thal, die Erde sich zu füllen, 
Entfernt dagegen ist zur Frühlingszeit die Klage.


La Primavera

Desde el rumor distante desciende el nuevo día
La mañana despierta. La humanidad sonríe.
La humanidad  va siendo penetrada
por todos los placeres sin un ruido.

Hay una nueva vida que mira hacia el futuro.
Con flores ,anunciando un día alegre,
recubriendo con ellas la tierra satisfecha,
La Primavera aleja cualquier señal de duelo.

Erizada


Esperaba una rosa.

No llegó.

La mano varonil
en la cintura breve y vegetal
siempre se atora.
La falta de costumbre.

O es que al tacto repele
la inusual suavidad de la envoltura
de celofán.

Bien poco
cuesta una rosa,apenas
algo más que un café.

Y menos que un paquete de tabaco.
Sólo la voluntad
de rebuscar en todos los bolsillos
y rescatar  las últimas migajas
de la delicadeza y  la ternura
que pudieran quedar

O de inventarlas.

Es nuestro aniversario.

Medio vida friéndote los huevos
sobre mi sangre hirviendo a todas horas
y de aguantar  tus humos .

De macerar tu esparto en mi corriente
y sospechar
que el sexo y el cariño por fuerza  deben  ser
una cosa de dos.

De acostarme la última
de cerrar bien la puerta y dejar encendida la candela
para que no se pierda ni se escape
esta poca tibieza que aún nos salva.

Esperaba una rosa y no llegó.
Ya ves,
tengo una espina nueva,
otro trofeo más del desencanto.

Los cardos ya me miran al pasar
con una extraña mezcla de envidia y devoción.

P.D.
La plancha es muy bonita ¿ Se me nota
tanto en la cara ,amor ,que soy idiota?.



Tiempo de vísperas


El silencio se abate como un cuervo
sobre la presentida
agonía cruenta del crepúsculo.

Los tiempos de las vísperas hallaron
dentro de él su amparo por sorpresa.

Su sereno latido es el más dulce
madrigal a las sombras.
El rumor de su sangre es el arrullo
en el que las palomas se solazan.

La sola evocación
del enmudecimiento y su serena
virtud esplendorosa ,
convoca sobre el cielo al esperado
lucero ,
fulgor puro ,
semejante al destello de una lágrima,
que apagará esta hoguera de la tarde
que nos devora.

Exangüe,
consumida,
fugaz como una estrella que se extingue
con su deseo intacto,
el camino le dicta su andadura
de nostalgias y hastíos.

Porque la noche debe cobrarse su tributo
en desnuda verdad  y  en soledades.

Calofrío omnipresente


Aún hace calor y sin embargo
ya hay un calofrío omnipresente
que turba la tersura del ambiente
y cuenta que el invierno será largo.

La tierra se hace eco del encargo
que levita en el aire y diligente
se apresta a aleccionar a lo viviente
en la filosofía del letargo.

Envuelve la otoñal policromía
de ocres y amarillos inefables
un aire de dorada decadencia.

Callada y elocuente apología
de la necesidad inexcusable
de volver a abrazar la resiliencia.






Tibieza inmarcesible

Tenues rayos dorados
de un Sol crepuscular ,que capitula
un poco más temprano cada tarde
decoran la alameda.

La hojas ya tiritan sobre las ramas verdes
y las aves regresan con premura a su nido.

Pero aun así hay algo
que flota en el ambiente ,una conjura
de la serenidad y la pureza
en su atmósfera suave y cristalina,
que invita a respirar profundamente
entornando los ojos,
a dejarse llevar y a deleitarse.

Hay que cazar al vuelo
estos últimos días de luz áurea
y de aire festivo,
aderezado
con olores a mosto y a membrillos maduros.

Y llenarnos con ellos los bolsillos
de imborrables y cálidas imágenes sonrientes.

Nuestra mejor reducto , nuestro último
bastión de la tibieza inmarcesible
habrán de ser contra cualquier desastre.

Contra la tentación de someterse
al desmoronamiento
cuando un invierno que se anuncia frío
irrumpa en nuestra vida y quiera avasallarnos.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Herrumbre


En los últimos tiempos de la boca me brotan
solo versos oscuros.

Como escritos por alguien
que con el verbo frío
y con el desencanto prendido en el acento
disecciona el presente,
quizás porque ha perdido el destello piadoso
que a la pupila suele prestarle la ilusión.

Eso lo que hacen con nosotros los años,
poco a poco nos vuelven
la mirada sombría
y en los labios  dibujan
un gesto de cinismo.

Ese es el peligro que se corre
al mirar hacia atrás y ver que apenas somos
una sombra de aquello que soñábamos ser.

Por una u otra causa
casi todos nosotros estamos condenados
a ser la la más sangrante
y la mayor de nuestras decepciones .

A los veinte creíamos
que el mundo era un cruasán a la medida
de la vitalidad de nuestros dientes,
a los cuarenta fuimos conformándonos
con escapar indemnes de sus fauces de acero.


A los sesenta sabes
que debes celebrar la carambola
que obsequia cada día,
porque esa peripecia,
con lo bueno o lo malo que pueda depararnos ,
es el único lujo posible que nos queda.

Aunque duela en los ojos y en el alma se incruste
ese brillo velado de herrumbrosa quincalla .